CAP1:🌹La Frecuencia Del Orgullo🌹

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El infierno, para los mortales, era un lugar de tormento eterno. Para los demonios, era simplemente... hogar. Caótico, ruidoso, corrupto, y en constante decadencia. Pero en medio de esa podredumbre, una idea resplandecía como una chispa imposible: un hotel de rehabilitación. Un hotel... para redimir almas perdidas.

—¿Te parece gracioso, Alastor? —La voz firme de Lucifer sonó desde lo alto de las escaleras del Hazbin Hotel, su bastón resonando en el suelo con autoridad. Su presencia se imponía como siempre: elegante, frío, majestuoso. Ojos brillantes como estrellas condenadas, sonrisa dibujada con siglos de desprecio.

Alastor soltó una risita chillona mientras giraba sobre sus talones.
—Oh, me parece fascinante, mi estimado rey. ¡Un hotel para redimir a los condenados! ¿No es eso una contradicción divina?

Lucifer lo observó con calma, esa clase de calma que antecede a un desastre.
Charlie, nerviosa, miraba desde un costado, mientras Vaggie fruncía el ceño y se cruzaba de brazos. Husk seguía bebiendo en silencio. Angel Dust reía por lo bajo, disfrutando del drama.

—Este proyecto es de mi hija, y ha recibido mi bendición —dijo Lucifer con tono grave—. No necesito tu sarcasmo, señor de la radio.

Alastor inclinó la cabeza, su sonrisa nunca desapareciendo.
—No es sarcasmo, señor Morningstar. Solo una pizca de... incredulidad. Pero, claro, si usted lo aprueba, debe tener un gran plan celestial detrás. —Su tono era una burla abierta, elegante, envenenada.

Charlie intervino rápidamente.
—¡Por favor! No empiecen otra vez. Este lugar necesita paz, no guerra.

Lucifer bajó lentamente los escalones, sin quitarle la vista a Alastor.
—Manzanita... A veces la paz requiere disciplina. Y a veces... eliminar a quienes la sabotean.

El ambiente se volvió tenso. Vaggie colocó una mano sobre el hombro de Charlie. Alastor soltó una carcajada que se mezcló con el crujido de estática.

—¿Eliminarme, mi señor? ¡Ah, qué dramático! ¿Tan fácil de romper son sus nervios reales? Esperaba más de usted, francamente. Aunque admito que la amenaza me resultó... atractiva.

Lucifer se detuvo frente a él. Los dos se miraron. No había miedo, ni respeto, ni siquiera odio real. 

Charlie carraspeó un poco molesta.
—Podrían al menos fingir que se caen bien por mí, ¿sí?

Lucifer rompió la tensión con una media sonrisa, como si le divirtiera la situación.
—Por ti, hija mía... quizás. Pero no por este parásito repugnante e insignificante con voz de radio antigua.

—¡Qué halago tan original! —Alastor alzó su bastón con gracia—. Para ser el Diablo, tiene poco ingenio.

Charlie suspiró. Vaggie ya estaba a punto de estallar.



Esa noche, el hotel quedó en calma. Alastor estaba en la sala principal, haciendo flotar discos de vinilo en el aire mientras tarareaba una melodía olvidada. Lucifer apareció en silencio, observándolo desde la oscuridad.

—No duermes —dijo el rey.

—¿Acaso hay algo digno de soñar en el infierno? —respondió Alastor sin mirarlo.

Lucifer se acercó.
—Eres una amenaza. Lo sabes, ¿cierto?

—Lo sé —sonrió Alastor—. ¿Y tú? ¿Eres una figura paternal, un líder sabio... o solo otro tirano disfrazado de rey?

Silencio.
Lucifer no respondió enseguida.

—Aún no decido si me diviertes... o me irritas —susurró.

—Con suerte... ambas cosas —dijo Alastor, y sus ojos se encontraron de nuevo.

Algo chispeó en el aire. No era magia. No era odio. Era algo más oscuro, más denso. Deseo. Peligro.

Lucifer giró y se fue. Alastor lo siguió con la mirada hasta que desapareció. Su sonrisa no cambió. Y solo se quedo pensando en lo que dijo...



A la mañana siguiente, Charlie reunía al grupo para anunciar nuevas reglas de convivencia. Todos estaban reunidos. Todos menos Lucifer... y Alastor.

—¿Dónde están? —preguntó Vaggie, sospechosa.

Charlie tragó saliva.
—No sé... pero tengo un mal presentimiento de que ellos dos estén solos...¿Y si se metieron en problemas?¿Si les paso algo?¿Si pelean?

—Tranquila amor veras que todo estará bien—dijo la mas baja sonriendo cálidamente y tomándole de sus manos

—Esta bien...

En una torre del hotel, Alastor se encontraba frente a una gran ventana. Lucifer estaba allí también, sosteniendo una copa de licor infernal.

—Dime la verdad —dijo Lucifer sin mirarlo—. ¿Por qué aceptaste quedarte?

Alastor respondió con tranquilidad.
—¿Y si te dijera que fue por tu hija?

—Mentira.

—¿Y si te dijera que fue por ti?

Lucifer giró lentamente la cabeza, sus ojos destellando como brasas.

—Entonces estaríamos en un terreno peligroso.

—Mi favorito.

Lucifer avanzó. Alastor no se movió. La tensión se cortaba con un cuchillo.

—Cuidado, Radiófono —susurró el rey—. Jugar conmigo puede ser lo último que hagas...

Alastor inclinó la cabeza, su sonrisa más ancha que nunca.

—No sería un mal final, si el fuego es bueno su majestad...—dijo con tranquilidad aun manteniendo su típica sonrisa

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Bueno mi gente, decidí cambiar la historia...YA QUE EN LA OTRA ME PERDI, es como la cuarta remodelación que hago de esta cosa y perdon por eso, tambien por ir muy apresurado en el tema de enamoramiento de Al y Luci pero es que a mi me gusta todo de golpe y rápido jas jas en fin muchas gracias a los que están leyendo esto no olviden dejar su estrellita...seguro van hacer como que esa parte no la leyeron, en fin ahora si xd emmm graciasss los quiero aunque no los conozca bay bay 

EN OTRO UNIVERSO...(RADIOAPPLE)Stories to obsess over. Discover now