"Las aberraciones teñirán los retoños de rojo. Los purgadores trastocarán a los inocentes. Temer a la primera oleada, pues su llegada anunciará el inicio de las tres hecatombes."
La profecía había sido leída por 2 jóvenes que turisteaban sobre las antiguas ruinas aparentemente abandonadas. Aunque ninguno de los 2 le entendió una sola palabra de lo que significaba, algo era seguro.
—¿Deberíamos tomarnos con seriedad este texto? —preguntó el joven de 14 años. De nombre Kevin, el chico de cabello negro, piel clara casi blanca, y vistiendo ropajes oscuros.
—Pues creo que un poco sí —le respondió su compañera, una niña un año menor que él. De nombre Angie, cabello castaño que daba hasta los omóplatos, un rostro infantil y de rasgos finos, y claramente vistiendo ropa incómoda para largas horas de expedición (un vestido rojo adornada con un moñito amarillo, zapatos impolutos, y con toda su piel llena de bloqueador solar)—. Con la de pruebas que tuvimos que pasar hasta aquí, eso quiere decir que lo que hay en estas ruinas son importantes.
Y estas afirmaciones son ciertas. Desde que llegaron a la zona, tuvieron que abrirse paso frente a 5 acertijos nada complicados, pero que si requerían de pensar bastante.
Al intentar adentrarse más, se encontraron con otra inscripción en la piedra deteriorada.
"El camino al poder se halla iluminando el sendero, custodiándolo el guardián ante las pesadillas acorazadas".
—¡Uy! ¡Qué críptico! —dijo Angie emocionada.
—Seguro necesitamos luz —respondió Kevin. Fue entonces que entró a escena una criatura que los acompañaba—. Voice, ¿podrías hacernos el favor?
Voice se trataba de un animal humanoide de ojos grandes pero adorables, piel blanca, rostro redondo, pequeñas perlas en forma de diadema, 6 extrañas alas adornando su cabello blanco, vistiendo una túnica blanca y pareciendo casi un ser angelical.
De sus dos palmas sin dedos emergió un pequeño destello que se acrecentó hasta iluminar toda la zona, haciendo aparecer mágicamente un camino nuevo.
—¡Wao! —se sorprendió la chica—. ¿Cómo fue eso posible?
—No lo sé —Kevin estaba igual de sorprendido—. Pero quizá al fondo se encuentre la respuesta.
Los tres empezaron a caminar por el nuevo sendero sin dejar la iluminación. Pero mientras más avanzaban por el estrecho camino, la sensación de que todo iba a salir mal se estaba acrecentando.
—Oye —dijo Angie en voz baja—. ¿Y si en realidad si hay un guardián aquí? ¿Y si es agresivo?
—Tendríamos que huir —fue la respuesta del chico.
Pero no fue hasta que avanzaron 100 metros que sus preguntas serían respondidas.
Al entrar a la siguiente habitación, la cosa no pintaba nada bonito. Las paredes y columnas que sostenían la estructura se encontraban severamente dañadas. Grandes arañazos, escombros por el suelo, rastros de huesos y sangre desperdigados.
No había duda de que el lugar era de todo menos un lugar seguro para seguir indagando.
—Mejor hay que irnos —Angie sugirió algo asustada.
Antes de que su compañero le respondiera, un resplandor azul emergió en el lugar. Y en menos de un instante apareció de la nada un dragón.
Los niños abrieron sus ojos de par en par. El animal frente a ellos los asustó a la par que los impresionó.
No solo estaba el hecho de haberse aparecido en un santiamén, sino que la apariencia imponía demasiado miedo. Pues aquel dragón azul, de alas rojizas, una mirada penetrante y que fácilmente podía medir 4 o 5 metros de envergadura; abrió su boca para reunir el suficiente oxígeno para realizar un poderoso ataque de fuego.
Pero antes de que los niños fuesen rostizados, al frente se puso Voice, y del mismo modo contraatacó, extendiendo ambas manos para generar un escudo de energía verdoso que dispersó el fuego hacia otras direcciones.
Sin tiempo que perder, el dragón volvió a abrir su boca, dispuesto a lanzar otro ataque. Sin embargo, en lugar de unas llamas, lo que ahora lanzó fue una bomba viscosa de color morado que liberaba miasma venenoso a los alrededores.
Sin tiempo que perder, Voice analizó a su enemigo. Dispersó nuevamente el ataque con un poder mágico parecido al poltergeist, y con un movimiento grácil, dio una vuelta entera sobre su eje para lanzar una ráfaga de viento afilada que hizo retroceder al dragón.
Luego volvió a repetir el movimiento unas cuantas veces más, poniendo en pose defensiva al dragón.
Estos dos movimientos fueron suscitados en tan solo unos segundos, pero fue el tiempo suficiente para que Kevin sujetara la mano de su acompañante y salieran corriendo del lugar.
Al avanzar 100 metros, el chico volteó a ver hacia atrás, dándose cuenta de que Voice también estaba corriendo con ellos, y más atrás podía ver que otra llamarada fue lanzada por el dragón.
Sin más remedio que utilizar su último recurso, Kevin lanzó lo que parecía ser un cristal con forma de prisma cuadrangular al frente.
—¡Tú no eres el único que puede aparecer y desaparecer en un instante! —le gritó el chico al dragón para acto después, él, Angie y Voice desaparecieran del sitio.
Siendo ya hora del atardecer, Kevin, Angie y Voice aparecieron de la nada en un páramo helado, totalmente exhaustos por la aventura que acabaron de presenciar.
—Eso estuvo cerca —pronunció Angie todavía con los nervios a flor de piel.
—Menos mal que todavía tengo unas cuantas de estas cosas —respondió Kevin mirando en su bolsa los últimos 2 de estos cristales que encontró hace unos cuantos días.
—Y menos mal que Voice estaba con nosotros —Angie, ya más tranquila, empezó a sobrepensar las cosas—. Oye... Eso del guardián si era verdad... ¿Y si esa profecía también resulta ser verdad?
—Esperemos que no, porque, aunque no sepamos que significa, de seguro no será nada agradable.
Y estaban en lo cierto. Bienvenido seas a esta historia, donde la profecía será inevitable, y Angie y Kevin serán espectadores de cómo todo irá empeorando a medida que los días pasen.
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Destino inalterable.
FantasyDescubrir una profecía tan solo marca el inicio del final de la historia. Desde ese entonces Kevin y Angie tendrán que buscar la manera para detener las hecatombes que se avecinan y sobrevivir a un apocalipsis de monstruos salidos desde el mismísimo...
