La luz del sol resplandeciente se proyecta sobre los estantes de la gran biblioteca. El olor a polvo con un ligero toque a humedad me provoca un poco de picazón en la nariz. Puedo vislumbrar una figura familiar sentada en la mesa al fondo del lugar. La misma esquina siempre ocupada por Off Jumpol. No sabía quién era cuando entre al campus durante el recorrido anual de bienvenida para los nuevos y después de conocerlo la curiosidad me obligó a averiguar sobre él.
Era guapo con voz agradable al oído y con una risa contagiosa. Tal vez era sólo imaginación mía, pero juraría que nuestros ojos se encontraron después del discurso de felicitación grupal.
Sentí que mis mejillas se calentaron cuando aparte la mirada con vergüenza el día que volvimos juntos de camino a casa. Mis amigos eran cercanos a los suyos y comíamos juntos durante las actividades de la tarde.
Fue inevitable que el interés que empezó como una chispa se convirtiera en algo más grande.
Al inicio fue difícil pensar en nosotros juntos, porque éramos muy diferentes y nuestras personalidades completamente opuestas. Off era alguien serio, tranquilo, estudioso, centrado y reservado. Mientras que yo era juguetón, extrovertido, cariñoso y siempre buscando divertirme. Ninguno hizo evidente el sentimiento entre nosotros y tampoco queríamos averiguar la razón detrás.
Con el tiempo nuestras interacciones se volvieron habituales y las reuniones en grupo se llenaron de risas compartidas. Nos fuimos acercando tan despacio y de forma tan natural que ni siquiera nos dimos cuenta de que algo estaba cambiando.
Fue una noche después de la reunión de estudiantes que las copas se nos subieron a la cabeza. El alcohol hizo que los sentimientos que ocultábamos salieran a la superficie. En un arranque de sinceridad inesperada escuche a Off confesarme sus sentimientos. Sus palabras arrastrándose, pero lo suficientemente claras para llegar a mis oídos.
Mi respuesta fue corta, pero sin rastro de ambigüedad.
La brisa fresca agito las persianas. El lugar estaba lleno de silencio y apenas se escuchaba el pasar de las páginas de la única persona que aún se tomaba el tiempo de venir hasta aquí por una investigación escolar. Sonreí al pensar en él mientras lo miraba de reojo a la distancia. Era atento y cuidadoso, completamente sumergido en la investigación.
Extendiendo la mano para tomar un libro de la estantería sin querer interrumpir. Fingía hojear el libro entre mis manos, aunque cada poco sentía la necesidad de perderme mirando el perfil de la persona demasiado ocupada para notarme. Su rostro parcialmente iluminado por la luz haciendo que sus ojos originalmente fríos te dieran la impresión de estar adormilados. Sus labios entreabiertos eran suaves y se movían lentamente cada vez que susurraba.
Repentinamente levanto la cabeza y me miro fijamente interrumpiendo mis pensamientos de golpe.
—¿Te quedaras allí mirándome todo el día? —dice Off levantando una ceja que ocultaba una sonrisa tierna.
Era vergonzoso que me atrapara espiándolo detrás de la estantería. Me acerque para sentarme a su lado fingiendo indiferencia.
—Papii parecía estar ocupado —respondo con la cara roja intentando ocultar mi nerviosismo mientras colocaba el libro sobre la mesa.
—Te extrañe mucho durante las vacaciones en el invierno —dice Off acariciando mi cabello y apoyando su cabeza contra la mía.
Era un gesto dulce. Sus palabras tocaron fibras sensibles en mi corazón y mi mente se llenó completamente de él. No había nada alrededor y solamente existimos dos personas en este momento. Sus brazos sosteniéndome con fuerza y ternura. Cerré los ojos soltando un suspiro reconfortante.
—Yo también te extrañe —respondo con sinceridad y la emoción contenida al estar juntos de nuevo. Me hizo sonreír.
Sus labios tocaron mi mejilla caliente y sus brazos se apretaron más. Su aliento ligero y fresco contra mi piel. Escuche su risa clara y vibrante en mis oídos llenando mi pecho de una calidez inconfundible.
Las flores se abren en primavera y los animales despiertan para recibir una nueva estación. Los pajaritos vuelan para empezar su viaje y nosotros estábamos descubriendo el amor por primera vez.
