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Esto sucede antes del proyecto Kronos.

Hoy nos vamos por lo moderno, ya sabrán a lo que me refiero más adelante.

Si hay información que no concuerda avisen para corregir, cambie varias cositas y a veces se me pasa.

✓Old | Bottom |Gamma Jack  (Jackson) 
✓Young | Top |Gazerbema (Simón)

La noche era fresca, un reencuentro de viejos amigos, luego de ocho años después de la prohibición de héroes. Bob, Lucio, Simón y Jackson. Los cuatro juntos reunidos en un café platicando de que se perdieron de sus vidas. 

Las risas no faltaron, era un ambiente cálido y risueño, algo que no experimentaban muy seguido.

— Vamos Simón,—  Jack  se pegó junto a Simón, quien se sonrojo un poco por el contacto— los años te volvieron más viejo y amargado, relájate y bebe algo.

El rubio agarró la botella y un vaso para servirle al mencionado.

—Es irónico que tú lo digas sabiendo que eres mayor que yo, —respondió sin mirarlo—. Además... sabes que no me gusta beber —añadió mientras se alejaba un poco y se acomodaba los lentes.

Jack lo miró riéndose ante su comentario.

—Tienes razón, pero a pesar de eso me veo más joven que tú,— respondió con arrogancia moviendo el vaso y la botella en sus manos—. Simón, no te ofendas, pero estar metido en tu oficina te consumió unos cuantos años —se burló el rubio mientras servía la bebida—. Anda, prueba un poco —le extendió el vaso en señal de que lo tomase.

—Por primera vez le doy la razón al rubio oxigenado —comentó Lucio, observando la mueca exagerada que puso Jack ante el insulto—. Bebe y relájate un poco; probar algo fuera de tu zona de confort no te hará daño.

Simón lo pensó un instante y, finalmente, tomó el vaso ofrecido. Jack lo celebró como si fuera un gran logro.

El grupo decidió trasladarse al bar, el cambio de atmósfera fue radical. El aroma a café fue sustituido por el olor a bebidas alcohólicas.

Era divertido. Al menos para casi todos.

— Miren eso — exclamo entre risas perezosas Bob, señalando a Jack en la pista —. Tiene la misma energía que cuando seguía a los villanos por la ciudad.

Jack se movía de una forma seductora y divertida a la vez, dejando impresionada a la mujer con la que coqueteaba en ese instante. Ella reía animada y respondía con el mismo tono pícaro del rubio.

Simón, sentado en la barra, apretaba su cóctel con fuerza; sus ojos no se apartaban de Jack. Lucio lo observó y le dio un pequeño codazo.

— Se va a derretir el hielo si sigues sin beberlo, Simón — susurró Lucio —. Si te molesta que baile con ella, ve y sácalo de ahí.

Simón no respondió. Ignorando el consejo de su amigo, se limitó a observar al rubio coquetear con la muchacha, quien seguía encantada con el joven que tenía delante. Jack siempre había sido un imán para las mujeres atractivas; aquel día no sería la excepción.

Cerca de la medianoche, la realidad golpeó al grupo. La "libertad" de ser civiles también implicaba responsabilidades cotidianas como el trabajo y los que haceres del hogar.

Todos salieron del bar y se alejaron un poco de la entrada. Lucio y Simón sostenían a Jack para que caminara en línea recta y no se cayera, dejándolo finalmente apoyado contra una pared. Bob lo miró y le dio unas palmadas en la cabeza, riéndose de la situación; Jack siempre terminaba igual cada vez que se emborrachaba.

ReencuentroWhere stories live. Discover now