han pasado 3 años desde la derrota de tirek cozy glow y chrysalis fueron derrotados, twilight ahora es la gobernante de Equestria y todo se veía tranquilo.
Se hizo un salón de los Villanos Derrotados, una adición sombría pero necesaria al ala de seguridad del Castillo de Canterlot, albergaba el trío más infame de la historia reciente de Equestria. En el centro de la sala, bajo un rayo de luz mágica que servía para contener y exhibir, tres figuras se alzaban en piedra grisácea: el poderoso centauro Tirek, la pequeña pero malévola pegazo Cozy Glow, y la cambiante y oscura Reina Chrysalis.
Para Chrysalis, el tiempo petrificada era un purgatorio de ira silenciosa. Compartir esa prisión con el "viejo bufón" de Tirek y la "mocosa" de Cozy Glow solo aumentaba su furia. Pero el sello no era la inmovilidad; era el silencio total.
De repente, el silencio se rompió.
No fue un ruido externo. Fue una resonancia interna, profunda y violenta. Una energía extraña, una pulsación mágica que era a la vez ajena y extrañamente conocida, vibró en el centro de su forma petrificada. Esta energía no buscaba liberarse del hechizo; buscaba romperlo a la fuerza. Era un poder salvaje, concentrado en su núcleo.
La roca que la aprisionaba era más dura que nunca, fortalecida por el poder combinado de las Princesas Celestia, Luna y discord. Pero la energía que crecía en Chrysalis era una fuerza viva y activa, luchando contra la inactividad de la piedra.
El primer signo visible fue una grieta minúscula que recorrió la cara de piedra de Cozy Glow, seguida por otra que se deslizó por la pierna petrificada de Tirek. Finalmente, un crujido sordo se escuchó en la base de Chrysalis.
La explosión fue silenciosa pero catastrófica. La magia de la petrificación se deshizo en un instante. Los tres villanos se desplomaron.
Tirek, al caer, emitió un gruñido confuso, pero se levantó rápidamente, buscando su fuerza. Cozy Glow chilló, su cuerpo liberado temblaba. Pero Chrysalis se quedó tendida, el esfuerzo por liberar la triple prisión había drenado el resto de su magia y la había dejado al borde del desmayo. A diferencia de sus compañeros, no había podido comer ni siquiera en los momentos antes de ser echós piedra.
—¡Libres! ¡Al fin! —rugió Tirek, alzando sus patas y sintiendo el aire libre.
—¡Tonto! —siseó Chrysalis, levantando la cabeza débilmente—. ¡Cállate, nos oirán!
Tirek la ignoró. —Vamos, Chrysalis, no hay nadie. ¡Vámonos de aquí y dales una lección a esas ponis!
Chrysalis intentó levantarse, pero su cuerpo no respondía. Su cuerpo ahora esquelética estaba fría, y el hambre era una cuchilla. No importaba; había un plan.
—Ustedes dos, hagan ruido. Distráiganlos. Yo tengo... asuntos más importantes que atender.
Antes de que Tirek pudiera replicar con burla, Chrysalis se lanzó hacia la ventana más cercana y, con la poca fuerza que pudo reunir en sus alas agujereadas, las batió desesperadamente. Se lanzó fuera del Castillo de Canterlot, su figura negra apenas un borrón en la noche, dirigiéndose hacia la dirección opuesta al bosque Everfree: las montañas limítrofes. Necesitaba aislamiento, no combate.
Tirek y Cozy Glow, cegados por su propia sed de venganza, no se percataron de la huida solitaria de la Reina. El pánico comenzaría en cualquier momento, pero para entonces, Chrysalis ya estaría lejos.
.
En el corazón del castillo, en la oficina de la monarca, la Princesa Twilight Sparkle, ahora gobernante de Equestria, estaba sumergida en pergaminos cuando el golpe atronador sacudió el ala de seguridad.
La Capitana de la Guardia, una sargento unicornio, entró corriendo, levitando un cristal de comunicación. Su rostro era de terror.
—¡Princesa Twilight! ¡Emergencia! ¡Tirek, Cozy Glow y Chrysalis han escapado! ¡El Salón de los Villanos está destruido!
Twilight se levantó con un salto, su crin violeta flotando en el aire.
—¿Los tres a la vez? ¡Es imposible! ¡El sello mágico...!
—Lo sabemos, Princesa. Los guardias reportan que Tirek y Cozy Glow se dirigen a poniville. Pero... —la Capitana bajó la voz—. Un guardia reportó haber visto una sombra negra volar hacia el sur, a gran velocidad, lejos de aquí. Creemos que Chrysalis se ha separado.
Twilight, se controló. Primero, la seguridad de Equestria.
—Capitana, envíe a todos los efectivos detrás de Tirek y Cozy Glow. ¡Que los Elementos guíen a mis amigas! Y yo... yo debo avisar a todos.
La magia de Twilight brilló con intensidad dorada. Ella sabía el procedimiento. Se elevó, no hacia su balcón, sino hacia su centro de comunicaciones.
