"Impaciente" me han llamado tantas veces de esta manera que ya me identifican con esta palabra, Pero cada día me preguntó ¿Impaciente yo? Si tengo que aguantar todos los días a un montón de babosos en el colegio que no hacen otra cosa que gritar y decir estupidez tras estupidez, y a los profesores gritando por todas partes, tratando de mantener la disciplina que ya no existe.
Se supone que el colegio es el lugar donde te distraes y dejas a un lado tus problemas familares, pero las cosas no son como las pintan, para mí, los únicos momentos de paz en ese lugar son los tan merecidos descansos, esos en los que puedo irme a los salones más aislados y solitarios a leer, pero esos pequeños instantes de felicidad siempre son interrumpidos por la irritante campana, y sí debo regresar al aula; lo cual termina siendo una tortura, no solo por el calor sino también por los gritos e indisciplina que abundan en este lugar.
Siempre me he preguntado ¿Cómo sería si me hubiera tocado otra aula, con otros compañeros y profesores con más carácter? Pero siempre llegó a la conclusión, todo sería lo mismo.
Y se que si escuchan hablar a alguien así de la escuela dirán que es la persona más negativa del mundo, y no, no lo soy, de hecho puede ser que antes también haya sido parte de toda esta indisciplina o que supiera sobrellevarla, pues tenía amigos que me ayudaban con ello, así que antes de tacharme de negativa te invito a conocer mi historia, tal vez no sea la mejor o la más feliz, pero lo que si te puedo asegurar son un par de lágrimas en el camino, tal vez también algunas sonrisas y puede que una u otra enseñanza.
DU LIEST GERADE
Impaciente
JugendliteraturTe invito a darte cuenta de que no siempre la vida de alguien es como lo pensamos
