Érase una vez un Gato, el Gato era cínico, creído y se pensaba superior al resto de los animales de la granja.
No era bien visto por el Perro quién sabía que detrás de su calmado andar siempre guardaba un pensamiento oscuro y terrible.
Las Gallinas lo veían con desconfianza, los demás animales no acercárseles mucho.
Pero, había un animal de la granja el cuál no le tenía ninguna gracia el gato, el pavo, con cara de pocos amigos lo descubrió haciendo lo que él llamaba "la peor traición”
Pero sabía que Gato era muy querido por las hijas de los granjeros y tolerados por los granjeros, pero Pavo cada vez que lo veía pasar a lo lejos en el patio lo seguía con la mirada y esponjando sus plumas siempre decía.
–Ahí va… .
La otra razón por la cuál el Gato era poco querido era por su cómoda actitud frente a las Ratas, no mataba a ninguna y eran los polluelos quienes pagaban las consecuencias.
Un día especial celebraba la granja y todos los animales fueron alimentados y guardados en sus habituales corrales y como siempre el Gato libre de eso se paseaba entre las piernas de los visitantes y aunque esto los fastidiaba no se quejaban por no molestar a las hijas del granjero.
–A nosotros nos encierran, incluso a Perro quién es guardián, pero al gato … – decía una gallina.
–Si tan sólo supieran – dijo el Pavo esponjando sus plumas.
–¿A que te refieres? – dijeron todos – pavo no quiso hablar, pero la presión de los animales lo hizo decir.
–¿Se acuerdan del incidente?
Todos los animales se movieron nerviosos, el caballo y las cabras mostraban recelo sobre lo que él Pavo estaba por decir.
–¿Quién no? Fue una tragedia – dijo el Gallo.
–Yo lo vi – dijo el Pavo a la vez que veía la fiesta y al Gato ser llevado en brazos por uno de los visitantes – ese día, descubrí que era el causante de aquel incidente.
Todos los animales respiraban entrecortados.
–¿Cómo va a ser? – dijo el Gallo – es verdad que Gato no es bien recibido por todos en la Granja, pero no creo…
–¡Yo lo vi! – dijo el pavo inflando sus plumas a lo más que podía mientas se paseaba frente a los animales en el establo – el fue el culpable, ¡Cuánto lamente no haberle dado un picotazo y matarle!
Las Gallinas comenzaron a cacaraquear nerviosas, el Gallo las mandó a callar.
–¡Dios Santo! – dijo el Carnero – ¡es un monstruo el Gato!
Todos los animales hablaban horrorizados al recordar aquél evento traumático.
–Y pensar que le echaron la culpa se la echaron a Canelita – dijo el Burro.
–¡Dirás los dueños! – sentenció la cabra más grande – nunca dude de la pobre canela, ¡Ella era buena!
–¡Pero pavo! – dijo el Cerdo – ¿Porqué te lo guardaste?
–¡Porqué ni yo mismo quise creerlo, hasta que vi el plan ya hecho de Gato! Ese pérfido, peor que una víbora…
Todos estaban hablando cuándo después de tanta risa y alegría un grito se alzó.
Los animales alzaron las orejas, reconocían la voz, era la granjera. El grito eran tan igual al de aquella vez.
Todos los animales quedarían en silencio, y la gente comenzó a llorar.
Una de las palomas por indicaciones de los animales salió del establo volando a ver qué había sucedido.
La paloma nerviosa se poso sobre el tejado y vio todo el desorden. Lo vio todo y nada quedó oculto para ella.
Los animales esperaban, la paloma en vuelo raudo llegó y dijo.
–El bebé nieto del granjero se murió.
Todos los animales no dijeron nada.
Lo sabían, o por lo menos lo sospechaban.
Nadie supo cómo el bebé había tragado un pedazo de plástico y nadie lo quiso explicar.
El día fatídico pasó y nuevamente la hija mayor del Granjero se paseaba días después con el Gato en sus brazos. Éste ronroneaba fuerte y sereno.
–También fue así con el otro hijo de la hija del Granjero – dijo la Cabra.
–Fue inteligente – dijo el Pavo – La última vez fue él quien lanzó al bebé por la ladera empujando el cochecito, Canela al verlo se lanzó a rescatar al bebé pero no pudo, se quedó con el bebé en el fondo y ladró furiosa, pero cómo era juguetona el granjero pensó que fue ella la de la mala acción y la mató.
–Así es la vida amigo Pavo – dijo el caballo, pero deja que se me ponga al alcance de los cascos y ya verás como lo mando al otro mundo.
Ambos animales lo vieron cruzar entre los brazos de la doliente mujer mientras ella lo acariciaba y el Gato ronroneaba…
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Gato
Short StoryLos animales de una Granja empiezan a elaborar una conversación incómoda sobre eventos ocurridos.
