Osiris

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Osiris por fin se atrevió a salir de la casa. Habían pasado 4 días sin que nadie regresara. No había comida, sus tripas gruñían, y tenía miedo de que no hubieran vuelto.

Afuera, sólo se escuchaban ruidos extraños, semejantes a una tormenta. Pero no llovía, sólo se veían nubes negras saliendo de otras casas, gritos esporádicos cada cierto tiempo, y más truenos.

Dio un paso fuera de la reja del jardín. Su mano derecha tanteando el concreto. Los truenos se alejaban, y su hambre le ganaba a su miedo así que aunque sonaran fuerte, buscaría algo de comer, lo que fuera.

Caminó temeroso por las calles, mirando a todos lados al mismo tiempo, reorientando sus orejas cada cierto tiempo, para que nada lo tomara desprevenido. Recordaba las partes cercanas de su casa. Ya lo habían llevado antes a esos sitios. Detrás de ella, había un enorme jardín, donde le clavaron una aguja en la espalda una vez. En aquella ocasión quiso huir, pero sus familiares eran más grandes y fuertes que él, y no pudo escapar. Afortunadamente después de ese doloroso piquete, le dieron de comer de una bolsa plateada, una comida que le daban sólo de vez en cuando, como premiándolo por soportar agujas o dejarse cortar las uñas.

No le gustaban las agujas ni la sensación de que le cortaran las uñas. Pero eso no importaba. Él quería ver a su familia. Nadie más que ellos lo acariciaban como lo hacían, ni le dejaban dormir sobre sus pechos o en su regazo. Nadie más que ellos le dieron de comer cuando alguien se llevó a su madre y sus hermanos y no volvió a verlos.

Desde aquel día ellos eran su familia, y no iba a perderlos como perdió a la primera.

Con este pensamiento, aguzó más sus sentidos. Moviendo las oregas y sus ojos con mayor velocidad y precisión, buscaría usando también su olfato, y encontraría a su familia.

Llegó por fin al enorme jardín cerca de su casa. Los árboles eran tan altos como una casa de piedra oscura que estaba al fondo, con dos picos y campanas en ellas, y unas figuras extrañas en la punta, parecidas a los lápices con que ella, una de sus familiares, trazaba líneas y formas en las superficies blancas donde alguna vez él también dejó las huellas de sus manos.

Pero tenían un lápiz atravesándolos, cruzados, y esas figuras estaban en la punta de los picos de esas casas. Tenía sus paredes de piedra muchas figuras, y ventanas, y pequeñas puertas donde cualquiera podría haberse subido y tomar una siesta bajo el sol de la mañana.

Recordó que no era tiempo de siestas. Debía seguir buscando. Recorrió la calle con árboles a los lados. Por todas partes se veían nubes saliendo de autos. Y algo que parecían personas tiradas en el piso, dormidas. no se detuvo a mirar. Sabía que ninguno de ellos era su familia sólo con el olfato, del que se sentía orgulloso. Gracias a ese olfato alguna vez evitó que su otro familiar, el peludo, le diera una piedra blanca disfrazada dentro de una salchicha.

Aún así el peludo le obligó a comer la piedra blanca metiéndosela directo en la garganta. Pero también recordó que después de que le obligó a comerla, él se sintió mucho mejor de como llevaba dos días, que había estado mareado y caliente, y con dolor en su panza.

No entendía por qué iba recordando todo esto. Debía concentrarse en buscar a su familia. Ya había recorrido unas 10 veces la distancia desde su casa al jardín donde estaba la gran casa de piedra. No había encontrado más que gente dormida, algunas olían a quemado y otras les faltaban partes. Tal vez por eso no despertaban. Aquella vez de la piedra blanca, él se había sentido como incompleto también, y junto con aquel calor y dolor sentía sueño.

Supuso que esa gente dormida en la calle estaba descansando para recuperarse de esas partes que les faltaban y ese olor a quemado.

Ya llevaba toda la mañana caminando solo por la calle. No encontraba a nadie despierto. Todos parecían tener el mismo tipo de herida. Alguna vez le vió una a su madre antes de que se la llevaran. Un líquido rojo sale de ellas, huele bien y sabe mejor, pero no debe uno tomarlo si no conoce al que lo tiene, porque puede causarte calor o dolor. Sólo si lo sacabas de un ave o un ratón era menos riesgoso.

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⏰ Terakhir diperbarui: Oct 08, 2025 ⏰

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