Five en sus años de poder, de egocentrismo y arrogancia jamás penso en estar viviendo este momento.
El nacimiento de su primer hijo.
El momento en que nació… todo se detuvo.
Tuvo el cabello oscuro, tus ojos. Y una vocecita fuerte que reclamaba su lugar en el mundo desde el primer llanto.
Lo pusieron sobre tu pecho y, aunque estabas agotada… sonreíste como nunca antes.
-Hola pequeño, bienvenido a casa. - susurraste.
Y Five estaba ahí.
De pie al lado de la cama, pálido como si hubiera visto un fantasma.
Sus manos temblaban mientras miraba al bebé por primera vez...
Tragó saliva con fuerza cuando le permitiste tocar su dedito diminuto…
Y entonces...
Se desmayó.
Literalmente se fue de cara al suelo del hospital entre exclamaciones y risas nerviosas de las enfermeras.
Te reíste tanto que casi dolía, aún cansada... pero no podías evitarlo
Five Hargreeves, él que a vencido imperios y personas peligrosas, derrotado por una criatura del tamaño de una sandía.
Cuando despertó minutos después con orgullo herido y rubor hasta las orejas
-Fue el estrés… no me desmayé…-
Tú solo sonreíste mientras acunabas a tu hijo.
-Sí claro, igual te amo. - Murmuraste con risa.
Cuándo llegaron a casa el verdadero desafío llegó, noches de desvelos, biberones con leche cada dos horas, pañales, llantos de bebé, vómitos.
Five aparecía en la habitación a las 3 a.m., con el pelo alborotado, sin camisa y sosteniendo un biberón como si fuera una bomba a punto de explotar.
—¡Está mal! —susurró dramático—. ¡La proporción de agua y polvo no cuadra! ¡Alguien lo alteró!
Te reíste desde la cama mientras intentabas mantener los ojos abiertos.
—Es la misma que ayer… y anteayer… y hace tres horas. - Dijiste con una risa cansada.
Finalmente se sentó a tu lado, derrotado por el cansancio, apoyando su cabeza en tu hombro por un segundo.
—Prometiste mitad y mitad... pero tú también pareces hecha pedazos.-
-Te odio celebración de aniversario en el jacuzzi... Bueno no tanto... Solo... Debí haberme hecho la más difícil. - Murmuraste con risa.
Five soltó una risita ronca, aún con los ojos cerrados sobre tu hombro.
—Ah, sí… la celebración. El jacuzzi, las velas… yo con esa pinta de villano romántico…-
Abrió un ojo y te miró de reojo.
—Y tú me dijiste: "Sí, Five", como si firmaras tu sentencia. Nadie avisó que el castigo sería un bebé que no duerme.-
Pasó su brazo libre alrededor de tus hombros y te atrajo hacia él, besando tu sien con suavidad.
—Pero no cambiaría este caos por ningún imperio. Aunque siga avergonzado hasta la muerte por lo del desmayo.-
Soltaste un suave suspiro y cerraste tus ojos, con el bebé durmiendo en brazos y five abranzandote, por qué aunque no lo dijera en voz alta él bebé y tú era todo lo que necesitaba en su vida.
KAMU SEDANG MEMBACA
One shots
Fiksi PenggemarUn compilado de historias independientes sobre Five Hargreeves: amor, dolor, ternura y esas pequeñas escenas que merecían ser contadas. Diferentes universos. Diferentes momentos. El mismo Five Hargreeves. One Shots para todo fan de su caos y vulnera...
