Cleo
Me desperté a media noche con el ruido de algo golpeando la cocina, al principio pensé que eran los gatos de la vecina que aveces entraban, pero el sonido era demasiado humano para eso. Chequeé mi celular y eran la 4:10 am, caminé hacia el pasillo medio dormida arrastrando los pies. Mi cerebro estaba tan apagado que no pensé que podría ser un ladrón o asesino en serie.
Y entonces lo vi...
Un tipo mayor que no conocía estaba en la sala sin una prenda encima, sosteniendo uno de los cojines de la sala para cubrir su parte íntima, tenía cara de pánico como si la intrusa fuera yo.
Yo tenía una cara de: ¿qué carajos acabo de ver?
Vi que el hombre se calmó un poco
—Ah...hola— balbuceó—¿tu eres Cleo?
Me quedé mirándolo sin decir nada. Mi cerebro tardó más de lo normal en decidir si estaba soñando, si debía gritar, o simplemente dar media vuelta, irme a dormir y hacer como que esto no había pasado. Sin embargo decidí responder.
—Sí, ¿y tú eres?
— Soy el...— se aclaró la garganta—nuevo novio de tu madre.
Realmente eso no me sorprendió ngl
—¡¡¿otro más?!!— intenté bromear, pero luego vi su cara de preocupación.
—Es broma, esta semana ella ha estado tranquila —volví a bromar.
Algo esencial en mí, es que soy muy sarcástica,es algo que me ha ayudado a lidiar con situaciones como estas.
Sin más, me fui a mi habitación a seguir durmiendo como si no acababa de ver al novio de mi madre casi desnudo.
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Unas horas más tarde me desperté antes de que sonara la alarma, algo que nunca pasa cuando hay clases. Supongo que después de encontrarte un desconocido desnudo en tu sala, el cerebro decide que dormir tranquilo ya no es una opción.
Me quedé mirando el techo unos segundos, intentando olvidar la escena (no funcionó)
Salí de mi cuarto a prepararme un café, y a alistarme para ir al colegio.
Mientras caminaba hacia el colegio, repasaba mentalmente lo que iba a decir si alguien me preguntaba como me fue en mis vacaciones.
"Normal."
esa palabra me ha ayudado casi para todo.
Cuando llegué a la escuela; el bullicio de siempre me cayó encima como una ola: risas, quejas, mochilas tiradas por todas partes, niños corriendo, la musiquita que ponían de regreso a clases—¡Dios, como odiaba esa musiquita!— Todo el caos habitual....y aún así, se sentía más ordenado que mi casa.
Me puse feliz cuando vi llegar a mi mejor amiga Olivia, —la abracé fuerte—realmente la había extrañado.
Atrás de ella apareció su hermana Nidia, aveces me olvido que tiene una hermana gemela, ya que no se parecen mucho, físicamente y en personalidad son muy distintas, de hecho, si no supieras que nacieron el mismo día jamás adivinarías.
Olivia tiene el pelo un poco más claro que su hermana. Sus facciones son más suaves, sus ojos más cálidos y hay algo en ella—un gesto, una forma de parpadear, no sé—que la hace ver tierna sin intentarlo. Pero ella misma no lo ve, siempre ha sido medio insegura en cuanto a su apariencia.
Nidia por su parte tiene pelo más corto y más oscuro, una expresión afilada y una presencia que llena la habitación aunque no diga nada. Si Olivia es suavidad, Nidia es definición, todo en ella es directo y firme.
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Brokenthing
Teen FictionEn esta historia, un grupo de adolescentes intenta sobrevivir a algo más peligroso que las fiestas, las drogas o el sexo: ellos mismos Entre traumas familiares, amores que duelen, amistades rotas y secretos que queman por dentro, descubrirán que cre...
