El eco de un mal recuerdo

88 5 0
                                        

​El estudio de grabación de JYP estaba a una temperatura glacial, pero Seungmin sentía que le ardían las orejas. Estaba sentado en el sofá de cuero, con una libreta en el regazo, fingiendo que repasaba las letras de la nueva canción. En realidad, no podía dejar de mirar a Felix a través del cristal de la cabina.
​Felix se estaba riendo de algo que Chan le había dicho por el comunicador. Sus pecas brillaban bajo las luces LED y sus ojos se volvían dos medias lunas pequeñas y adorables.
​-¡Yah! Kim Seungmin, deja de mirar a Lix con esa cara de póker -bromeó Changbin, dándole un empujón en el hombro-. Parece que estás planeando su asesinato o que vas a proponerle matrimonio. Con ustedes dos nunca se sabe.
​Seungmin rodó los ojos, recuperando su compostura fría.
​-Solo estoy esperando mi turno, hyung. Felix se equivoca mucho en la pronunciación de la segunda estrofa -mintió Seungmin con una precisión quirúrgica.
​En ese momento, Felix salió de la cabina dando saltitos, irradiando esa energía de "rayo de sol" que lo caracterizaba. Se acercó directamente a Seungmin y, sin pedir permiso, se sentó a su lado, pegando sus hombros.
​-¡Minnie! ¿Escuchaste eso? ¡Creo que mi voz sonó muy profunda hoy! -dijo Felix, inclinando la cabeza para mirar a Seungmin a los ojos.
​Seungmin sintió ese cosquilleo familiar e irritante. Felix estaba demasiado cerca. Olía a vainilla y a ese perfume cítrico que siempre usaba.
​-Sonó... aceptable -respondió Seungmin, tratando de sonar desinteresado mientras se alejaba un par de centímetros-. Pero sigues arrastrando la "s". Deberías practicar más.
​Felix no se ofendió. En cambio, soltó una risita y le apretó una mejilla a Seungmin.
​-Tan estricto como siempre. ¿Por qué eres tan gruñón? -Felix se levantó para ir por agua, dejando a Seungmin con el corazón latiendo más rápido de lo normal.
​Seungmin suspiró, cerrando los ojos. Gruñón, pensó. Tenía razones para serlo. Porque aunque ahora compartían dormitorio, risas y un grupo, hubo un tiempo en el que Felix era la última persona en la Tierra a la que Seungmin quería ver.

[FLASHBACK - 6 AÑOS ATRÁS]

​El Centro de Entrenamiento era un caos. Era el primer día de los nuevos trainees y Seungmin ya se había ganado la reputación de ser el "estudiante modelo". Tenía su uniforme impecable, su agua organizada y sus partituras en orden alfabético.
​Entonces, la puerta de la sala de práctica se abrió de golpe.
​Un chico con el cabello rosa decolorado y una sudadera tres tallas más grande entró tropezando. Llevaba una caja de brownies en una mano y una mochila abierta de la que colgaba un peluche.
​-¡G'day! -gritó el chico con un entusiasmo que hizo que a Seungmin le dolieran los dientes-. ¿Es aquí donde se aprende a ser una estrella? ¡Soy Felix!
​Seungmin lo miró de arriba abajo. El chico no solo llegó tarde, sino que estaba interrumpiendo su sesión de calentamiento vocal. Felix se acercó a él con una sonrisa enorme, ignorando la expresión de pocos amigos de Seungmin.
​-¡Hola! Eres muy alto -dijo Felix en un coreano bastante roto, señalando a Seungmin-. ¿Me das un poco de espacio aquí? Necesito practicar mi breakdance.
​-Hay mucho espacio en el otro extremo de la sala -respondió Seungmin secamente, sin dejar de mirar sus notas.
​-Ya, pero aquí hay mejor luz para el espejo -insistió Felix, dejando su caja de brownies justo encima de las partituras de Seungmin.
​Seungmin se quedó congelado. Lentamente, miró la caja llena de grasa de chocolate sobre su papel impecable y luego miró a Felix.
​-Quita. Eso. De. Ahí -siseó Seungmin.
​-¡Oh! ¿Quieres uno? -Felix abrió la caja, ofreciéndole un dulce-. Son de mi mamá. Receta australiana. Te pondrán de buen humor, pareces un poco... estirado.
​Seungmin nunca había sentido un impulso tan grande de gritarle a alguien. ¿Quién se creía este chico? No sabía coreano, no tenía disciplina y acababa de manchar su trabajo.
​-No quiero tus brownies, y no soy estirado -dijo Seungmin, levantándose y encarando a Felix-. Eres ruidoso, desordenado y una distracción. Si crees que vas a debutar solo por tener una cara bonita, estás en el lugar equivocado, "Yongbok".
​La sonrisa de Felix flaqueó por un segundo, pero luego se transformó en una mueca desafiante.
​-¿Ah, sí? Pues tú eres un aburrido. Y apuesto a que mi "cara bonita" y yo llegaremos más lejos que tú y tus papeles ordenados.
​Ese fue el día en que la guerra comenzó. Y también fue el día en que Seungmin se hizo la pregunta que lo perseguiría por años: "¿Por qué este chico es tan molesto y, al mismo tiempo... por qué eres tan lindo?".

¿Por qué eres tan lindo?...Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora