"Porque quien sea que encontró amor en el infierno puede hacer lo que quiera, amor. Nosotros ya encontramos el amor en el infierno cariño, lo demás es fácil."
La clase E estaba mas silenciosa de lo habitual. Ni siquiera Koro-sensei se atrevía a decir una sola palabra. Todos solo trataban de ignorar el hecho de que Karma se encontraba con el ceño fruncido al fondo de la clase, y que no cabia duda de que si uno se le ocurria hacerlo enojar probablemente terminaria en el hospital.
Lamentablemente por algo eran la clase E. En realidad si había personas que no tenían masa gris. Y con [personas] se referian a Terasaka y su grupito, obviamente.
—¿Ahora que te pasa tomate podrido? ¿Por qué la cara larga?
Los ojos ambar de Karma ahora parecian fuego que estaba a punto de consumir a Terasaka hasta reducirlo a cenizas. Aun así, Akabane suspiró con cansancio y se levantó de su asiento. Todos cerraron los ojos esperando un golpe en la cara de Ryouma. Pero lo único que vieron fue a Karma pasar al lado de Terasaka en su camino hacía la salida. Al llegar a la puerta solo mencionó con un tono neutro.
—Tenemos reunion del Consejo Estudiantil hoy, apurense si no quieren llegar tarde.
Todos suspiraron con alivio cuando la puerta se cerró tras el pelirrojo. Pero la pregunta seguía en el aire.
¿Que le habia pasado a Karma?
<3
"Quién lo diría, haz caído de la poca gracia que habías conseguido, Akabane"
Esas palabras hacían eco en la cabeza de Karma. Durante todo el camino hacia la sala de reuniones solo pudo mantenerse pensando en esa misma conversación que había tenido con un antiguo compañero de clase. Era solamente una persona con la que había hablado una o dos veces en su vida... ¿por qué le afectaba?
Al llegar al campus principal, se dirigió a la máquina expendedora donde vendían su leche de fresa favorita. Al estar ahí, sacó algunos yenes de su billetera y sacó tres cajas de "elixir de los dioses" que esa máquina mantenía cautivo. Estaba tan enfocado en sus bebidas que no se dio cuenta que unos pasos se acercaban a él.
Constantes, elegantes, y con ese toque de altivez que solo ese alguien puede hacer.
Una mano tocó suavemente su espalda. Esa pequeña acción hizo que los sentidos de Karma se pusieran alerta. Pero luego escuchó esa suave risa que le quitó la rigidez del cuerpo. Pudo ver con claridad cómo ese chico se recargaba en la pared, con sus libros de matemática avanzada en una mano y su teléfono en la otra.
Flash
—Una más para mi colección.
Los ojos del pelinaranja brillaban como grandes espejos reflejando el cielo en el atardecer de verano. Eso de alguna forma calmaba la conmocionada mente de Karma.
—¿Qué haces aquí? ¿No deberías estar ya en la reunión?
El menor sonrió, y esa expresión tenía ese pequeño atisbo de picardía el cual Gakushuu solo mostraba en esos pequeños momentos de rebeldía.
-Quízas, pero prefiero estar aquí.
Karma levantó una ceja.
-¿Aquí? ¿Conmigo?
Pudo ver en los ojos del menor un pequeño brillo de vergüenza. Pero su semblante de seriedad permaneció casi intacta.
-Contigo.
El conocer a ese pelinaranja desde que era un niño era su mejor truco. Sabía exactamente que microexpresiones hacía cada que algo pasaba en su cabeza. Y sabía usarlo a su favor.
Lentamente se acercó al menor, el cual por reflejo se alejó.
-Hieres mis sentimientos Gakushuu. ¿Acaso no fuiste tú el que dijo que quería estar aquí, conmigo?
El pelirrojo puso sus manos dramáticamente en su pecho y fingió tristeza. Esa acción fue recibida con una pequeña risa de parte de Asano. Mientras Karma continuaba con su actuación barata de bajo presupuesto, gakushuu se acercaba a él, lentamente. Y en un santiamen, sus labios habían perdido toda distancia.
Los labios de Gakushuu son suaves, delgados pero espojosos y extremadamente cuidados. Hasta podia sentir un poco el sabor del balsamo de labios sabor fresa que utilizaba. Aunque fue un beso corto y suave, era algo que había agitado totalmente a Karma, hasta podia sentir su corazon en la cabeza gracias a la ola de emociones que lo embargó.
Por el contrario, Gakushuu se mantenía con esa aura tranquila, al menos ahora tenía una sonrisa.
- No olvides que eres muy importante para mí. Así que deja de ignorar tus problemas comprando leche de fresa, por favor. Sabes donde encontrarme, búscame, encontraremos la solución a lo que sea que te atormente.
Aún con el rostro rojo, el de ojos ámbar miró a su pareja de manera burlona.
- ¿Oh, así que el gran Asano Gakushuu quiere ayudarme? ¿Que ha hecho este mortal para merecer tal acción?
El menor suspiró
- Al final del día eres un caso perdido...
Las perfectas manos de Asano se acercaron al rostro de Karma, haciendo que el sonrojo volviera.
- Pero eres mi caso perdido...
Ese pequeño enfasís en mi hizo que la piel de Karma se erizara con satisfacción. Y el pequeño beso depositado en su frente solo hizo el problema peor.
Él, que solo era un ángel caído, se había enamorado.
Estaba perdidamente enamorado del principe azul.
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Lo sé, otro proyecto que probablemente voy a actualizar cada 20 años. Ténganme paciencia TT
Me gustó mucho la idea cuando la pensé y espero que a ustedes tmb les guste. Va a ser una historia relativamente más larga que lo que normalmente hago.
Si les gustó este inicio por favor denme una estrellita y comenten sus partes favoritas!