CAPITULO 01

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Hoy a Sett le llegaron nuevos peleadores de diferentes partes de Runaterra, más bien, gente secuestrada obligada a luchar. Este se encontraba contando los billetes de las peleas del día anterior junto con Liss, su fiel contadora, pero fue interrumpido por la llegada de sus secuaces llevando carretas con jaulas gigantes que llevaban a hombres malheridos o sumamente agresivos. El mestizo miraba uno a uno evaluando como si de carne se tratara, en eso, uno de ellos le llamó la atención; un chico delgado que emanaba un aura lúgubre, "No durará nada..." pensó Sett, aun así siguió examinando a aquel joven; su pelo azabache contrastaba con lo pálido de su piel, se veía algo malherido, pero estaba terroríficamente tranquilo, de él brillaban unas joyas en su cuello y muñecas. Jamás había visto esa clase de humano y su curiosidad le invadía.

—Jefe, aquí están, son 10 guerreros, atrapamos algunos deudores y otros malheridos.

—Todos se ven como simples gusanos ¿No podían traer algo de mejor rango para mi arena?

Sett miró con desaprobación.

—Lo sentimos jefe, es difícil encontrar gente y que no sea de Aguasturbias. Demoramos muchísimo viajando por todos los continentes en busca de guerreros para el pozo.

Tenían razón, en Aguasturbias abundaban los conflictos, y, por lo general, sus habitantes eran difíciles de convencer y totalmente traicioneros. Cada uno de los secuestrados fueron directo a unas celdas, marcados con números y etiquetados cuidadosamente con datos de su vida y salud. Los gritos y choques contra los barrotes eran feroces, pero fueron disminuyendo al ver que ninguno logró nada, solo les quedaba afrontar lo que venía.

Ya en la noche, la gente comenzó a llegar, pagando el precio solicitado para entrar en la arena. En Navori no era extraño tener batallas sin sentido, al ser invadida por los Noxianos, su cultura se mezcló y se estableció como un lugar de comercio entre Noxus y Jonia. Por otra parte, en toda Jonia se busca la manera más pacífica de afrontar los conflictos y solo se lucha cuando es necesario.

Volviendo a la arena, dos personas estaban luchando: un chico robusto de Demacia, que parecía triste y atemorizado, lo que parecía ser una preciosa armadura, ahora estaba llena de abolladuras e incluso a punto de romperse, pero aún seguía el color característico de esa nación. Sett sabiendo esa información sabía que los Demacianos eran demasiado eticos y rectos, e incluso miedosos, por lo que esas peleas eran las que menos atraían apuestas, no había espectáculo ni emoción, lo que las hacía muy aburridas. El chico demaciano ganó la batalla, angustiado por tener que luchar sin sentido contra un chico inocente de quién sabe dónde. La gente se rió y aplaudió, lo que atraería a más espectadores, haciendo que los más débiles vayan a luchar. El cuerpo fue removido rápidamente de la arena para traer a los nuevos peleadores, por un lado se encontraba aquel chico que había llamado la atención del jefe, y por el otro lado un deudor de Noxus que se encontraba en jonia. El primero en atacar fue el chico noxiano, pero el azabache logró esquivar el ataque con precisión y gracia. El Noxiano con su espada iniciaba ataque tras ataque, pero aquel chico parecía ser un fantasma. La audiencia miraba aburrida la batalla, todo se encontraba en silencio y el único ruido que se llegaba a escuchar era el sonido de la espada chocar contra la arena y los pasos del noxiano. Sett quitó la vista de las mujeres que lo rodeaban, dándose cuenta del silencio de los espectadores; quizás hipnotizados por la presencia del joven azabache; sus movimientos silenciosos y precisos, junto con su elegancia y misterio, lo hacían atractivo. Finalmente, el jefe decidió hablar y apresurar la batalla.

—Vamos, chicos, el que gane recibirá un premio enorme —dijo Sett, tratando de animar a los luchadores.

Efectivamente, el noxiano comenzó a luchar con más brusquedad y a dar una serie de golpes. El contrario por su parte, era alguien de sangre fría y no dudaría en matar tanto al noxiano como a su captor, pero tenía que esperar ver un agujero en su armadura y terminar rápidamente.

medialuna (Settphel)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora