Capítulo 1

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El aire del cuarto estaba mal

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El aire del cuarto estaba mal.
No caliente. No frío. Mal.
Era como si estuviera mezclado con veneno de acromántula y alquitrán; pesado, espeso, casi vivo. Entraba a los pulmones con dificultad, raspando la garganta, haciendo que cada respiración pareciera un error.

Tom Riddle no levantó la vista cuando la sangre tocó el suelo.

El círculo respondió de inmediato. Las runas antiguas se encendieron con una luz opaca, vergonzosa, como si supieran que lo que estaban haciendo no debía ser visto. La penumbra intentaba cerrarse sobre él, abrazarlo, reclamarlo, pero las runas la mantenían a raya.

—Una vez más —murmuró.

No estaba seguro de si se lo decía al hechizo o a sí mismo.

El latín brotó de sus labios, profundo, denso, con sílabas que parecían arañar el aire. Un solo fallo y todo se arruinaría. El olor a hierro llenó sus fosas nasales. El cuerpo inmóvil del alumno de segundo año yacía en el suelo; la sangre, que al principio había salido de forma irregular, ahora fluía con intención, formando figuras. No eran simples manchas. Eran runas.

Este proceso no era fácil.
No por matar —eso era lo más sencillo—, sino por separar el alma. Fragmentarla de manera consciente. Era un dolor imposible de describir: como si una parte de ti se desgarrara, como si algo vital fuera arrancado con violencia. Tom apretó los dientes, concentrándose en dirigir ese fragmento hacia una caja de madera, una que lo acompañó en toda su estancia en el Orfanato.

El dolor lo atravesó.

Y entonces—

Alguien entró.

El mundo se inclinó.

¿Cómo era posible?
Tom había sellado ese lugar con precisión quirúrgica. Encantamientos, pasadizos falsos, capas de protección que ningún alumno debería ser capaz de atravesar.

La distracción fue mínima. Pero suficiente.

Sintió cómo el fragmento de su alma se desviaba.

No hacia la caja.

Hacia ella.

El impacto fue inmediato.

Evelyn sintió que algo la atravesaba, como un golpe en el pecho que no dejó marca. Cayó al suelo, con un grito ahogado, llevándose la mano al corazón. El aire —ese aire enfermo— le quemó los pulmones. Su visión se nubló. Por un segundo, sintió que no estaba sola dentro de su propio cuerpo.

—¿Pero qué...? —jadeó Tom.

Al conjurar Lumos, la luz reveló el rostro pálido de la intrusa.

Evelyn Shaw.

Su cabello estaba desordenado, el uniforme manchado de polvo, los ojos abiertos de par en par, no solo por el miedo, sino por la furia contenida de alguien que sabía que había visto algo que no debía. Respiraba con dificultad, pero no lloraba. No gritaba.

Eso llamó la atención de Tom más de lo que le hubiera gustado admitir.

—¿Cómo has encontrado este lugar? ¿Qué hacías aquí? —su voz era afilada, acusadora.

Evelyn se apoyó en un codo, todavía temblorosa.

—Yo... —tragó saliva— ¿Qué coño estabas haciendo?

La insolencia lo irritó de inmediato.

—Eso no es de tu incumbencia.

Tom frunció el ceño sin dejar de mirarla. Muggle. De Slytherin. Una contradicción que siempre le había molestado. A menudo se preguntaba cómo una sangre sucia había logrado entrar en su casa. Pero ahora... ahora había algo peor.

Esa sangre sucia llevaba una parte de su alma.

Evelyn se puso de pie lentamente. Le dolía el cuerpo, pero había algo más: una presión constante en el pecho, como un eco que no era suyo. Sentía frío y, al mismo tiempo, una extraña claridad.

—Algo me hiciste —dijo, con la voz baja, peligrosa—. Lo siento. Aquí —se señaló el corazón—. Como si alguien estuviera susurrando sin palabras.

Tom no respondió de inmediato. Pensaba. Calculaba. No había leído sobre esto. Horrocruxes accidentales. Receptores vivos.

—Desgraciadamente —dijo por fin—, tenemos un gran problema.

Evelyn soltó una risa corta, amarga.

—No. Tú tienes un gran problema. Cuando los profesores se enteren, te van a echar.

Lo miró de frente. No con miedo. Con una determinación inesperada para alguien que acababa de rozar la muerte. Tom sintió la tensión recorrerle el cuerpo. La osadía. La insolencia. ¿Cómo se atrevía una sangre sucia a hablarle así? Tenía que pensar. Rápido. Algo lo suficientemente elegante como para que no pudiera comprobarlo.

—¿Sabes? —dijo por fin, con voz baja—. Lo que entró en ti era algo mucho más importante de lo que imaginas. Lo que me arrebataste es infinitamente más valioso que tú.

Se recompuso, pasando una mano por su cabello con estudiada calma.

—Y sin embargo... —dio unos pasos hacia ella, su sonrisa volviéndose peligrosa— eso te ha hecho útil. Muy útil.

Evelyn no retrocedió.

—¿Útil para qué?

Tom inclinó ligeramente la cabeza, como si la pregunta le resultara divertida.

—Para seguir con vida. Acompáñame a la siguiente clase.

No era una sugerencia.

—¿Después de esto? ¿Crees que voy a caminar contigo como si nada hubiera pasado?

Con un movimiento perezoso de varita, el cuarto se transformó. Las runas desaparecieron. La sangre se evaporó. La oscuridad cedió hasta dejar un espacio impecable, inofensivo.

—Deberías hacerlo —respondió—. Si alguien pregunta, yo hablaré. Si alguien te habla, tu solo sonríe y asiente. Déjame todo a mí 

Tom comenzó a caminar. Se detuvo al notar que ella no lo seguía.

—Dime qué estabas haciendo —exigió Evelyn—. Y quizás te acompañe.

La muggle no solo era un error. Era un obstáculo.

—Lo que viste —dijo sin mirarla— fue un hechizo experimental. Inestable. Tu curiosidad hizo que te afectara.

Giró apenas el rostro.

—No puedo explicarte más. Sería peligroso para ti. Podrías morir... —su sonrisa volvió, suave, venenosa— y no creo que ninguno de los dos quiera eso. Ahora, ¿me acompañas?

//Fin del capitulo 1//

¡Hola a todos! Sé que siempre vuelvo con una historia nueva, pero, mi vicio a harry potter ha vuelto, y en una semana he escrito 16 capítulos de esta historia, así que, al ver que estaba buena, he decidido publicarla.

Debo aclarar dos cosas antes de todo:
La primera, esto intenta ser lo más fiel posible a tom riddle y a la historia pero, debido que ni la propia JK Rowling parece conocer su historia, hay cosas que me he dado la libertad, por ejemplo, el personaje de McGonagall, que ni siquiera se sabe en qué año comenzó Hogwarts o si quiera cuanto años tiene. Por eso mismo tenéis que imaginaros a Minerva mucho más joven, de 20 y picos años.

Y segundo, tendrá toques de humor (aveces demasiado malo pienso yo) pero por que así es el personaje de Evelyn, quien es muy caótica. Los primeros 5 capítulos son más bien introductivos, para conocer los personajes.

Dicho esto, espero que lo disfrutéis mucho 🙏💕

HORROCRUX [TOM RIDDLE] Tempat cerita menjadi hidup. Temukan sekarang