Argentina, Bragado. Jueves 6/03/2025, escuela técnica:
Hijos de puta, acá va a estar lleno de negros. -fue lo primero que pensó Mateo al entrar a la escuela- ¿Que carajos voy a hacer acá? No conozco a nadie. Bueno, a los dos Agustines, al negro de Máximo y a nadie más.
Del otro lado del salón, Delfina miraba con detenimiento. A su lado, Bianca, su prima segunda.
Delfina- ese chico rubio... ¿Quién es? Tengo que saber quién es... Mmh. Seguramente no me quiera, le deben de gustar las rubias de ojos celestes como él. -piensa y se desanima.
Las primeras 2 horas transcurren con total normalidad en el típico primer día de clases. Cuando la materia actual es prácticas del lenguaje, la cosa cambia.
La profesora Corina hace que cada uno se presente a los demás, Delfina escucha atentamente el discurso de Mateo mientras él buscaba a cuál chica cazar. Lamentablemente la presentación era desde el lugar y no pudo ver bien, ya que los demás alumnos tapaban su vista hacia dónde habían más mujeres.
(Después de que hayan terminado todos de hablar)
Susurrando:
Mateo- psss. Agustín. Pelotudo.
Agustín. R- ¿Que mierda querés? Boludo. Ya nos van a retar en el primer día. No jodas.
M- dahh. Dejate 'e joder. Siento que la peruana me mira mucho.
A- ¿Peruana? Explicate, boludo.
M- ¿Que otra peruana hay? Tarado. La negra de ahí. -le indica su ubicación cabeceando- cada tanto mira pa' acá.
A- para mí es re fea. Vos te llegás a levantar a esa negra y yo no te toco más. Me manchás con su negrura de concha y te pego un tiro.
M- pará, enfermo. No te dije que le tuviera ganas. Te estoy presumiendo el levante que tengo.
A- andá a cagar, a mí me gusta esa de allá. -indica a la posición de las 2 primas.
M- no, no veo, boludo. Bueno, después me decís cual, ahora prestemos atención.
A- bue, ¿Quién mierda sos ahora que le querés dar bola a la clase?
M- sh. Pelotudo.
Del lado contrario, Delfina y Bianca hablaban entre ellas.
Delfina- mirá. A mí me gusta ese chico de allá, Mateo, ese rubio.
Bianca- ¿Mateo? Lo tengo yo en mí grupo de taller.
D- ahh. La puta madre. Y yo no estoy con vos, ¿No?
B- no, pero yo le digo después.
D- ¿Qué? No, no, no, Bianca. No le digas, mierda.
B- bueno, bueno...
(Suena el timbre para ir al último recreo del día y Delfina se dirige hacia su mejor amiga venezolana, Adela)
Adela- ¡¡DELFY!!
Delfina- ¡¡ADELA!!
A- ay. Amiga. Ya te extrañaba.
D- si, boluda. Ay. como te amo.
A- yo también, mí amor. Cuéntame, ¿Cómo está tu salón? El mío es una reverenda mierda.
D- el mío está igual, amiga. Lo único bueno es un chico rubio. Vos sabés que los rubios son mí debilidad.
A- Delfina, ¿Estás jugando conmigo? Es el primer día. ¿Que sabes tú de él?
D- ayy. No te preocupes, Ade. Yo me cuido.
A- más te vale, amiga.
Mientras tanto Mateo está... Jugando. Su mano izquierda, abierta apoyada en la mesa desgastada y en su mano derecha una tijera. El clásico juego del cuchillo.
Mateo- vigilen que no venga nadie. Van a estar re contentos los directivos si nos encuentran así.
Agustín. R- si. Dale, boludo. Queremos jugar.
Tomás- apurate, puto.
M- bueno, acá voy. -empieza a jugar y en el momento que ve a Delfina junto a su amiga se distrae y termina por reventarse un dedo- ¡¡HIJO DE PUTA!! -Es lo que dice antes de soltar la tijera e irse al baño a limpiarse mientras lo siguen Agustín y, su cuñado, Tomás.
A- boludo, te reventaste la uña.
T- es que sos tarado.
M- mirá. Mejor cierren el ojete.
Más tarde, ya finalizando el día. Delfina tuvo una idea y se la comentó a Bianca por mensaje.
Delfina- "Bianca, ¿Vos tenés los números de la mayoría para hacer un grupo?"
Bianca- "Si tengo", "Tmb me faltan los d algunos chicos pero son los q dicen q de conocen desde primaria", "Así q cuando consiga 1 voy a conseguir todos los otros"
D- "Bueno, bueno, graciass" -suspira y piensa- necesito conseguir su número.
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Simplemente 2 adolescentes amándose
RomanceEsta es la historia de 2 adolescentes hambrientos de amor, que se conocieron en la escuela industrial/técnica de Bragado y sus vidas cambiaron por completo. Sus oportunidades no son las mejores, su futuro es inestable e imposible de adivinar, sus si...