Twilight abrió un canal de emergencia mágico, enviando un pulso a todos los reinos y gobernantes de Equestria.
"A todos los líderes de los reinos amigos: Tirek, Cozy Glow y la Reina Chrysalis han escapado de la prisión de Canterlot. Chrysalis se ha separado del grupo. Por favor, aseguren sus fronteras. Alerta máxima de seguridad."
El mensaje llegó primero al Imperio de Cristal, directamente a la Princesa Cadance.
Cadance, al recibir la aterradora noticia, no esperó. Usó su propio cristal de comunicación con el único pony que podría manejar esta amenaza.
—Shining Armor, amor. Han escapado. Los tres. Twilight está mandando a las Mane Six por Tirek y Cozy Glow. Pero Chrysalis ha desaparecido. Tenemos que asegurar el Imperio.
Shining Armor, que estaba supervisando un entrenamiento de unos guardias nuevos se congelo. No Chrysalis. No de nuevo. No ahora que su hija, Flurry Heart, había crecido un poco más y su magia era más estable.
—Entendido, Cadance. Aseguraré el Imperio de Cristal primero. Ordenaré a mis guardias la búsqueda metódica de Chrysalis en los límites de nuestro territorio y las regiones montañosas cercanas. Si ha huido sola, no puede estar lejos.
Shining Armor montó la búsqueda, pero el Imperio de Cristal no estaba en peligro inmediato. La sombra negra de Chrysalis había sido vista yendo en la dirección contraria. Tras asegurarse de que los escuadrones del Imperio estaban desplegados, Shining Armor tomó una decisión peligrosa y personal: él rastrearía la dirección opuesta. La amenaza de Chrysalis era su carga.
La Reina Chrysalis voló hasta que sus alas se rindieron. Su cuerpo, sin el alimento del amor durante tres años, era una cáscara vacía. Cada aleteo era una agonía. Finalmente, se desplomó en una región de colinas rocosas y cañones áridos, camino y pudo ver ponis buscándola así que usando un poco de magia se transformo en un mapache y se fue por otro lado camino por 2 días asta llegar a un lugar entre el Imperio de Cristal y las Tierras Sombrías.
su transformación se agotó y se arrastró, usando sus patas temblorosas, hasta que encontró una cueva pequeña en la base de un risco.
El dolor en su vientre era insoportable. Era una mezcla de hambre, frío, y esa extraña energía mágica, que ahora palpitaba de forma violenta. Se acurrucó en la oscuridad, dejando que el miedo y el odio se mezclaran en una sopa de emociones negativas.
Habían pasado varios días. Chrysalis no había podido cazar ni alimentarse. El aislamiento era total. El hambre la estaba matando.
—Morir no es una opción —gruñó, hablando consigo misma. Su voz era un susurro áspero.
En ese momento, sintió un sutil cambio en el aire, un leve olor a menta y a metal pulido. Un unicornio. Y no cualquier unicornio.
Shining Armor se acercó lentamente a la boca de la cueva. Había estado rastreando por días, siguiendo débiles rastros de magia cambiante que parecían desvanecerse en la nada. El rastro terminó abruptamente en la hierba marchita frente a la cueva.
Shining Armor, utilizando sus habilidades de rastreó, entró con extrema cautela. Su cuerno se encendió, levitando un pequeño orbe de luz.
La luz reveló la escena. Chrysalis, encogida, débil y temblando. Se veía mal demasiado mal . La piel negra, normalmente fuerte, parecía más delgada que el papel.
Chrysalis levantó la cabeza. Sus ojos verdes se abrieron en un destello de hostilidad.
—¡GRUUÑÑ! —Su rugido no fue una amenaza, sino el sonido de un animal acorralado sin fuerzas.
El hechizo de barrera que Shining Armor estaba a punto de conjurar se disipó. Vio la miseria y el hambre pura en los ojos de la Reina.
—Estás... sola —murmuró Shining Armor. La piedad, el veneno suave, comenzó a filtrarse en su corazón. No podía matar a un enemigo tan débil eso sería ser un monstruo sin piedad.
Pero la piedad se convirtió en una absoluta y aterradora certeza.
La luz del orbe iluminó y comenzó a escanear a chrysalis buscando si tiene algo más. Y Shining Armor sintió algo: un pulso de la magia de un unicornio, entrelazada con el de un cambiante. Era la misma sensación que había sentido con Flurry Heart. Esta magia estaba envolviendo el vientre de Chrysalis como un escudo.
—¿Qué es esa energía? —exigió Shining Armor, con un tono más asustado que amenazante.
Chrysalis, forzándose a hablar, usó sus dientes para tomar un puñado de tierra y escupirla con desprecio hacia shining Armor.
—Es el resultado, shining. De tu... regalito antes de la boda.
Shining Armor sintió que el mundo se hundía. —de que demonios hablas? eso paso hace 5 años.
