Capítulo 1: Eco de los pecados.

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Toda persona es un mundo, y aveces, ese mundo se puede derrumbar por las decisiones que uno mismo puede tomar, o por acciones externas ocasioonadas por un tercero con intenciones desconocidas. Palabras que servían perfectamente para el contexto actual que pasaba el pueblo de Royal Woods. Ya no siendo esa comunidad pintoresca llena de bondad reluciente de vida,  sino que ahora era las ruinas de la alguna vez llamada, próspera civilización. Envuelta en los susurros de los faroles tristes y charcos estancados que reflejaban, no el cielo nocturno, sino los fragmentos rotos del alma de quienes se atrevían a vagar por las calles oscuras de la misma, entre aquellos planos ausentes de vida por las altas horas de la noche, un espectro caminaba con la mirada perdida, con sus hombros hundidos mientras llevaba puesta una chaqueta de cuero, qué aunque era liviana, para su cuerpo le pesaba tanto que parecía colgarle como una cadena qué lo obligaba a llevar una condena heredada.

Su nombre, era Lincoln Loud, aunque para el, su apellido no significaba nada más que dolor, traición, y mentiras.

Había sido miembro de una numerosa familia de 13 integrantes, contandolo tanto a él como a sus padres, resaltando de la misma la absurda cantidad de 10 hermanas que compartían su lazo sanguíneo. Entre su númerosa familia, Lincoln era el hijo del medio, quien trataba de dar la cara, el ejemplo, y de ser un buen hermano pese a todas las situaciones que se le presentaban aún siendo tan solo un niño de 11 años. Pero todo eso quedó sepultado bajo los recuerdos borrosos, manchados por sucesos del pasado, de lo que alguna vez llamó, "hogar" . Lo que quedaba ahora, era una figura deprimente y negativa, un muchacho de cabellos blancos ahora tintados de un tono negro muerto, mientras en su cabeza repetía una y otra vez el trauma que lo orilló a pasar por múltiples situaciones traumaticas para alguien de su edad, hasta llegar al estado en el que se encontraba ahora. La mala suerte. Ese evento originado por un capricho personal, una mentira, convertida en un rumor, para después ser una verdad absoluta que ocasionó qué su familia lo excluyera del círculo familiar, utilizandolo a voluntad cuando lo necesitaban para caprichos personales, algo irónico a ojos del muchacho Loud, mientras se ahogaba en la culpa y el rencor que crecía cada vez más en su interior. Llevando consigo en sus manos uno de los últimos modelos de teléfonos celulares salidos al mercado, y una pistola qué ni sabía si estaba cargada, transitaba las calles oscuras de la profunda noche, ausentes de toda vida, como quien carga una verdad demasiado pesada para llevarla en la lengua.

Sus pasos eran, aunque firmes, también eran inseguros, esto siendo con una constancia que lo hacía pensar que en cualquier momento, daría un paso en falso, cayendo así en el asfalto del frío concreto de la avenida. Pero aquello nunca pasó. Para su fortuna o desgracia, seguía caminando para no detenerse, no porque tuviera prisa por llegar a algún lugar, que también, sino porque, parar, significaba recordar, y recordar era permitir que las voces regresaran.

Y las voces regresaron.

—Arruinaste nuestras vidas, Lincoln. Desde que naciste has arruinado nuestras vidas.
—Mamá y papá deberían de haberte dado en adopción desde un principio, no, deberían de haberte abortado directamente.
—¡Destrozaste a esta familia!

El eco de las palabras de su hermana deportista, resonaron tan estrepitosamente en sus memorias, qué pareció distorsiónar la realidad a su alrededor, esto quizás siendo originado por la falta de sueño gracias a la culpa, o quizás por las constantes pesadillas, provocando así varias noches mal dormidas. De cualquier forma, ese recuerdo, esos malditos recuerdos lo perseguían como si cada palabra le hubiera sido tatuada en los huesos. Durante su trayecto, se detuvo en frente de un negocio cerrado, y se miró así mismo. Mirandose en el reflejo del cristal puesto como ventanal de dicho local, siendo lo único que veía, no la imagen de un joven alegre ni bondadoso, mucho menos la de una persona optimista de buen corazón. Sino que ahora, veía la forma de algo que lloraba por dentro sin permitir que nadie lo oyera.

Conexión Infernal: Season 1 || MythosverseStories to obsess over. Discover now