Los odio. A los dos.
A Yoongi, por demostrarnos que una vida normal lejos de esta locura es posible.
A TN, por enseñarnos que hay gente dispuesta a aguantar lo que supone estar con alguien como nosotros.
A ellos, por crear una familia perfecta y enseñarnos que nosotros también podemos tenerla algún día.
No quiero eso. Quiero exprimirme todo lo posible. Quiero ser feliz, hacer feliz con mi música.
Nada más.
Tan simple como eso..... tan complicado como eso.
Me tomo todo a broma ¿rumores con actrices? Ni siquiera sabría decirte si es guapa.... ¿Jisoo de Blackpink? Por favor.... Nada más lejos.
Nada más lejos de la realidad, ni de lo que puede llegar a atraerme.
A veces siento que vivo en un escenario incluso cuando estoy solo. Como si cada pensamiento tuviera un foco apuntándole, como si cada gesto pudiera convertirse en un titular. Y no es que me moleste... estoy acostumbrado. Diría que incluso lo disfruto. Ser "Jin" es divertido; ser yo, un poco menos.
Mi casa es pura calma, el reflejo de la ciudad que entra por la ventana recordándome que hay vida fuera de estas paredes. Me dejo caer en la silla y estiro las piernas, escuchando el eco de un día demasiado largo, demasiado parecido al anterior.
Yoongi me había enviado un mensaje hace un rato.Una foto borrosa de los niños dormidos en el sofá. Esos cuatro son lo mejor que nos ha podido pasar como amigos. Una de esas imágenes que te golpean en el pecho sin pedir permiso.
Otra razón para odiarlo un poco más.
No es envidia. O quizá sí, pero no de la que duele. Es esa sensación extraña de saber que algo bonito existe... pero no para mí. No ahora. No mientras la música siga siendo mi casa, mi escudo, mi excusa.
A veces pienso que tal vez me estoy perdiendo algo. Que tal vez, en algún punto del camino, dejé pasar una oportunidad que ni siquiera reconocí cuando la tuve delante. Pero enseguida vuelvo a reírme de la idea.
El amor, para mí, es como esos platos que intento cocinar sin receta: siempre termina saliendo algo extraño, imposible de repetir, mejor no intentarlo dos veces.
Hasta que, sin quererlo, todo cambia. Pero eso lo sabré después. Mucho después.
En este momento, no tengo idea de que mi vida está a punto de golpearse contra la de alguien más.
Sofía.La amiga de TN.
La chica que llegará como quien abre una ventana en un cuarto cerrado desde hace demasiado tiempo.Y yo, que juro que no quiero nada, ni necesito nada...
voy a descubrir lo difícil que es mantenerse al margen cuando alguien, sin proponérselo, enciende todas tus luces internas.
Pero todavía no.
Por ahora, solo soy Jin, convenciéndome de que nada puede cambiar.
Todavía no sé que ya empezó a cambiar.
