01

256 21 23
                                        

El sol apenas tocaba los cristales del rascacielos cuando Félix bajó de la limusina negra con el descaro elegante de quien sabe que el mundo gira a su ritmo. Llevaba gafas de sol Prada, un blazer de Balenciaga y la actitud de una superestrella. A su lado, Jeongin, Seungmin y Jisung desfilaban como si la acera fuera una pasarela privada. Eran los cuatro rostros de la campaña de la lujosa línea de perfumes *Divinity Noir*.

En el estudio, el ambiente era una mezcla de nervios, flashes y exclamaciones. Félix se soltó el cabello, giró el rostro hacia su ángulo favorito y dejó que la cámara lo adorara. Jeongin sonreía con superioridad, Seungmin lucía imperturbable, y Jisung... simplemente sabía que era el centro de atención.

-¿Podríamos bajar las luces un poco? -pidió Félix con una sonrisa encantadora, aunque todos sabían que no era una petición. Era una orden dorada.

Al caer la noche, el verdadero espectáculo comenzó en la fiesta de lanzamiento, un evento tan exclusivo que hasta las estrellas envidiaban no estar invitadas. Los cuatro modelos entraron como dioses griegos descendiendo del Olimpo; cada mirada se volteaba, cada copa dejaba de tintinear. Eran arte, actitud y arrogancia encarnados.

Entonces, entre las sombras plateadas del salón, Félix sintió una mirada clavarse en él como un reto. Alto, impecable, con una sonrisa ladina y una copa de champán en la mano, un hombre caminó hacia él con la seguridad de quien no necesita pedir permiso.

-Hwang Hyunjin -dijo, extendiendo su mano sin apartar los ojos de Félix-. Soy el dueño de lo que tú acabas de hacer legendario.

Félix arqueó una ceja. Aquella arrogancia casi lo hacía sonreír.

-Félix Lee. Modelo... y quizás tu próximo problema.

La sonrisa de Hyunjin se curvó en puro atrevimiento.

-Me encantan los problemas con estilo.

Antes de que Félix pudiera responder, Hyunjin lo tomó suavemente de la mano y lo guió hasta la pista. El DJ cambió la música como si entendiera el momento y, bajo las luces, entre miradas cruzadas y movimientos perfectamente sincronizados, bailaron.

Toda la fiesta los miraba, pero para ellos, sólo existían el otro.

El sol se filtraba entre las cortinas de terciopelo mientras un zumbido insistente sacudía el teléfono de Félix

Oops! This image does not follow our content guidelines. To continue publishing, please remove it or upload a different image.

El sol se filtraba entre las cortinas de terciopelo mientras un zumbido insistente sacudía el teléfono de Félix. La habitación, aunque decorada con el gusto de un príncipe contemporáneo-luces de neón, esculturas de diseñador, alfombras persas y arte digital-, parecía haber sobrevivido a una tormenta de ropa y perfumes sin tapa.

Félix emergió de su cama king size, el cabello revuelto y el maquillaje apenas desvanecido debajo de sus ojos. Pateó suavemente una caja de zapatos y se dejó caer en el sofá. Tomó su teléfono solo para encontrar 28 mensajes sin leer.

-Ugh...

Innie🐚: ¿ME EXPLICAS por qué saliste con ÉL de la fiesta como si fuera tu manager de boy band?

Minni🕴️: Te secuestro o fue por voluntad propia?

Sung🌺: ¿Lo besaste o te besó primero? IMPORTANTE.

Félix se frotó las sienes, pero una sonrisa involuntaria le escapó al recordar: las risas entre los beats de la música, el roce de manos al caminar entre la multitud, el calor de la palma de Hyunjin en su cintura. Se sentó, aún envuelto en la sábana, y notó algo inusual en su mesita de noche.

Una rosa roja perfecta, encerrada dentro de una copa de cristal, como sacada de un cuento. Félix la miró sin tocarla.

-Yo no... la puse ahí.

El teléfono vibró de nuevo. Un mensaje nuevo. De Hyunjin.

H. Hwang🥃
> Me alegra ver que tu cama es tan estética como tú, aunque la almohada parecía extrañarme cuando me fui. No hice nada inapropiado, claro. Soy un caballero... la mayoría del tiempo. Pero sí, la rosa fue mía. Me pareció justo dejar algo que estuviera a tu altura. - H.🌹

Félix resopló, entre divertido e incrédulo. Su sonrisa se ensanchó mientras deslizaba el dedo sobre la pantalla, releyendo el mensaje más de una vez.

Y, por primera vez en mucho tiempo, no supo si sentirse aterrado por lo que eso significaba... o entusiasmado por lo que podría venir después.

 o entusiasmado por lo que podría venir después

Oops! This image does not follow our content guidelines. To continue publishing, please remove it or upload a different image.

Primer cap 😙🤏🏻

Lyn🌺

MI MODELO Where stories live. Discover now