Prólogo.

79 6 1
                                        

Antes.

Todo era cubierto por tinieblas, oscuridad y miedo.
Estremecedores sonidos se escuchaban desde lo lejos haciendo retumbar los oídos de cualquiera.

La guerra se había desatado...

Seres morían a cada minuto, defendiendo su paraíso y los humanos.

Demonios contra ángeles, eso era la guerra. Ángeles luchando hasta el final para que la oscuridad no se esparciera en el mundo de los humanos.

Pero...el primer ángel guardián cayó.
Un rayo de luz y trompetas sonaron por todo el cielo, un hijo había caído por defender su cielo, su paraíso.
Cayó como una hoja que cae al suelo en otoño, llevada por el viento sin rumbo alguno, sin esperanza alguna de volver a su cielo.

Ese ángel guardián, era Rafael.
Un hijo que perdió la guerra contra ellos, pero...su Padre se enfadó, haciendo estremecer la tierra por la pérdida de unos de sus hijos en la guerra.

Todo era un caos, la luz que yacía del cielo, se esfumó dejando paso a la total oscuridad.

Él no soportaría que otro de sus hijos muriera por ésta guerra fría porque ellos no tenían culpa alguna de la demencia que los humanos causaban en su mundo.

La Tierra se estremeció por última vez, realizando grietas en el suelo terrestre, llevándose los seres del otro mundo a donde pertenecían, donde nunca debieron salir.

La guerra había terminado... eso pensó Él pero no fue así.

Un último demonio surgió de la tierra y como meta destruir todo a su paso, ese demonio era superior a los que habían luchado, ese era tenebroso y lleno de rencor y oscuridad.

-Esta guerra no ha acabado. Sean por siempre malditos los humanos.-su voz resonó por todo el cielo, haciendo estremecer todo. Voz grave y demoníaca, retándolo a Él.

Él no lo escucho, él tenía toda la autoridad para despedir a ese demonio de este mundo pero no lo hizo.

-Hijos míos. Cuidaos unos con otros. Proteger a los humanos será su misión, su espada y ver los resultados finales.-ordenó Él a sus hijos, quienes descendieron a la Tierra para separarse y cuidar de los humanos de otra guerra.

AngelousDonde viven las historias. Descúbrelo ahora