Epílogo

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Esta historia trata de algo personal pero también para concientizar el dolor que causan estas enfermedades. Esta es la historia de Sthepani y de Antonio dos adolescentes el cuál un día recibieron una noticia que acabo con la vida de ambos, no solo sus vidas, si no sus estabilidades.

Sthepani de diesiceis años pelo largo y ondulado color castaño y unos ojos color cafés como la corteza de los arboles, era una adolescente normal, su pasión era el ballet, siempre amó bailar desde que tiene memoria, pero todo cambio cuando en una presentación de baile cayó desmayada en el escenario. 

Por otro lado tenemos a Antonio otro adolescente de dieciseis años, pelo corto de color platinado y ojos azules como el cielo, su pasión desde pequeño era el basket, entrenaba todos los días como loco sin parar, era el orgullo de su padre, el entrenador siempre lo ponía de titular en cada partido, pero un día en entrenamiento empezó a sentirse mal, le subió la fiebre, estaba muy mal, lo hospitalizaron, hicieron exámenes y le dijeron que tenia cáncer.... Pero no cualquiera, un cáncer que podía acabar con su vida.... Leucemia agresiva.

Ahora les contaré la versión de Sthepani para que conozcan su historia. El día que cayó desmayada en el escenario corrieron a auxiliarla, le tomaron los signos y derrepente quedo sin pulso, llamaron a la ambulancia y se la llevaron al hospital, hospital... Una palabra que a algunos nos da miedo escuchar o nos da miedo despertar y saber que no estas en casa. Ese día le dijeron que su corazón ya no daba más necesitaba transplante urgente pero había un problema... Su tipo de sangre era rara, era O- ¿Y saben algo? Antonio y Sthepani se conocieron en el mismo hospital, ya sabrán que pasará. Siguiendo con ella, sus posibilidades de tener ese transplante eran muy bajas... Hasta que conoció a Antonio. Ya que ambos estaban hospitalizados la coincidencia y las vueltas de la vida estaban compartiendo habitación, no se hablaban ni siquiera se conocían, pero un día Antonio dió el primer paso, la miro y la saludo con la mano desde lejos, a pesar de la noticia de su cáncer y sus quimios le dió una sonrisa, pero Sthepani solo lo miró con ojos de cansada sin ánimos, luego le giro la cabeza y lo ignoro, Antonio no se rindió obviamente y saco una hoja de su cuaderno y le escribió "Hola, me llamo Antonio, ¿Qué tienes?, quisiera que pudieramos hablar", al terminar de escribir la carta le pidió a una enfermera que se lo pasará a ella, Sthepani recibió el papel lo leyó detenidamente, pensó por un momento en responder, pero solo arrugo el papel y siguió ignorandolo.

Al día siguiente de su hospitalización Antonio volvió a escribirle una carta, pero no hubo resultados con ella.

Pasaron semanas que Antonio intentó hablar con Sthepani y adivinen que, logró algo, logró que sonriera, Antonio le había contado en una carta a Sthepani el día que se hizo en la piscina de un amigo, con eso ella lo miro y río, logró hablarle. -¿No pudiste aguantarte?- soltaría una risa grande que hace que Antonio sonria al verla feliz. -Tenia seis años, era inevitable- se rió con ella. -Al menos te hize hablar y reir-. Sthepani sonrie y le cuenta lo que tiene por eso estuvo sin hablar y deprimida, Antonio le dice que lo lamenta mucho, hasta que Sthepani le pregunta a el que le paso y como llegó al hospital, Antonio miro a la ventana y después suspiro volteando a verla. -Tengo cáncer, leucemia agresiva-. Sthepani se queda en shock por un momento al escucharlo, no sabía que decir o como reaccionar y de su boca solo sale un. -Yo....-. Antonio la mira con tranquilidad y le dice que no tiene que decir nada, ya tiene suficiente con que su padre este triste.... Stephani intentó cambiar el tema diciendole que era imposible encontrar un donante para ella, Antonio la miró con tristeza por su mala racha -Lo lamento, pero al menos vivirás más tiempo que yo- sonreiría, cuando de la nada a ella se le ocurre una idea un poco alocada, ya que llevaban tiempo en el hospital, a Stephani se le ocurrió salir a pasear por el hospital junto a Antonio - ¿Acaso te volviste loca?, no puedo caminar- diría el, pero ella ya estaba planeandolo todo, lo llevaría en silla de ruedas por todo el hospital, ella le dijo que le empujaría la silla las veces que sean necesarias, que haría todo lo posible por qué el tiempo que este vivo y con ella haría el mejor tiempo del mundo, asi no se iría deprimido por estar acostado las veinticuatro horas del día y los siete día de la semana.

Lo que alguna vez fuimosStories to obsess over. Discover now