Capítulo 1 : No puedo dejarte Ir

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Surge y Kitsunami corrían a toda velocidad por las calles desoladas de la ciudad en ruinas, el eco de sus pasos resonando en el silencio ominoso que las rodeaba. Detrás de ellos, los infectados pisaban sus talones, sus gritos guturales llenando el aire con una mezcla de terror y desesperación. Ambos estaban exhaustos; ya habían tenido un encuentro brutal con esos seres horrendos.

—Señora Surge, ya no tengo agua para contrarrestarlos —jadeó Kitsunami, su voz entrecortada por el cansancio. La fatiga se reflejaba en su rostro, pero la determinación aún brillaba en sus ojos.

Surge se detuvo un momento, luchando contra su instinto impulsivo de pelear. La adrenalina del combate la animaba a retroceder y enfrentarse a los infectados una vez más, pero sabía que sin Kitsunami a su lado, esa decisión sería prácticamente un suicidio.

—Kitsunami... tenemos que correr un poco más. Aguanta un poco —dijo Surge mientras giraba la cabeza hacia atrás, viendo cómo los infectados se acercaban con ansias insaciables de devorar.

Los cristales en los cuerpos de los infectados comenzaron a brillar intensamente, una señal clara de que estaban cazándolos. De repente, uno de los infectados aceleró drásticamente, alcanzando a Surge en cuestión de segundos. Sin pensarlo dos veces, ella reaccionó instintivamente: lanzó un golpe devastador al rostro del monstruo, reventándole el cráneo contra el suelo con un sonido sordo.

Kitsunami retrocedió rápidamente para quedar a la par con Surge, su respiración agitada resonando en sus oídos.

—¡No nos podemos quedar aquí, señora Surge! —exclamó Kitsunami con urgencia mientras Surge miraba su mano cubierta de sangre oscura y viscosa. La imagen era perturbadora; cada gota representaba no solo una lucha por sobrevivir sino también la pérdida de su humanidad e inocencia.

El rugido ensordecedor de múltiples infectados resonó cerca de ellos como un presagio aterrador. Surge sintió cómo el pánico comenzaba a apoderarse de ella, pero rápidamente lo ahogó bajo una ola de determinación. Se levantó con fuerza y cargó a Kitsunami en su brazo izquierdo.

—¡Agárrate fuerte! —gritó mientras comenzaba a correr rápidamente. De su cuerpo emanaban rayos de electricidad que chisporroteaban y iluminaban brevemente la oscuridad que los rodeaba.

Sin embargo, justo frente a ellos se erguía un infectado enorme como una montaña grotesca. Sin tiempo que perder, Surge lanzó a Kitsunami hacia adelante para que pudiera pasar sobre el monstruo sin ser atrapada. En ese instante crítico, Surge transformó su cuerpo en una bola llena de pinchos afilados y comenzó a girar rápidamente.

Con una velocidad impresionante, impactó contra el infectado gigante. El choque fue brutal; sin embargo, para su horror, el monstruo apenas recibió daño alguno. Los cristales que cubrían su cuerpo habían creado una capa resistente casi impenetrable.

A pesar del impacto fallido, Surge no se detuvo; sabía que debía seguir adelante si querían sobrevivir. Con cada segundo que pasaba, sentía cómo la presión aumentaba y cómo la desesperación comenzaba a apoderarse del ambiente.

—¡Kitsunami! ¡Sigue corriendo! —gritó mientras intentaba recuperar el equilibrio tras el impacto fallido.

El joven asistente asintió con determinación y continuó corriendo hacia adelante. Juntos tendrían que encontrar otra forma de escapar o luchar; no podían rendirse ahora.

Sin embargo, un gran golpe resonó en el aire, y Surge vio cómo Kitsunami era derribado por un infectado. Antes de que pudiera reaccionar, otro monstruo se abalanzó sobre ella, su fuerza descomunal la inmovilizó contra el suelo. La desesperación se apoderó de Surge mientras luchaba por levantarse, pero su cuerpo no respondía.

Sonic Shattered Balance AU Parte II (Pausado)Mga kuwentong kahuhumalingan mo. Tumuklas ngayon