Nos encontramos en la ciudad de Saulashka, bastante habitada por gente a la que no le falta el
dinero, la ley actúa rápido ante cualquier caso, desde un mínimo robo hasta un cruel asesinato,
brindando seguridad a todo el mundo. Se rige por el respeto y la igualdad, podríamos decir
que es un lugar sumamente avanzado para nosotros, pero para esa localidad en especial,
siempre fueron así las cosas.
Pronto nos encontraremos en el bar más famoso del lugar, el adorado "blue stars", solo se
ingresa con una tarjeta especial de recurrencia, en la que también marca tu control de alcohol
para no servir de más, evita así que la gente se quede inconsciente o se peleen, aunque no esta
bien visto hacerlo, prefieren mantener la seguridad de todos.
Nuestro hombre, el Señor Daniel Riska, entra al bar como cada sábado a las 11pm a tomar su
costoso y privado Whisky "Mr dollar". Al dirigirse a la barra todo era normal, los mismos de
siempre y la misma música de siempre, pero algo cambio a las 12pm, cuando él estaba por
retirarse del bar.
Una mujer de piel oscura y lisa, tenía un vestido bordo largo con una abertura en su pierna
derecha, su escote estaba cubierto por la tela, cosa que a Daniel le parecía sumamente
elegante y atractivo, Y su cabello negro, largo y con unas ligeras ondas al final, hicieron que no
se pudiera resistir a quedarse un momento más, quizás a esperar que dicha dama magnifica
notara su presencia.
La mujer se encamino hacia el asiento de al lado, su caminar era digno de una bellísima
modelo, no lo miro al sentarse, simplemente pidió una copa de vino mientras cruzaba sus
largas y hermosas piernas. Luego de que le entregaran su copa, esta corrió levemente su
cabello para beber, y al bajar su bebida volteo a verlo, con una sonrisa leve.
-Eres muy guapo- dijo con la cabeza en alto, se notaba que estaba muy segura de lo que decía.
Daniel se sorprendió por el atrevimiento de la mujer, pero no le había molestado ni un poco, se
sentía tan ridículo al no haber podido tomar la iniciativa como antes lo solía hacer, quizás había
perdido práctica en la caza de damas, era un hombre retirado de tal asunto. Aunque el no
ejercía más de coqueteador, no significaba que le rechazara el cumplido a una fémina como
ella.
-Es un halago que una mujer tan hermosa se atreva a decirlo, me sorprendiste- intento
fanfarronear, algo inseguro.
-Tu fuiste quien me sorprendió, te note desde que entre- tomo su vino nuevamente- sé que me
notaste a mí también... pero aun así sentí que estabas tan paralizado, como una presa-bebió
sutilmente, tenía un labial del mismo tono que aquella cosecha de uvas finas que bebía, y
aunque no le gustaba tanto la actitud, le seguía dando curiosidad la personalidad de la dama.
-No quise incomodarla, quizás vino con alguien a quien esperaba, no me pareció apropiado
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Falsa Moral
RomanceAlguna vez te cuestionaste ¿hasta dónde llega la moral de alguien? O siquiera si las acciones son más importantes que la persona que las realiza, el mundo nos hace creer que los actos malos deben ser castigados, pero al momento de que aquella pers...
