Pov' Lucía
Genial, ni bien pasaron 2 años y 5 meses y está con otra pareja. No le importa mi dolor; no me preguntó si eso era lo que yo quería. Pero bueno, no puedo hacer nada; al final, es su vida y no la mía.
Solía pensar que tener familia era lo más preciado: tener un padre y una madre que siempre fueron amorosos y divertidos, dándome su apoyo y brindando calor maternal y paternal.
También pensaba que tener unas hermanitas era lo mejor, y claro que lo es, pero con su llegada las cosas fueron un cambio repentino. Tanto como luz y Luna empezaron a ser el centro de atención, mas que todo Luna a ser tratada con más cuidado y delicadeza. Y claro que la entendíamos, porque aún era muy pequeña; comprendí que necesitaba eso, Luz y yo nos sentimos genial ser las mayores de luna y yo de ambas.
Pero, ¿Qué significa ser la hermana mayor?
Ser la hermana mayor significa muchas cosas a la vez y no todas son fáciles, pero si pensaba que eran muy especiales. Y claro que lo son.
Ser la hermana mayor es…
Ser un ejemplo, incluso sin querer.
Los hermanos menores suelen mirarte, copiarte, aprender de lo que haces y lo que decides. No tienes que ser perfecta, solo tú.
Ser una guía, a veces.
Te toca enseñar, acompañar, explicar cosas que tú aprendiste primero.
Ser una especie de protectora.
No porque te obliguen, sino porque nace cuidar a quien amas. A veces es defender, otras consolar, otras simplemente estar ahí.
Ser apoyo emocional.
Para los pequeños, tú puedes ser refugio cuando se sienten solos, tristes o confundidos.
Ser un equilibrio.
Muchas veces eres la primera en vivir cambios, errores, castigos, responsabilidades… y te toca aprender cómo manejar todo eso para que los demás lo hagan mejor.
A veces cargar con más.
No es justo siempre, pero pasa más responsabilidades, más expectativas. Y aun así, lo haces porque amas a tu familia.
Ser alguien que también crece.
No naciste sabiendo cómo ser hermana mayor. Aprendes día a día, igual que ellos.
Sí, eso significa; pero a veces los padres no notan el esfuerzo que haces. Llegué a pensar que mi vida seria feliz con mi familia; todo eso cambió cuando mi padre dejó este mundo.
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☆ Flashback ☆
Recuerdo ese día. Bueno, mi padre tenía una enfermedad que poco a poco iba acabando con su vida; pero, para no preocuparnos, cada vez que llegaba de su trabajo nos daba flores. Siempre eran distintas: a veces nos tocaban tulipanes, rosas rojas y rosadas, girasoles, lirios blancos, violetas diminutas, petunias, amapolas, margaritas, claveles, dalias, azucenas, orquídeas sencillas, jazmines y pequeñas flores silvestres que recogía en el camino.
Siempre las poníamos en floreros decorativos que hacíamos durante nuestros fines de semana en familia. Los pintábamos con cuidado, como si así el tiempo pudiera quedarse un poco más con nosotros.
Lo hacía sin falta; y mi madre, mis hermanitas—incluyéndome— lo recibíamos con abrazos, todos juntos, como si ese gesto pudiera protegernos del mundo. Pero cuando Luz tenía once años, papá ya no respondía bien a los medicamentos; su enfermedad estaba siendo más fuerte. Lo llevamos al hospital: estuvo con inyecciones y tratamientos que funcionaron solo por un corto tiempo… hasta que, finalmente, dejó este mundo.
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La Verdad Detrás De Mi Silencio
Random☾⋆─────⋆✩⋆─────⋆☽ Últimamente pienso que debería rendirme. No le hallo solución a mi problema. Hay ayuda, lo sé, pero no puedo aceptarla. Nadie me creería si dijera lo que realmente sucede. Nadie lo nota. Nadie sabe lo que me pasa. Una sonrisa y fin...
