En la puerta del instituto me encontré con Abril, Ale, Nuria, Carlos y David.
-¿Y el principeso donde se encuentra?-pregunté.
-Pues ahora que lo dices viene por allí-dijo David y todos nos giramos.
Se le veía cansado con la nariz roja y ojeras.
-¿Qué te pasó?-preguntó Carlos.
-Que alguien me empapo con agua helada y he cogido un resfriado-dijo molesto.
-Oh vamos, no fue para tanto-dije intentando aguantar una carcajada.
-Ni me dirijas la palabra tú tienes la culpa de todo-dijo entrando por la puerta.
-Por Dios fuiste tú el que empezó-dije siguiéndole.
-Yo no hice nada, solo coquetee contigo mientras bailábamos y luego la tomaste conmigo-dijo parándose.
-¡Fuiste tú el que se pensó que soy otra de tus conquistas!-dije enfadada-Para que lo sepas, eres un engreído que se lo tiene muy subidito y alguien tiene que bajarte de las malditas nubes-.
Me di la vuelta y comencé a andar hacia mi siguiente clase. El día transcurrió tranquilo y aburrido no me crucé mucho con Cristian. Pero todavía me quedaba última hora, entré en clase de Historia y me senté al final. El profesor entró y comenzó la clase, estuve despistada hasta que el profesor me preguntó.
-Señorita Rodríguez, ¿me puede decir de lo que estábamos hablando? Si es tan amable-pregunto el maldito profesor.
-Em...sí....no....est-estaban hablando de....lo importante...-dije tartamudeando-la verdad es que no lo sé pero no debería ser muy interesante para que yo no prestase atención.
Se escucharon risas por la clase. El profesor me miró abriendo los ojos como platos.
-Pues si tan poco le importa le invito a salir de mi clase ¡ahora!-dijo rotundo.
Cogí mis cosas y salí de clase, estaba andando por el pasillo cuando alguien que venía corriendo me arroyó.
-Se puede saber qué demonios te pasa !descerebrado, imbécil, idiota!-dije levantando la mirada y encontrándome con Cristian.
-E ya basta mujer, te lo mereces por haberme puesto así-dijo señalándose la nariz-estúpida.
-El estúpido eres tú que ibas corriendo como un pringado por el pasillo-dije levantándome- a y ni me dirijas la palabra, no hablo con retrasados que no piensan con la maldita cabeza-.
Me miró rojo de rabia.
-Vas a lamentar hablarme así Laura no sabes con quien te metes-dijo y se dio la vuelta para irse.
-Lo se perfectamente y bien merecido lo tienes-dije.
Al llegar a casa me encontré con mi hermano pequeño Adrián.
-Hola pequeñajo-dije sacándole la lengua.
-¡Laura! que tal el día pequeñaja-dijo sonriendo.
-Oye soy mayor que tú-dije riendo-y me ha ido bien me voy arriba.
Al llegar a mi habitación me cambié, me puse unos pantalones de chándal cortos y una camiseta ajustada y me puse a escuchar música.
-Now I'm Four Five Seconds from wildin' And we got three more days 'til Friday I'm just tryna make it back home by Monday, mornin' I swear I wish somebody would tell me Ooh thats all I want-canté.
Mi móvil vibró y vi un mensaje de Abril
-A las 8 en casa de Cristian-
Laura:
-Vale, ¿no podría ser en otro lado?-
Abril:
-No, y se puntual-.
Eran las 7 asique tenía tiempo para prepararme, me puse una falda suelta rosa y una camiseta de manga francesa blanca con unas manoletinas, me pinte ligeramente y me fui hacia la casa del mayor gandúl que puede haber en la faz de la tierra.
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El universo de Laura
RomanceLaura es una chica social de 17 años que por motivos familiares se tiene que cambiar de instituto, pero eso de ser la nueva no le gusta. ¿Hará allí amigas? Eso si allí conocerá al espectacular jugador de fútbol Cristian, ¿se llevarán bien, o será un...
