Maria Fernanda es una India que vive sola con su madre en un pequeño pueblo indigena que habita en el suroeste del estado de Oaxaca,México llamado Chatino. Ambas trabajan juntas para salir adelante,tienen una vida tranquila,no les hace falta nada,son muy humildes y buena gente. Maria tiene 16 años y en un par de semanas sería su cumpleaños número 17,ella no sabe leer ni escribir,tuvo su educación en casa,trabajaba de verdulera junto a su madre,vivían en una montaña de tierra y comían frijoles y tortillas,no comían las frutas y verduras para no quedarse sin mercancía,de vez en cuando había veces que comían una rica sopa verduras y una rica fruta como postre. Maria era de piel blanca,ojos marrones como el café,su cabello castaño qué siempre iba con dos trenzas era muy lacio y suave,vestía de largas polleras,chanclas,y remeras sueltas,se vestía como su madre,ambas eran muy agradecidas y creían profundamente en Dios.
Maria tenia un enamorado llamado Felipe,2 años mayor que ella,ella nunca quiso tener novio ya que para ella no importaba enamorarse,sino que le importaba trabajar duro cada día para ayudar a su madre,la cual últimamente estaba muy mal de salud,ya no podía hacer mucha fuerza y se sentía débil,su tía Celia cuidaba de su madre mientras ella trabajaba mañana y tarde en la verduleria,ganando unos centavos y de pura suerte unos billetes.
Siempre tuvo el sueño de estudiar,no sabía que porque no tenia mucho conocimiento sobre los labores o profesiones del mundo,su padre había muerto de un infarto hace años atrás,han luchado juntas desde ese entonces,ella sueña con casarse con un hombre de bien,tener sus hijos,y comprarle un supermercado a su "Nana"como le dice ella a su Mamá,ella la admira como si fuera su idola,una superheroina,desea darle lo mejor trabajando duro.
Así es como entonces un día ella estaba trabajando y se encontró con Felipe:
-Hola Maria!- Llegó de sorpresa con una flor amarilla y pasto,parecía arrancada.
-Hola Felipe!- Lo salude sin mirarlo,estaba acomodando las frutas en su lugar.
-Que te parece si hoy comemos juntos?-
-Ay Felipe no puedo,tengo que trabajar y luego cocinar para mi Nana-
-Solo por esta vez Maria,vas a ver que la vamos a pasar muy bien-
Maria se lo pensó un poco,era la primera vez que se escaparía y no iría a casa a comer,sabía que su tía Celia cocina todos los días para ellas,hasta que accedió,es solo una vez no podría pasar nada.
-Ta bueno,solo por hoy eh-
-Si!-Festejó Felipe,sonreía como si hubiera ganado el mundial!.
Después de esa conversación pasaron horas,eran las 7 de la tarde y ella cerró su negocio más temprano para volver temprano a casa,su horario de salida normalmente era a las 10 de la noche.
Fué en busca de Felipe a su trabajo, él a esa hora salía de allí,fueron al campo,Felipe contó que había ahorrado unos 100 dolares en la cual estuvo trabajando duro durante 3 meses.
Felipe era unos de esos hombres independientes, buenos,dedicados,siempre amo a Maria,desde pequeños,era solo,no tenia hermanos,y sus padres lo habían abandonado en la calle,se crió con una abuelita que lo recogió de la calle y decidió criarlo,la señora cuando el tenia 10 años falleció tras un accidente automovilístico,el desde ese entonces trabajo cultivando,años más tarde y actualmente vive en un departamento decente,y trabaja en una tintorería, en cambio Maria vivia en una casa de madera.
-Vamos al carrito de comida del centro- Dijo tomándola de las manos
-Vamos-
Accedió y fueron felices,habia llegado y se pidieron unos tacos,charlaban y recordaban cosas de cuando eran más chicos,se habían ido al parque,jugaban en los columpios cuando habían terminado de comer,sin darse cuenta había oscurecido.
-Las 12 de la noche!-Espetó Maria pegando un salto,habia visto la hora en el reloj de Felipe,ella nunca tuvo uno,pero lo deseaba.
Se despidió de él y se fue corriendo a casa,su tía ya no estaba,pero su madre descansaba tranquilamente.
Se agacho para besar a su madre en la frente y acariciar su calentita mano.
