"Nada es lo que parece, existen mascaras que esconden el verdadero rostro de las personas, quiza somos titeres de quien menos esperamos, y confiamos ciegamente. Pero el final de todo eso, realmente puede sorprendernos."
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Intro
Nada es tan complicado como cuando dos almas de mundos opuestos se enamoran. Pero así fue, porque ese encuentro no estuvo escrito; fue un error que escapó de todo lo predestinado.
"De todas la reglas que podia romper, rompi aquella que no estaba escrita."
CAPITULO 1"
"Hasta a el mejor cazador se le va la liebre, no esta noche Haimon" ( sonrie y se acomoda la chaqueta, mirandose al espejo).
-Cuantos corazones piensas conquistar hoy, deja algo para nosotros ¿no? ( menciono Henry, entrando a la habitacion de Haimon)
-Henry somos jovenes apenas tenemos 122 años, debemos disfrutar...
-Sabes que tu alla no iras a bailar o hacer cosas que a ellos los divierte, ademas la fiesta ella la organiza para ti Haimon.
-Ella no me interesa, solo voy a su fiesta por que ahi no hay chicas de nuestra especie y es mas facil hipnotizarlas para pasar el rato.
-Ni se te ocurra cazar esta noche, Haimon -advirtió Henry con una mirada severa. Sabes lo que pasaría. (Levantando el libro de reglas)
-Practicamente la regla me impide beber sangre clavando mis colmillos en el cuello de alguien, pero algunos rasguños no se pueden evitar.
-Siempre tienes todo planeado, que tipo de alfiler, anillo o rosa usaras?
-Siempre sirve cualquiera de ellos mientras este lo mas afilado posible. Pero llevare una rosa a ellas les encanta que alguien les regale una rosa. Con una gota en mi bebida me basta para hacer magnifica la fiesta. (Tomando una rosa blanca, asegurandose de que sus espinas esten afiladas)
-Bueno vamos, tardas mucho arreglandote, en verdad eres vanidoso. (Ambos salen del cuarto).
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-¿De verdad vas a quedarte en casa otra vez? -preguntó Lilith con su característico tono de reproche, mientras ajustaba los tirantes de su vestido negro.
Selene, recostada en su cama con un libro en las manos, apenas levantó la vista. La idea de una fiesta no era precisamente su definición de diversión.
-Sabes que no soy fan de esos lugares, Lilith. Mucha gente, demasiado ruido... No es lo mío.
Lilith soltó un suspiro exagerado, rodando los ojos. Sabía que convencer a su amiga no sería fácil.
-¿Vas a dejarme ir sola? Vamos, será divertido. Además, es solo una fiesta. Quizás conozcas a alguien interesante.
Selene frunció el ceño y cerró el libro con cuidado, como si el sonido del papel pudiera calmar los ánimos.
-No creo que eso pase, pero está bien. Te acompañaré. Solo no me dejes sola en algún rincón mientras te diviertes con extraños.
La sonrisa triunfante de Lilith iluminó la habitación.