Mi vida era un conjunto de rutinas pequeñas y silenciosas.
Me despertaba a las 5:45 a.m., tomaba un café demasiado cargado, revisaba mis correos, corría para llegar a la agencia audiovisual y luego pasaba el día ajustando luces, moviendo cámaras, cargando cajas y escuchando órdenes.
No estaba mal, pero no era emocionante.
Era lo que había.
Lo que podía.
Esa mañana, sin embargo, empezó distinta.
Mi jefa me escribió a las 6:30:
"Prepárate. Hoy trabajamos con artistas grandes. No cometas errores."
Yo fruncí el ceño.
"Artistas grandes" podía significar cualquier cosa: modelos, actores de drama, cantantes solistas...
Nunca imaginé que sería BigBang.
Cuando entré al estudio, cargando cables en una mano y una tableta en la otra, choqué contra alguien.
La tableta casi se me cae.
—Perdón —murmuré, haciendo una reverencia torpe.
Una risa suave respondió.
—No pasa nada. Está bien.
Levanté la vista, y lo vi.
G-Dragon.
Con una chaqueta verde fosforescente, gafas enormes y una energía que parecía vibrar a su alrededor.
—¿Eres nueva? —preguntó con una sonrisa que denotaba demasiada confianza.
—No... bueno, sí... o sea, llevo un mes —respondí tartamudeando.
—Perfecto, Hyung —dijo GD mirando hacia atrás—. La nueva es adorable.
Entonces lo vi.
El aire cambió.
El tiempo también.
Choi Seung Hyun entró al estudio con paso tranquilo, vestido con un abrigo largo oscuro, como si el mundo fuera un escenario que él dominaba sin esfuerzo. Su mirada era profunda, elegante, casi peligrosa. Una mezcla de misterio y calma.
Él me vio.
Yo lo vi.
Y sentí algo que no tenía nombre.
—Ella es Valeria —presentó GD—. Nuestra asistente estrella del día.
Seung Hyun me observó con un leve gesto, como si me analizara.
—Valeria —repitió en voz baja—. Un nombre bonito.
Mi corazón hizo un latido absurdo.
Luego llegaron Taeyang, radiante, cálido, una luz en forma de persona, y Daesung, lleno de alegría, con una sonrisa que parecía abrazarte sin tocarte.
Los saludé a todos con una reverencia profunda.
Cuando me alejé a preparar el set, escuché la voz grave de Seung Hyun detrás de mí:
—Tiene manos temblorosas. ¿La pusiste nerviosa, Jiyong?
GD respondió riendo.
—Yo creo que la pusiste nerviosa tú, Hyun.
—Tonterías —murmuró él.
Pero su tono no sonó convencido.
⸻
Durante la sesión, sentía su mirada a veces.
No siempre.
Pero lo suficiente para que mis manos se equivocaran dos veces al ajustar una luz.
Taeyang lo notó.
—¿Estás bien? —preguntó, acercándose a mí durante una pausa.
—Sí. Solo... muchas cosas al mismo tiempo.
—Respira —aconsejó con amabilidad—. Hyun intimida al principio. A todos nos pasa.
—¿Yo intimido? —replicó Seung Hyun detrás de nosotros.
Me giré, sorprendida.
Él estaba allí, demasiado cerca.
—Soy perfectamente cordial —añadió.
Taeyang soltó una risa suave.
—Claro, Hyung. Cordial como un guardia del tesoro de un dragón.
Yo también reí, y de inmediato Seung Hyun giró hacia mí.
—¿Te pareció gracioso? —preguntó con esa expresión indescifrable que hacía difícil saber si hablaba en serio.
Me congelé.
—Ejem... un poco...
Él ladeó la cabeza, pensativo.
—Me alegra verte reír —dijo al final, con una calma inesperada.
Y se fue.
Así.
Como si no acabara de arruinarme el equilibrio interior.
⸻
Ese día terminamos grabando hasta la noche.
Cuando guardé mis cosas y salí al pasillo, escuché pasos detrás de mí.
—Valeria.
Me detuve.
Era él, otra vez.
—¿Vives lejos? —preguntó.
—No mucho.
—Aun así, no caminarás sola a esta hora. Te llevo.
—No, de verdad, no quiero molestar...
—No molestas —interrumpió—. No lo pediría si fuera una carga.
Su tono era suave, sin imposición.
No buscaba ser mandón.
Buscaba ser... amable.
Acepté.
En su auto, mientras él conducía con las luces de la ciudad reflejándose en el parabrisas, me dijo sin apartar la vista del camino:
—No soy bueno dando primeras impresiones. Pero... me gustaría que no tuvieras miedo de hablar conmigo.
Lo miré sorprendida.
—No te tengo miedo.
—Entonces estamos bien.
Después de unos segundos añadió:
—Y me alegra eso.
Esa noche, al bajar del auto, me miró como si quisiera decir algo más...
pero no lo dijo.
Yo tampoco.
No hacía falta.
Algo había empezado.
Algo que no sabía si estaba preparada para sentir.
VOCÊ ESTÁ LENDO
Ese hombre es malo( top)
FanficHistoria inspirada en la canción ese hombre es malo de Karol G.
