En un mundo donde existen leyes y reglas para vivir en armonía, siempre hay unos cuantos que se pasan estas leyes por donde les plazca y hacen lo que se les dé la gana sin importarles cuantas reglas hay que romper, no les importa si lo que hacen es ilegal, simplemente hacen lo que sea necesario para conseguir lo que desean. Sylus era así, líder de una organización delictiva conocida como Onychinus, con mucho dinero y poder, tanto que el gobierno podría saber que era lo que tramaba pero nunca irían a intervenir.
Siari provenía de una buena familia, tenían dinero y unos padres que la amaban, pero todo cambió cuando su madre falleció y ella sintió que su padre se fue con ella pues ya no quedaba rastro del padre amoroso que una vez tuvo, el alcohol y las apuestas lo consumieron y lo llevaron a vender a su hija a un monstruo.
