-A veces me canso de ser mujer y de este cuerpo que carga historias ajenas,
de caminar por el mundo fingiendo firmeza cuando mi alma apenas se ordena.
-Me agota esta piel que otros leen como un mapa que pueden interpretar,
mientras yo navego mis dudas en silencio, intentando no naufragar.
-Me pesa la rutina de los días que exigen sonrisas aunque duelan los huesos, y la sombra de expectativas que buscan moldear mis gestos, mis sueños, mis hechos.
-Me canso de escuchar las voces que dictan lo que debo anhelar, callar o sentir, como si la vida fuera un traje prestado que no me atrevo a lucir.
-A veces quisiera huir de mi nombre, de la memoria que me reclama presencia,
de todo lo que me impusieron sin pedir permiso, disfrazándolo de prudencia.
-Pero aún en el cansancio encuentro un pulso que insiste en levantarse otra vez,
un fuego que arde bajo la duda, recordándome que sigo siendo mi única juez.
-Y aunque me canse de ser mujer en un mundo que pide demasiado de mi latido, sé que en mi fragilidad también hay una fuerza que nunca ha caducado ni huido.
-Porque incluso en el hastío descubro un eco que me devuelve mi propio valor, y en él descanso: en la certeza de que mi cansancio también es una forma de amor.
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Fragmentos.
PoetryCada alma es un universo en movimiento, y estos fragmentos solo intentan recordarnos que todas laten con un propósito distinto, pero con el mismo impulso de sentir.
