Canadá era un lugar de bajas temperaturas, agradecía haberme equipado adecuadamente para el frío.
Usualmente estoy acostumbrada a las bajas temperaturas en mi cuerpo, pero ahora por alguna razón se sentía diferente, como si algo se hubiese alterado en mi.
De forma irreversible, mi cuerpo cambió, al parecer, sin que yo lo notara.
Enid estaba allí afuera, sola, perdida y tal vez... Con miedo.
El tío Lucas y yo estamos viajando hace semanas ya, recorriendo todo bosque que se nos cruzaba, cualquiera que estuviera al norte en dirección a Canadá.
Al llegar a Canadá seguimos haciendo la misma rutina, recorrer cada rincón en el cual creíamos que podría estar Enid refugiada, no debía estar lejos.
Las señales de su paso por alguno lugares eran obvias, huellas inexplicablemente grandes, árboles con rasguños y pequeños montones de hojas aplastadas por un gran peso.
Todo sumando los huesos de animales devorados y la sangre seca.
Pero al parecer Enid no quería ser encontrada o esa era la conclusión a la cual llegué. Cada paso nuestro eran dos de Enid, dos pasos que ella se alejaba, huia.
Pero... ¿Huia de mi?
Ese era el pensamiento que me carcomía por dentro, sin contar todas las dudas que me había generado el diario de Ofelia, mi tía Ofelia.
La locura y delirios plasmados en cada hoja, algunos apuntes más cuerdos que otros, pero finalizaban en lo mismo, era inconclusos.
Realmente no había tenido tiempo de analizar a profundidad el diario y finalizar la lectura de éste, luego de esa extraña visión de ella no volví a tener otra. Me preocupaba, pero estaba todo controlado.
Soy Wednesday Addams, nada se escapa de mis manos y Enid no era la excepción a está regla.
Ella... Ella me preocupa, no quiero admitirlo, pero me preocupa.
Ese sentimiento que odio y no admitiré, me está carcomiendo por dentro.
"Creo que por hoy podemos dar por finalizada la búsqueda, en la mañana podemos seguir" -mencionó Lucas mientras dejaba leña para el fuego.
Wednesday se levantó del tronco en el que se encontraba sentada y se dirigió a la moto, luego de encontrar fósforos volvió.
"Descansa tío Lucas, yo daré una última vuelta al bosque y volveré. Ella tiene que estar cerca" -respondió con su tono usual, solo un poco más suavizado dada la familiaridad con el hombre.
Su tío asintió con una sonrisa amable antes de perderla de vista, tomó los fósforos y finalmente encendió la fogata.
Wednesday caminaba con tranquilidad medida, sutilmente distraída. Sus movimientos y pasos controlados, como si eso pudiera reemplazar su falta de control sobre todo lo demás.
Las manos en la espalda, sujetando el diario de Ofelia firmemente.
Era lo único a lo que se aferraba en éste momento, además de la esperanza.
Esperanza, extraña palabra muchas veces mal utilizada por las personas.
La esperanza para Wednesday se había convertido en algo amargo en la boca, un sabor casi ácido y corrosivo que le recordaba lo que era la esperanza para ella, el recuerdo de algo que ya no estaba.
Esa sonrisa brillante, los leves colmillos parte de su dentadura.
Ondas despeinadas y doradas que eran más que rebeldes.
La nieve bajo sus botas crujía al aplacarse por el peso, dejando huellas de su andar.
A Wednesday jamás se le escapaba algo, a excepción de aquella vez cuando perdió el grimorio de Goody, cuando el chico que le gustaba era la bestia que tanto buscaba, cuando se dió cuenta que algo había nacido en su interior y ese algo era causado por Enid... Cuando Enid huyó cumpliéndose así el peor temor de la chica, quedarse sola.
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Corvo e Lupo - Wenclair
FanfictionWednesday se tenía que enfrentar, inevitablemente, a la incertidumbre del paradero de Enid y el comienzo de un nuevo misterio de generaciones anteriores y los secretos de su familia. ¿Podrá encontrar a Enid? ¿Serán los secretos demasiado oscuros com...