Su mente recordó lo que pasó, algo que oculto, antes de la boda tuvo relaciones con cadence o mejor dicho esa impostora, lo escondió por miedo y vergüenza, miedo a que cadence lo abandone y vergüenza de lo que hizo.
ella tosió, su voz rasposa, pero cargada de cruel verdad.
—Tu mente de pony... tan simple. ¿No comprendes la biología cambiante? Nuestra magia es la vida. antes de la boda... cuando tú y yo compartimos esa intimidad... hubo un intercambio. Mi vientre quedó preñado con tu esperma. Cuando me expulsaron sentí algo después de meses,pensé que era porque iba a poner huevos como siempre,y como en ese momento no quería poner más,puse un hechizo para mantener mi vientre congelado....pero al perder gran parte de mi magia el hechizo se rompió y mira jaja....el pequeño ha estado durmiendo.
Se rió, una tos seca.
—¡Felicidades Vas a tener un mestizo cambiante-unicornio. Un arma contra todo lo que defiendes.
.
Shining Armor estaba en un estado de shock absoluto. Su mente luchaba por procesar la información.
—No... No te creo. Es un truco. Es una mentira para que baje la guardia —Shining Armor levitó una pequeña daga de cristal con su magia, pero su cuerno tembló.
—Mentí , o no, ¿qué diferencia hace? —Chrysalis lo miró fijamente. El cansancio había despojado su voz de su tono regio, pero no de su crueldad—. No pido tu ayuda. No quiero tu piedad. No quiero nada de tu patético reino. Pariré a esta cosa en la oscuridad, y será solo mío. ¡Vete! O atrévete a matar a un ser hambriento y a su cría indefensa.
La piedad regresó, pero esta vez, acompañada por una oleada de culpa y obligación. Shining Armor no podía destruir una vida inocente, incluso si esa vida era producto del más cruel de los engaños. Era su sangre.
Se dio la vuelta, saliendo de la cueva hacia el aire nocturno. Tenía que pensar. Si esa cría nacía en la oscuridad, sin amor, solo alimentada por el odio de Chrysalis, se convertiría en un monstruo invencible, una amenaza que ni Twilight podría detener.
Shining Armor tomó la única decisión que su moralidad de pony y su desesperación de padre le permitían.
Con sus dientes, buscó en sus alforjas el pergamino y el bolígrafo. Usando su cuerno, escribió rápidamente.
Regresó a la entrada de la cueva. Dejó el pergamino en una roca plana y seca.
—Tú tienes razón. No te creo aún. Pero la energía que llevas es real. Y no voy a arriesgarme a que esa cría crezca en la miseria absoluta —dijo Shining Armor, hablando al viento, sin mirarla—. Si lo que dices es verdad, en poco tiempo, el dolor será tan fuerte que no podrás volar ni cazar. Si necesitas un refugio... si necesitas comida, no por ti, sino por él...
Señaló el pergamino .
—Esta es la dirección de un viejo puesto de avanzada de la Guardia. Es una cabaña abandonada cerca de aquí. Está aprovisionada y protegida. Nadie la buscará.
Hizo una pausa, su voz era sombría.
—Si vas allí, prometo no buscarte. Si te quedas aquí y mueres, no puedo garantizar que la cría sobrevivirá. Esta es tu única tregua, Chrysalis. Tómala, o muere de hambre en la oscuridad.
Shining Armor solo se acercó y sin que ella lo pida le dió algo de su amor dándole algo de fuerza y se dio la vuelta, galopando de vuelta a su puesto de vigilancia. El Capitán de la Guardia regresaba, pero el pony que se iba había dejado atrás la paz de su conciencia.
Chrysalis observó cómo la luz de la magia de Shining Armor se desvanecía. La rabia pura la invadió. ¿Piedad? ¿Una oferta de ayuda? ¡Una ofensa!
Se levantó lentamente y camino hacia el pergamino. La idea de aceptar la caridad de un pony de Equestria le daba náuseas. Su instinto era destruir el mensaje y morir con dignidad.
Sin embargo, el pulso en su vientre era ahora una patada violenta. La cría era fuerte. El hambre y la fatiga eran tan grandes que sabía que no duraría una noche más.
Con sus dientes, tomó el pergamino. No lo abrió, ya que conocía los trazos. Lo masticó por un lado con desprecio, pero no lo destruyó. Lo tomó y lo guardó, presionándolo contra su pecho con una pata delantera.
—No es una tregua, idiota —gruñó al vacío. El aire era el único testigo—. Es una estrategia. Y tu cría será la herramienta que usaré para ver caer este estúpido reino de "amistad".
Chrysalis, cargando el pergamino como un mapa del tesoro robado, comenzó a ir hacia la dirección indicada. El odio la mantendría viva, pero el amor de Shining Armor contaminado, había salvado su vida y le había dado un arma. La Reina Chrysalis se dirigía a su refugio temporal, con la promesa de una venganza más compleja y retorcida.
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Los Errores Del Pasado
Fanfictionuna historia fumada de mi hermana que ahora estoy a cargo de terminarla. Este es un universo alternativo
