—Hola, hermanito —le saluda, con sus enormes ojos sonriendo—. Te has salvado de mi regalo.
—Es tu culpa —señala—. Si no le hubieses negado tu don a Hob, las cosas serían más sencillas.
—¿Quién te dice que no he tenido esto planeado desde siempre? —dice, guiñando un ojo.
—No eres más sabia que nuestro hermano mayor.
—Lo he conocido más que cualquiera de ustedes. Mi existencia es una extensión de su deber. El destino de todas las cosas es la muerte. ¿Quién mejor que la muerte para burlarse a sí misma? —Lo dice tan segura, tan encantadora. El pomposo cabello que ha decidido encarnar se mueve siguiendo su risa. Se pregunta si no será verdad, si no habrá encontrado en Hob, un alma dispuesta siempre a la vida, la herramienta perfecta para nunca tener que cumplir con su destino final: enterrar el universo en el seno de la noche una vez más.
—Eso es mezquino —susurra, sabiendo que se lo dice a sí mismo, a la criatura cruel que siempre ha sido—. Nuestro deber...
—Es nuestra razón de ser —completa—. ¿Dime quién me llevará a mi al otro lado cuando no quedé nadie más?
La aterradora idea de una existencia carente de sentido, sin la posibilidad de volver a tener contacto con ninguna criatura ni ninguna cosa en absoluto(1).
—Hob Gadling no querrá vivir por siempre —asegura, pensando en su amigo solo, derrotado por el tiempo, sin la emoción palpable de los humanos a su alrededor, quizá sin más mundos, ni soles, ni ninguna cosa posible en el universo.
—Ya lo veremos —sonríe, con confianza, palmeando su mano con cariño—. Por ahora, deja que cuide de ti y que pueda sentirse útil. Realmente le rompiste el corazón con tu partida, iba a esperarte por siempre si hacía falta.
Aunque no quiere aceptarlo, eso mueve algo en su interior. Eso y la habitación cuidadosamente preparada, con ventanas de madera abiertas, un estante con sus libros —reales— favoritos y todo de un monocromático gris. Incluso hay un juego de pinturas en la mesita del lado. Hob debió tener todo guardado por si lo necesitaba, son cosas que había mencionado en sus encuentros recientes, como si quisiera tener un kit de primeros auxilios para un Infinito en rehabilitación.
—Lo haces sonar como si le debiera algo.
Death vuelve a palmear su mano, aunque esta vez rueda los ojos. No entiende y no quiere entender.
Be my lifeline for this lifetime,
Suffer in pleasure forever and ever
I'd like to see how the walls around your heart will fall apart
Stop resisting, let the light in,
Suffer in pleasure forever and ever
This one lifetime
Podría sentirse mal, pero Hob realmente no excede ninguno de sus límites en los siguientes días. Lo deja ser, le lleva comida, vino, libros, pinturas, lo deja todo en la pequeña mesa en la entrada de la habitación, como un altar improvisado que ahoga cualquier discusión en ascenso. Es solo un compañero cortes, un solitario adorador, como en la antigua grecia, que se acerca en las tardes para dejar ofrendas bajo su busto en el palacio de asclepio, buscando en los sueños la calma que la vida le ha robado.
A Dream le gustaría poder hacer eso también, tener fe en una fuerza superior que lo salvaría de esta situación, pero La Presencia (2) tiene sus propios problemas y ocupaciones, además de que jamás intervendría en los deberes de su familia salvo que le afectara demasiado. La muerte de un Infinito —o su NO Muerte—, debe ser minúsculo en comparación con la inmensidad de la existencia.
Su enojo inicial se ha ido deteriorando, colapsando en la constatación de que realmente nada ha cambiado. Sus poderes no son tan poderosos ahora, encapsulados únicamente en el perímetro del pub, no tiene obligaciones con el subconsciente del universo y, aunque puede ir al ensueño a voluntad, realmente está separado de él y puede vivir sin que le afecte. Lo peor es que se siente mejor, el cuidado y preocupación de Hob, así como las marismas de visitantes que alaban el lugar, vienen a divertirse en él y se postulan para las clases de literatura, teatro y poesía no hacen más que aliviar sus penas.
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In the Dark
Fanfiction[Hob Gadling/Dream the Endless] Dream ha muerto. Su existencia no es más que un rastro de consciencia esperando desvanecerse, pero no puede. Sigue escuchando voces, conversaciones, sigue sintiendo el calor de los gatos con los que paseaba en sueños...
*~~* One-Shot *~~*
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