Capítulo 1

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Estar triste era lo más ordinario y recurrente para Bob Gray.

Y aún así, el escenario lo esperaba.

Su acto como" Pennywise, el payaso bailarín" era siempre muy llamativo pero monótono y aquella tarde no fue la excepción; Sólo que al realizar el acto de recolectar flores, en el que los niños reían por verlo fallar una y otra vez, se encontró entre la multitud a un hombre que lo observaba con la misma atención curiosa que los niños.

El hombre era negro, muy atractivo, de sonrisa de dientes perfectos y ojos con pobladas pestañas.

Bob Gray, que siempre había llevado a cabo su acto de manera rutinaria y con la depresión carcomiéndolo por dentro, se sintió de pronto muy ansioso, pero intentó manejarlo lo mejor que pudo.

Se animó a mirar una vez más en dirección a aquel hombre y este volvió a sonreírle, sólo que en esa ocasión Bob notó algo más: El hombre acompañaba a una niña y la tomaba por el hombro mientras la chiquilla miraba emocionada y reía de tanto en tanto.

Comprendió que el hombre tenía una hija y la idea de que fuera casado le desagradó, sin saber exactamente por qué.

Al terminar la función y caminar hacia el lugar que llamaba su hogar, Bob se resignó a no volver a verlos, pero alguien a sus espaldas lo llamó y con gran sorpresa se dio cuenta de que era nada menos que aquel hombre que había sido parte del público.

-¡Señor Pennywise! ¡Oiga!- escuchó antes de girarse y sintió su corazón latir muy rápido al tener de frente al hombre, a sólo un par de pasos.

-Ese soy yo ¿Qué pasa?- respondió con esa voz característica que hizo sonreír aún más al hombre y a su niña.

-¿Puede tomarse una foto con nosotros? ¡Nos encantó su espectáculo!

-¡Claro!- respondió y entonces se posicionaron uno a cada lado y un fotógrafo que rondaba el lugar hizo su trabajo.

-Gracias, señor Pennywise- dijo la niña y Pennywise le sonrió amistosamente.

-¿Son de por aquí?- preguntó volviendo su mirada al hombre, sintiendo que no podía resistir al deseo de entablar conversación con él.

-Sí, recién nos mudamos al pueblo. Mi nombre es Alec, ella es mi hija Jasmine.

-Bob Gray- respondió muy rápido y con su voz normal y el hombre pareció sorprenderse, pero siguió siendo muy amigable.

-¿Su nombre real es ese? Un placer- sonrió y sujetó la mano enguantada del payaso.

-Toma, esto es para ti- dijo de pronto Pennywise, hurgando en un bolsillo secreto y sacando una sorpresa para la hija del hombre -¿Te gustan las paletas?

-¡Sí!- respondió Jasmine, muy entusiasmada y le dio las gracias a Pennywise.

-Espero verlos pronto por aquí- dijo con su voz de payaso y Alec asintió rápidamente, luego caminó al lado de su hija y al volver la mirada notó que el payaso aún lo miraba y no pudo evitar sonreírle de manera nerviosa.

Bob notó eso y le agradó.

Volvió a su solitario hogar y mientras se desmaquillaba pensó que de verdad esperaba que pronto Alec volviera por ahí.

"Debí preguntarle si era casado... O quizá no, eso sería ir demasiado lejos" pensaba y rumiaba su encuentro como un adolescente enamorado "Quizá se dio cuenta de cómo estaba mirándolo ¿En qué estoy pensando? ¿De repente me gusta un hombre? Soy demasiado viejo para eso".

Y luego de volver a su vestuario normal, salió a dar una vuelta por el lugar.

Los espectáculos de noche estaban en su esplendor, los fuegos artificiales, la venta de comida y bebida y él caminaba en busca de Ingrid, su pequeña, entre las muchas casas rodantes y de campaña que se encontraban en el lugar.

La niña estaba con una amiga y él la llamó desde la distancia.

-Hora de irnos, vamos a cenar.

-Papá ya cené con mi amiga, voy para allá en un ratito más.

-No, sólo ven ahora, es muy tarde- respondió Bob, negándose rotundamente a la petición de su hija y ocupándose en encender un cigarrillo que acababa de sacar de su pantalón.

-Bien- respondió ella, con decepción en su voz.

Bob seguía ocupado con los cerillos, pues ninguno de ellos encendía y entonces escuchó una voz familiar detrás de él.

-¿Necesita más cerillos?- preguntó Alec a sus espaldas y Bob se giró.

Ahí estaba de nuevo él, sonriéndole de esa forma que lo hipnotizaba.

-Si, por favor- respondió Bob, aceptando la cajetilla del hombre y encendiendo su cigarrillo -¿Qué hace por aquí?

-Vine por una manzana de caramelo para Jasmine, le encantaron las golosinas de este lugar.

-¿De verdad?- preguntó Bob, realmente sorprendido -Pues justamente mi hija hizo manzanas esta tarde y ellos venden muchas otras golosinas-. Dijo y señaló a un par de vendedores que se encontraban a pocos pasos.

-Eso es genial. Entonces le compraré algunas a su hija- le respondió Alec -No esperaba encontrarlo, creí que ya estaría cenando con su esposa e hija.

Una delicada fibra fue tocada por la inocente suposición de Alec.

-Yo, emm... No tengo esposa, ella falleció, pero sí, justo estaba a punto de ir a cenar con mi hija.

-Lo siento, no lo sabía- se disculpó Alec muy rápidamente -No era mi intención tocar un tema delicado. Lamento su perdida.

-No hay problema- respondió Bob y luego aprovechó para preguntarle a Alec sobre su estado civil de manera indirecta -¿Usted es casado?

-No, ya no. Me divorcié de mi esposa poco tiempo después de casarnos, pero decidí que yo me haría cargo de nuestra hija.

Bob notó la genuina bondad de Alec mientras conversaban y se sintió aún interesado por el hombre.

Payaso | Bob Gray (Pennywise) x Personaje Original MasculinoStories to obsess over. Discover now