David Loarte

20 1 0
                                        




I

Viajar de estado a estado en carro era de las mejores sensaciones: poner la música a todo volumen, hacer paradas en los restaurantes de comida rápida y bajar a pedir indicaciones a algún rumbo desconocido. Toda una experiencia. David ansiaba este viaje; después de todo, lo había planeado 2 años atrás cuando su mejor amiga desapareció.

Este viaje le serviría para despejar la mente y empezar a recordar qué pasó. No había que seguir un plan al pie de la letra; el objetivo era recorrer carreteras llenas de árboles, gente amable y muchas vistas que admirar.

La fecha llegó y David se preparó. Llevó su maleta con la ropa suficiente para el viaje, medicamentos, papeles importantes, una casa de acampar, cargadores de todo tipo, su carro con una llanta de repuesto y herramientas por si acaso. Tenía todo.

La primera hora que David viajó, lo hizo por una carretera que no conocía en absoluto y se le hizo bien empezar la travesía de perderse y preguntar una y otra vez hasta encontrar un lugar tranquilo donde pasar la noche.

—Buenas tardes señora. Oiga, ¿sabrá de casualidad dónde puedo encontrar un parque amplio o un lugar donde pueda desayunar? —preguntó David a la señora que se veía demasiado vieja como para saber de dónde venía ella misma.

—No sé, mijito, quizá si les preguntas a los de adelante te digan —dijo la señora sin mirar siquiera el rostro de David, como si estuviera acostumbrada a que le preguntaran y no supiera. David prefirió no preguntar más y siguió conduciendo.

Después de un rato encontró dónde estacionarse: un parque que se veía muy concurrido. La gente se veía feliz y no pudo evitar recordar cuando salía con sus amigos, antes de que su amiga desapareciera. Esos dos años habían sido completamente devastadores: nadie se hablaba y hasta parecía que a él lo habían excluido, porque la noche que pasó todo el desastre ellos estaban juntos. No pudo evitar llorar desconsoladamente; no lo había hecho desde aquel horrible día.

David terminó de almorzar y siguió por la carretera hasta que se hizo de noche. Lo único que pensaba era en dónde estaría su amiga y en el último día que se vieron; le daba vueltas a su última pelea.

II

—David, eres mi mejor amigo y no quisiera que esto nos separe. ¿Qué tal que esto no funciona? No me gustaría que esto nos aleje.

—¿En serio me dices que no? Hemos sido amigos por cinco años, he estado contigo en todo momento. Dijimos que en algún momento lo intentaríamos. —La miró directo a los ojos, como si le rogara entrar en razón.

—David, jamás dije que sí, dije que veríamos cómo se iba dando, y no, no quiero que seamos novios. Te quiero mucho, pero como amigo, como un hermano; y quiero que nos quedemos así para siempre. Toda esta semana has estado insistiendo, pero ya no sé cómo decírtelo sin incomodarnos. Seamos solo amigos, por favor.

—Pues seguiré insistiendo hasta que me digas que sí. Te recuerdo que pasamos mucho tiempo juntos y sé que algún momento te gustaré —dijo David, abrazándola del cuello como acostumbrara.

—No creo. De hecho, ¿recuerdas a Isaac? Nos veremos el fin de semana para ir al cine, estoy tan feliz. Creí que no me haría caso. ¿Te acuerdas que platicamos de a quiénes quizá les gustamos? Pues resulta que a Isaac sí.

— ¿Qué? ¿En mi cara? ¿En serio? Isaac ni te hace caso —le dijo, separándose de ella para ponerse justo enfrente. Se le veía el enojo y la incomprensión en los ojos, como si lo que le dijo hubiera sido una absurdez. Se sentía impotente, traicionado y triste .

— ¿Qué te pasa? ¿En serio te estás poniendo intenso? —le alzó un poco la voz al responder.

David le suplicó que no saliera con Isaac, que le diera una oportunidad y si no funcionaba, haría borrón y cuenta nueva. En algún momento pensó que estar siempre cerca haría posible tener una relación con ella. Isaac ni siquiera la quería. En tanto tiempo de amistad incondicional, ¿cómo era posible que no se fijara en él? Era amable, apuesto, muy atento; y siempre estaba al pendiente de lo que ella necesitaba.

—Ojalá jamás te hubiera conocido. Sí sales con él, jamás sabrás de mí, y lo que es más, si sales con él no tendrás un final feliz —le gritó como nunca lo había hecho.

David estaba fuera de sí; de un momento a otro, el chico amable y tranquilo no existía.

Todo se tornó completamente oscuro cuando forcejearon porque David se interpuso entre ella. Estaba muy decidido a no dejarla ir; en serio quería que estuvieran juntos y que ella sencillamente se fuera así cómo así, le resultó humillante y hasta una burla a todo ese amor que sentía por ella.

No la dejó pasar.

De pronto, estaba en el piso.

David corrió lo más rápido que pudo. Estaba sudando frío, y como la tarde había caído, apenas veía algo cuando volteaba para atrás. Sintió un repentino dolor de cabeza; dejó de escuchar, como si estuviera sumergido en agua y le entrara hasta el cerebro inundando las venas. Sintió escalofríos y cada vello de su piel se levantó. Hasta pudo sentir que el corazón le dejó de latir.

¿Por qué corría? ¿Qué pasó? Le dio miedo regresar y solo fue a casa a procesar el rechazo. Después de tanto tiempo juntos, hoy parecía el final de su amistad.

III

David llevaba al menos un par de semanas haciendo paradas por varios pueblos y comiendo cualquier cosa que encontrara, bañándose en las gasolineras, yendo al baño a pie de carretera. Cada que podía, se sentaba a ver a la gente pasar el rato, y de vez en cuando se le venía a la mente ese fatídico día en que, después de pelear por algo tan absurdo como un nuevo novio, David y su mejor amiga no se verían jamás. Todo el mundo, hasta él, se culpaba.

Cuando anocheció, paró cerca de un puesto local donde vendían todo tipo de recuerdos. David estaba cansado y entró para ver si sabían de algún hotel cerca. No encontró a nadie en el puesto; sin embargo, la televisión estaba encendida y escuchó las noticias:

—Hoy se cumplen dos años de aquel día en que una mujer de 21 años mató, en lo que se presume un accidente, a su pareja David Loarte. El día de hoy será la última audiencia para conocer la sentencia.

David LoarteWhere stories live. Discover now