Capítulo 1 - El aula y el portal

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El murmullo de la lluvia golpeando las ventanas era lo único que llenaba el salón 3-B aquella mañana. El viento hacia crujir los tejados y agitaba salvajemente los árboles en el exterior. El profesor aún no llegaba, y los estudiantes aprovechaban el tiempo para reír, bromear o, en algunos casos, molestar.

En el rincón más apartado del salón, Haru estaba en su asiento, con los auriculares puestos y la mirada fija en su cuaderno, donde dibujaba algo que solo él entendía: un dragón envuelto en fuego y sombras.

Su silencio siempre les resultó molesto a los demás, se había consolidado una reputación como el silencioso del salón, el rarito. Por ello no era inusual verlo siendo acosado por varios estudiantes, especialmente por un grupo de siete compañeros que se habían convertido en su tormento diario.

—Oye, Haru —dijo uno de ellos, con esa sonrisa que nunca presagiaba nada bueno, sus ojos morados y su cabello lo delataban como Takeshi Oda, sus ojos exóticos sumado con una actitud segura y el hecho de que era el capitán del equipo de Rugby de la escuela lo hacían alguien bastante popular en la escuela, sobre todo entre las chicas. —¿Todavía dibujando tus monstruos de fantasía?

Otro se acercó por detrás y le arrebató el cuaderno.—Miren esto. ¡Ni siquiera sabe escribir bien, pero hace garabatos como si fuera un genio!—. Comento otra de sus Bullis, Mei Fujimoto, una chica energética, líder del grupo de porristas de la escuela, la chica más popular de toda la escuela y pareja de Takeshi.

Las risas resonaron en el aula. Haru extendió la mano para recuperar su cuaderno, pero una patada en la silla lo hizo caer al suelo. —¿Vas a llorar otra vez, Haru? — Preguntó el líder del grupo con tono burlón. Akiro Sato, de fuerte constitución, su cabello negro tanto como su alma, sus ojos grises, brillaban con diversion cada vez que se burlaba de él.

Levantándose del suelo, mientras recogía sus auriculares, Haru solo pudo observar a sus acosadores, cuando un fuerte golpe en la parte posterior de su cabeza lo hizo bajar levemente la mirada. —Vamos, di algo, maldita sea. ¿Acaso el miedo no te deja hablar?— Comento entre risas otro de sus acusadores, Kenta Moriyama, de familia adinerada, se creía el centro del mundo, disfrutaba denigrando a los demás con tal de demostrar su supuesta superioridad.

—Ya basta.—

La voz que los detuvo venía desde el otro lado del salón. La presidenta del curso, Reina Takahashi, los miraba con frialdad. Tenía el cabello negro recogido, sus ojos grises mostraban una firmeza y una autoridad natural que incluso los bullies no podían ignorar. —Déjenlo tranquilo. Si tienen tanta energía, guárdenla para la clase de educación física.

Los chicos se rieron con nerviosismo, pero finalmente regresaron a sus asientos, mientras lanzaban el cuaderno de Haru al suelo. Reina se inclinó hacia adelante recogiendo el cuaderno y entregandoselo en manos. —¿Estás bien? —preguntó en voz baja con una dulce sonrisa en su rostro. Haru asintió, sin mirarla, mientras aceptaba el cuaderno de vuelta. —Gracias…

El timbre sonó, y su profesora, Akayuri Kimura, entró con su habitual tono alegre. —Muy buenos días chicos— Comento con tono alegre mientras se dirigía a su escritorio y comenzaba a organizar todo para su clase.

Regresando a su pupitre, la presidenta de la clase, Reina, comenzaría a prepararse cuando escucho como alguien intentaba llamar su atención —Oye Reina— Girandose en su pupitre, la presidenta observaria a su mejor amiga y vicepresidenta de la clase, Ayane Kurosawa, una chica bastante aplicada en cuanto al estudio, su cabello gris cenizo y ojos rosados la hacían destacar entre toda la escuela.

—¿Que sucede?— Susurro de vuelta la presidenta, con curiosidad sobre lo que quería su amiga.

Las chicas irán a esa cafetería nueva hoy en cuanto acaben las clases. ¿Te apuntas?— Susurro nuevamente la chica de cabello gris cenizo con una sonrisa.

Sōryūren Isekai Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora