One Shot: Hay alguien más (Primera parte)

1.1K 71 7
                                        

-¿Estás bien? -preguntó Dane.

Ambos supieron que se refería a otra cosa.

-Dane... -empezó Grayson.

-Si necesitas liberar feromonas, puedo ayudarte -dijo Dane de repente, sorprendiéndose incluso a sí mismo.

-¿Qué? -Grayson lo miró, desconcertado.

Dane se rascó la nuca, avergonzado. "¿Qué tontería acabo de decir?"

Pero la posibilidad de volver a tocarlo era tan apremiante que solo la idea hacía que sus manos hormiguearan y su miembro palpitara. Lo necesitaba. Aunque fuera un segundo. Aunque fuera en un error.

-Eres un alfa dominante... lo necesitas para controlar tus feromonas -intentó explicar Dane, sin saber si hablaba con lógica o desesperación.

Grayson lo miró en silencio y bajó la cabeza.

-¿Ayudarme? -susurró Grayson, como si la palabra doliera.

Dane sintió que algo estaba mal, pero no podía detenerse. Si había siquiera una posibilidad de tenerlo... aunque sea... solo una vez más...

-Ya lo hemos hecho antes y...

-¡Grayson, ya llegaste! -interrumpió una voz femenina.

Una mujer de cabello pelirrojo y cuerpo curvilíneo apareció, abrazando a Grayson y apoyando su rostro en su pecho.

-Sí, llegué hace unos minutos -respondió Grayson, con una sonrisa cortés.

-¿Qué pasa? ¿Estás bien? -preguntó la mujer. Puso su mano en una de las mejillas de Grayson para hacer que él la mire.

-No pasa nada, princesa -dijo Grayson, sonriendo con calidez.

La mujer siguió la mirada de Grayson y vio a Dane, que estaba totalmente inmóvil... como petrificado.

Sus ojos se abrieron con asombro.

-¿No eres el Héroe Nacional Dane Striker? ¡Wow! ¿Qué haces aquí?

Pero Dane no podía mirarla. Toda su atención seguía fija en Grayson. En cómo la abrazaba. En cómo sonreía.

El silencio se volvió incómodo.

-Dane... fue mi compañero en la estación. Solo vino a verme porque hubo un rumor de que me había pasado algo -explicó Grayson con calma.

-Oh, claro... era de esperarse, viniendo de quien te salvó antes -comentó la mujer, sonriente-. Bueno, ¿no vamos a entrar? Puedo prepararles algo.

-Ve tú primero, princesa. Me despido de él y entro contigo -respondió Grayson, con esa sonrisa dulce que hizo que el corazón de Dane se contrajera... dolía más que cualquier grito.

-Está bien -dijo la mujer, dándole un suave beso en los labios antes de alejarse.

Dane no se movió. Su rostro permanecía inmóvil, como congelado. Ni siquiera escuchó la despedida de esa mujer.

-Veo que ya encontraste a alguien -logró decir Dane con hilo de voz.

-Sí. Decidí seguir tu consejo... y he vuelto a buscar a mi persona predestinada -dijo Grayson, mirándolo a los ojos.

"¿Mi consejo? Qué mierda está dicien...?"

Y entonces lo recordó: aquel día en que terminó con él... cuando le dijo que buscara a alguien que sí pudiera amarlo.

-Es mejor que me vaya -dijo Dane, tragándose el nudo en la garganta.

-Dane -lo llamó Grayson, antes de que se marchara.

Dane se detuvo.

-Gracias por venir -dijo Grayson, y tras un largo suspiro, continuó-. Pero a partir de ahora, no lo hagas otra vez. Esto es difícil para mí... y verte solo lo complica más.

Dane lo miró en silencio.

-Espero...que seas feliz y también encuentres a alguien. Mereces ser amado -dijo Grayson con una sonrisa sincera.

Dane lo miró fijamente, desvió la mirada y siguió caminando.

"No voltees. Solo sigue, sigue."

Subió al auto. Necesitaba mirar al frente pero su cuerpo lo traicionó: giró la cabeza justo a tiempo para ver como esa mujer tomaba del brazo a Grayson antes de entrar juntos a su mansión.

La imagen de ellos dos juntos quedaría grabada en sus pupilas. Como una herida abierta.

Encendió el motor.

"Está bien... hice lo correcto. Él está bien. Encontró a alguien que lo ama".

Repetía como un mantra desesperado al que se aferraba para no romperse del todo.

Los recuerdos empezaron a venir en cascada: despertar con él, sus mejillas sonrojadas, su risa, la forma hipnótica de mover sus pestañas, su forma tan dulce de decir Te amo...

Una parte de él gritaba. Quería volver, llevárselo, arrancarlo del brazo de esa mujer y alejarlo de ella.

"No. Grayson merece ser feliz. Y eso... eso jamás lo tendría conmigo".

Llegó a casa. Cerró la puerta. Se apoyó contra ella y dejó caer su cuerpo al suelo, cubriéndose la cabeza con las manos.

"Está bien. Yo le dije que hiciera eso... que buscara a alguien más..."

La imagen de la mujer besando a Grayson le encendió una rabia silenciosa. Una que no podía gritar. Solo tragar.

"Grayson tenía que avanzar... y lo hizo. Él quiere un amor de cuento de hadas, y yo... yo jamás podría dárselo...solo lo lastimo."

La desesperación de Grayson cuando lo ignoró por semanas, sus súplicas cuando lo dejó y la imagen de Grayson llorando cruzaron su mente.

Dane contrajo su rostro de dolor... su pecho parecía ser atravesado por algo invisible, pero feroz.

"Al menos tengo los recuerdos. Al menos... por un tiempo, fue mío."

Dane sonrió, pero el dolor le desgarraba el pecho.

Los recuerdos siempre habían estado allí. Solo esperaban el momento perfecto para aplastarlo.

"Qué patético me vi... yendo por una noticia falsa... ofreciéndome a ayudarlo... cuando ya tiene a alguien... Guardando la ridícula esperanza de que aún me esperaba, que no me había olvidado..."

"Es lo mejor. Él merece más... merece todo."

Dane se había resignado a vivir así... lejos de Grayson. Lejos de su amor, de su luz. Y, sobre todo, lejos de las palabras que más lo aniquilaban cada vez que resonaban en su mente: "Te amo."

Grayson lo decía con tanta devoción... como si realmente creyera que él -el mismo Dane que lo hería y empujaba lejos- era digno de eso. Pero ahora, cada vez que lo recordaba, no podía evitar temblar.

Porque al final, Grayson también lo entendió.

"Esto no puede ser amor, el amor no puede doler así"

Tenía razón. Dane lo supo en ese instante... que había destruido la única cosa pura que alguna vez tuvo.

Así que sí, se había resignado a vivir así: escuchando de él por terceros, esperando que un mensaje o una llamada llegara... y nunca lo hizo y ahora entendía porqué.

Grayson, finalmente, lo dejó atrás.

Y Dane... Dane solo tenía su vacío, sus recuerdos, y ese último "te amo" antes de que terminara con él, que ahora dolía más que cualquier herida física. Porque fue dicho antes del final. Antes de esa última cita y que Grayson entendiera que amarlo también era una forma de autodestrucción.

Dane se acurrucó en la oscuridad. La casa estaba en silencio. Solo Darling, se echó a su lado. Su única compañía.

Dejó que el silencio lo tragara.

Y por primera vez en mucho tiempo... deseó no despertar.

One shot: Hay alguien másStories to obsess over. Discover now