Edad: 14 años.
Me presento, me llamo Esmeralda Díaz, y está es una historia de lo que me pasó.. Todo comenzó mientras hablaba con mí mejor amiga, Daira Astrid.. ¡Es una chica muy linda! Y es de la misma edad que yo. Básicamente la conozco desde hace casi tres años, estábamos hablando de cosas de la vida, hasta que.. se nos ocurrió la idea de ir a un parque acuático que se había inaugurado hace no mucho. Así que queríamos ir a verlo, aún que fuera solo a pasear o algo así.
Me arregle con entusiasmo, pues esto sería como.. ¿La primera vez? Quizás, por así decirlo.. porque caminariamos solas, busque algo en mí armario, y elegí un cómodo vestido color crema (¿Eso existe? Tal vez). De todos modos, era un vestido suelto, ¡Perfecto para estos días de calor! Les juro que a veces el Sol está muy insoportable en estos últimos días.
Tome un Uber y di la dirección y en cuestión de unos.. 20 minutos, llegue a la zona, el parque acuático afuera se veía increíble, muy amplio, y ya se podía oír risas de familias disfrutando un momento juntos, niños usando pistolas de agua, el sonido de agua relajante y salpicaduras de aquí por allá. Parecía el lugar perfecto para pasar cada día de las vacaciones de verano, pero decidí no centrarme mucho en ello, tome mí teléfono y le escribí un mensaje a Daira..
{ WhatsApp }
Esmeralda: "Dairyy, ¿Ya estás aquí?"
Daira: "Sisi, ¿Donde estás tu, corazón?"
Esmeralda: "Eeh.. ¿Viste a los toboganes esos grandes y coloridos? Estoy parada con un vestido blanco y cabello suelto."
Daira: "Bueno corazón, ya voy donde estas. No estoy muy lejos. Te quieroo 💓."
Esmeralda: "¡Te quiero mucho más! 💘."
Después de ello, guarde mí teléfono en una cartera que traía conmigo, una rosita con un moño. y si, es coquette, ¿Y qué?.
Luego de unos 15 minutos más o menos, sentí unos brazos detrás mío rodeando mí cintura, en un principio me asusté un poco, pero luego vi unas manos morenas con las uñas pintadas de azul, mí color favorito.. y supe que era ella.
Esmeralda: "A la próxima avisa, casi me das un infarto." ──Expresé con un tono de falso enojo, haciendo una leve mueca, mientras acariciaba sus manos junto a las mías y daba vuelta un poco mí cabeza, mis ojos encontrándose directamente con los suyos.──
Daira: "Aww, pero si sabes que te quiero mucho mí dulce Esmeralda.." ──Susurro, mientras me miraba con aquella sonrisa que hacía mí corazón latiera con tal fuerza que podía explotar, y con esa mirada que hacía que mis manos temblaran por los nervios.──
Esmeralda: ──Me separé un poco, y tome su mano, comenzando a caminar un poco.── "Mhm, también te quiero, pero camina, por algo venimos a ver este lugar." ──Expresé con un tono algo firme, mientras acariciaba el dorso de su mano con mí pulgar mientras caminábamos.──
Daira: "Bueeno, tampoco es necesario que me arrastres." ──Expreso con una leve risa, mientras tomaba mejor mí mano y caminaba junto a mí.──
Y juntas, caminábamos por todo el parque acuático, incluso vimos una cabina de fotos y no desperdiciamos la oportunidad de poder sacar unos recuerdos en unas imágenes, participamos en algunas actividades que tenía el parque, e incluso comimos un par de cosas muy ricas, como helado, algodón de azúcar, papitas fritas.. fue una tarde divertida, juntas de las manos, risas, charlas que no parecían tener fin.. simplemente algo perfecto que hacía que mí corazón se derritiera ante la ternura del momento.
Lástima que todo lo lindo, debe terminar..
El parque ya iba a cerrar sus puertas, ya eran las 7:20pm y el sol ya estaba yendose.. dejando un bello paisaje de tonos anaranjados, dando permiso a la Luna de llegar.. Daira me sujeto de la cintura y yo la abrace, miramos el atardecer juntas, sentadas en una banca mientras veníamos como lentamente los minutos iban pasando y la Luna daba llegada...
