Comienzo.

5 0 0
                                        

Querido Testigo

Me han recomendado escribir para liberar las emociones que llevo reprimidas dentro. No sé cómo hacerlo, pero estoy haciendo el intento. Espero no llorar mientras lo hago.
Durante estos últimos meses he pasado por muchas cosas. Pensé en rendirme muchísimas veces, pero cuando encuentras a alguien que te da las ganas de seguir, ahí es donde realmente empieza tu vida nuevamente.

Soy Matthew Martínez. Tengo 17 años. Me considero un chico introvertido la mayor parte del tiempo, valoro mucho la soledad y adoro escuchar música. Quizá sea el típico estereotipo de chico tímido que se ve envuelto en los problemas de los populares, jajaja. -En el fondo deseo que no pienses de esa forma de mí.- Estaré escribiendo en forma de cartas, me pareció que sería más divertido y sencillo así.

Ojalá que nunca pienses en rendirte como yo, que encuentres el amor y que logres llegar conmigo al final de esta historia.

                                              7 de julio, 2019

Querido Testigo, ¿Crees poder diferenciar cuándo alguien está mal mentalmente? Yo, a decir verdad, deseo poder hacerlo.

He estado pensando durante mucho tiempo en cómo plasmar toda esta historia de mi vida de forma correcta. No soy bueno para comunicarme con otras personas.

Hace unos días se me volvió a acercar un chico a quien le había rechazado tener una conversación varias veces.

Estaba teniendo uno de esos días donde quieres evitar cualquier interacción con cualquier ser vivo, cuando apareció él.

-¿Qué haces aquí, Matthew?

No me gusta socializar con personas que se que terminaran alejandose de mi.

-¿Qué quieres? Estoy demasiado enfocado en terminar mi tarea, no quiero gastar mi tiempo en alguien como tú.- Le respondí con frialdad.

-Sabes que no tienes que ser tan cruel. Estamos en el mismo salón, solo pasaba a saludar. Supongo que nunca podremos establecer una buena relación.- Me dijo con su típico tono de voz plana.

Se marchó segundos después y yo continué con mi tarea de Español.
Aquel chico había intentado hablar conmigo varias veces, pero nunca me interesé en corresponderle. Era de esos típicos chicos que ves y piensas: "Es un rompedor de corazones." Para alguien como yo, que odia ser el centro de atención, comenzar a tener una amistad con un chico así, de repente, sin duda sería el chisme del momento dentro del colegio.

Sin embargo, con nuestra última "conversación" -Si es que así se le podría llamar.- Me di cuenta de que si, después de tantos intentos fallidos, seguía tratando de hablarme, debía tener demasiado interés en mí.

Testigo. Son las 11:53 p.m. y aún no he podido dormir desde ayer. Intentaré hacerlo. Nos encontraremos pronto en la próxima carta.

Att :M.R

Dos mundos, un mismo cielo Stories to obsess over. Discover now