CAPÍTULO V: "Inseguridad"

28 2 0
                                        

Tom llega a su casa y en seguida no puede evitar lanzarse con pereza a la cama definida en una sola palabra "DESASTRE" y mientras se recuesta sobre toda aquella ropa desordena inevitablemente se pierde en aquel techo en blanco, perdido entre sus pensamientos...



-Ella es sensacional, pero y si... ¿Termina dejándome solo como todas? ¿Y si no me es fiel? ¿Y si yo lo arruino? -Empezaba a inundar la inseguridad en la mente de Tom entre tantas preguntas.



-Debo buscar la manera de asegurarme que lo nuestro va en serio, sin importar como no puedo arruinar esta oportunidad con semejante chica, además de que no soportaría otra decepción... -Se decía Tom a sí mismo.



(...)



La verdad es que Tom, a pesar de ser un hombre que exhalaba aires de confianza y egocentrismo. Por dentro era tan frágil e inseguro como la mayoría, quizás eso se deba a sus problemas de abandono desde niño. Y varias decepciones en cuestiones del amor ya lo habían dejado con un aura muy desconfiada, que a pesar de reír con la gente y disfrutar con ella, alguna razón desconocida no lo dejaba tener una confianza plena en nadie, simplemente cuando esa persona lo arruinaba una sola voz, él se alejaba por su cuenta, o hacía lo posible por hacer que se alejaran. Se puede decir que esa es una de las razones por la que quiso empezar a ir al analista, aunque él nunca lo acepta.



(...)



-Dime Tom, ¿Con qué empezaremos el día de hoy en esta nueva cita? -Le pregunta el doctor Thompson.



-Bueno doc... Ante de todo el parapeto que vaya a decir, debo decirle que hace tiempo que no me sentía con esta inseguridad, y todo por una mujer, es decir, ¿Una mujer? ¿Porqué con una mujer? Cuando hay tantas por ahí afuera. -Responde Tom.



-Es normal que te sientas de esa forma, todo está en la mente Tom, tú eres quien decide si estar inseguro o llenarte de valentía y dar un gran paso con esta mujer.



-Es que no sé si ella merezca que yo deba enseriarme de esa manera.



-Pero, ¿Te gusta? ¿No es así?



-Yo... No lo sé. -Responde Tom con un tono algo triste y perdido.



-Tómalo con calma Tom, tampoco es que vayas a armar una escena melodramática donde termines llamándola y diciéndole que se aleje de ti solo por miedo a ser lastimado.



-No es una mala idea, doc.



-No lo decía en serio, idiota. -Dice el doctor con tono sarcástico.



-Lo consideraré. -Dice Tom con intención de querer molestar al doctor.



-Pero en fin, lo primordial aquí es que si no te armas de valor para afrontar este problema pasional seguirás solo, y lo irónico es que no te agrada estar solo.



-En eso si tiene razón. -Dice Tom distraído entre la mini biblioteca estándar que está en la habitación.



-Entonces, ¿Qué piensas hacer?



-A ver... Si la alejo me quedaré solo, y la soledad es lo que busco evitar, pero si me atrevo con ella, quizás salga lastimado y terminaré solo, entonces... Haga lo que haga, el resultado sigue siendo más probable para el camino de la soledad. Pero... Si hablo con ella y dejo claro que iremos lento de acuerdo a la vieja escuela quizás no me decepcione, y todo por el gran consejo que usted me ha dado, doc. ¡Oh! Que fructífera la sesión del día de hoy, doc. Gracias. -Dice Tom, retirándose de la sala con rapidez seguidamente.



-Ahm, ¿De nada? -Responde Thompson confundido sin oportunidad de ser escuchado.



Tom sale corriendo con apuro al apartamento de Alicia sin preámbulo o distracciones en el camino.



(...)



-Espero se encuentre en casa. -Se dice a si mismo Tom, mientras da fuertes golpes a la puerta de Alicia.



-¿Hola? -Responde Alicia, dejando estupefacto en el instante a Tom.



-Dios... Luce tan... ¿Perfecta? Tan hermosa. -Se dice a si mismo Tom, mientras se deleita con tal belleza frente a él.



-Oh... Tom, no te había reconocido a primera instancia.



-¿Ah? ¿Qué? ¡Ah! Hola Alicia... -Dice Tom nervioso.



-¿Qué haces aquí? ¿Quieres pasar?



-Ehm... Si... Está bien.



-Vamos, siéntate, y cuéntame... ¿Qué haces por aquí?



-Bueno... Como decirlo...



-Por cierto, ¿Quieres una taza de café o se te apetece otra cosa?



-No tranquila, solo vine a decirte algo...



-A ver, dime...



-¡Quiero intentarlo contigo! Ya lo dije.



-¿Qué? ¿En serio? Oh... Que casualidad tan oportuna, porque yo... También quiero intentarlo contigo, pero iremos lento. ¿Bien?



-¡Si! Está bien. Hagamos esto jeje. Gracias por ser la primera chica que logra alejar por completo la inseguridad en mi.



-Gracias... -Dice Alicia con un tono sonrojado que la define.



-Jeje... Ya veremos que nos deparan los siguientes días.

Bonjour Mon AmourWhere stories live. Discover now