En mí mente, una canción se reproducía, "San Lucas" de Kevin Kaarl, una canción tan hermosa como única. Mí mente se distraía en la letra, mí mirada en el paisaje, y mí cuerpo se relajaba en brazos de quién considero lo más importante en mí vida e incluso de mí corazón, hasta que oí algo familiar, casi como si estuviéramos conectadas..
D: "Tus ojos brillan más, que la Luna, Sol y Mar.." ──Susurro bajito, como si de un secreto íntimo se tratara, pero manteniendo una dulzura casi única que solo sus labios podían pronunciar..──
Al oír sus palabras, sonreí con ternura, y le regaló un beso en la mejilla.. iba a responder, pero luego veía que todo desvanecía.. que ella desvanecía ante mis ojos, la oscuridad me atrapó de golpe y fui arrastrada hasta lo más profundo, y quedando de pié en medio de un abismo..
Los recuerdos de aquel año maldito, de mí estúpida inmadurez, el dolor de mis propias palabras que maldigo en lo más profundo de mí ser haberlas dicho. Aquellos mensajes que dolían más que una daga clavada al corazón, los malditos recuerdos de mis malas acciones estaban frente a mis ojos, ella estaba frente a mis ojos, con su corazón pisoteado y con lágrimas en las mejillas, abrazándose a si misma como el único consuelo que tenía, una dulce chica que había sido herida. Una escena que ni a mí peor enemigo se lo deseo, un dolor que ni con curitas podrías sanar, no cuando es una herida del alma en vez de una física.
Sin dudarlo, me acerque a ella, la quise abrazar pero solo era una ilusión.. me dolía el alma verla en tal estado, rogaba perdón de rodillas, porque la mayor parte del daño la he causado yo, gracias a mis malas actitudes, impulsos, me aleje cuando ella más me necesitaba. Y pensar en ello me oprimía el corazón, dejaba un nudo en la garganta porque realmente se ha vuelto tan importante en mí vida, me ha salvado tantas veces que se me hace difícil de creer como me sigue queriendo, como me sigue soportando después de todo lo que he causado..
De pronto, una imagen se vio frente a mí..
3:28 pm.
Esmeralda: "Estamos bien, ¿Cierto..?"
Daira: "Creo que si"
Aquel "creo" fue otra daga a mí corazón, y de pronto las dudas se pronunciaron en aquel abismo..
"¿Estaré haciendo algo mal..?"
"¿Qué falta para que estemos completamente bien o qué me faltará a mí..?"
"¿He fallado en algo..?"
"¿Realmente seguirá queriendo ser mí mejor amiga..?"
"¿Y si la estoy lastimando de nuevo y no me doy cuenta..?"
Así, una tras otra duda, venía a mí mente, se pronunciaba a voz alta en ese abismo. No sabía que hacer, mí corazón se oprimía con fuerza y las ganas de llorar eran cada vez más intensas, me levanté y comencé a correr, quería desaparecer en ese momento. Corría como un fugitivo en busca de la salida, no sabía a dónde correr, ni hacia donde iba, todo se volvía más oscuro, lentamente las gotas saladas acariciaban mis mejillas, mí corazón se agitaba, trataba de huir lejos de este dolor y el recuerdo de aquel momento tan malo.
De pronto, sentí que el propio abismo me hacía caer tan profundo.. sentí que todo se oscurecía completamente y ya no había nada..
Fue entonces, cuando desperté. Desperté con la respiración agitada, lágrimas en mis ojos, y mí corazón más acelerado que nunca.
Tome mí teléfono, me fijé la hora.. 9:24 am, solté un suspiro.. todo había sido... Un sueño. Solamente eso, pero lo extraño era que me acordaba de cada detalle.. e incluso ese día estando con ella, era un Lunes 10 de Marzo de este mismo año...
¿Acaso.. Significaría algo?.
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Eco de un Corazón Fugitivo.
Short StoryPersonajes: (Protagonista) Esmeralda Diaz y Daira Astrid (Mejor amiga de la protagonista). Prólogo: "El día marcado se acerca, dos presencias que se buscan. Una melodía que resuena en la mente, una sensación de irrealidad. ¿Qué tan malo podría ser...
