Recuerdo haber sentido un ligero viento el día que te conocí. Tus ojos violetas, iguales a un iris, y tu hermoso pelo blanco me dejaron encandilado.
También sigo recordando ese 11 de marzo, cuando recién llegaste a la escuela. Cuando te vi, no pensé que serías tan importante en mi vida, pero tan solo pensarlo ahora no me deja evitar que la nostalgia me hunda lentamente.
¿Tu nombre? ¿Cómo olvidarlo? Eres mi querido Aurora, el chico que muchos pensaban que era una chica. Jamás podría olvidar a la persona más importante de mi vida.
YOU ARE READING
Al igual que un iris
General FictionTus ojos eran tan bellos como un iris, con esa tonalidad violeta que te hacía único. Hablar con un muerto es imposible; aun así, es la única forma que encontré para sobrellevar el dolor y la culpa.
