Otro día de clases. Faltaba poco para que empezaran las vacaciones de verano, pero yo ya me sentía ansiosa. Cuando llegué a la escuela, el clima ya podía sentirse cálido y el sol del amanecer brillaba amarillo intenso sobre mis ojos y pelo. El día pasaba con naturalidad, tan predecible que aburría. Hasta que llegó mi clase favorita donde estaban todos mis amigos.
En los pasillos desordenados siempre me encontraba con Alan, mi mejor amigo, aunque jamás me atrevería a llamarlo así en voz alta. Esta vez no fue la excepción. Caminamos juntos hacia el salón y, al entrar, nos sentamos en los lugares de siempre.
- Espero que hoy sí hagan algo - dijo el maestro, con un tono que parecía más burla que reclamo.
Como siempre, no le dimos importancia. Alan se acomodó en la silla y suspiró.
- Ya quiero que sean vacaciones.
- Ni me digas -respondí-. Hoy desperté de malas.
- Que raro
Me dijo con esa ironía que si no conociese a Alan creería que lo dice en serio.
Le rodé los ojos.
- No, en serio. Estoy harta.
- ¿Ahora de qué?
- De mi novio. Es demasiado celoso. Todo le molesta, todo pregunta, todo revisa. Lo quiero, pero ya es demasiado, cansa.
Alan me miró como si ya supiera la mitad de la historia.
- Ah, pues la vez pasada me dejó de seguir desde tu cuenta.
- Ya lo sé. Que vergüenza. De verdad ya no sé ni qué decirle.
- Bueno -dijo encogiéndose de hombros-, mientras no me bloquee, todo bien.
- No lo dudes.
Después de eso la conversación se fue por otro lado, como siempre. Abrí mi cuaderno, Alan empezó a garabatear cualquier cosa y el tiempo siguió pasando sin que realmente nada ocurriera.
YOU ARE READING
Todo lo que quería
RomancePensé que lo nuestro era fácil de entender. Nunca me cuestioné nada de eso. No era que quisiera algo distinto, solo que empecé a dudar si esto era suficiente. Se me iluminó la vida cuando te vi sonreír y no me molestó, me gustó. Pero todavía no esta...
