Los días pasan y pasan pero las cosas no cambian.
¿Has oído de eso?
Lejos de sentir los días como una eternidad, ella comenzaba a sentirlos solo como el paso de unas horas.
Quizás simplemente todavía no podía procesar la muerte de su esposo.
Su compañero de toda la vida ya no estaba ahí, se lo habían arrebatado y el culpable todavía estaba afuera, probablemente regodeándose por su crimen perfecto.
No.
Perfecto no.
Porque había una persona que sabía quién era.
Ella.
Después de haber llorado tanto, de haberse secado tanto física como mentalmente tomo una decisión, que más que una decisión era algo ya determinado, solo que había estado retrasándolo por la depresión que estaba enfrentando ahora que su amante ya no estaba a su lado.
Se levantó, se vistió como normalmente lo hacía, se miró en el espejo con un rostro sin expresión, como si estuviera muerta, por supuesto que así seria, ya estaba vacía, en todos esos años de matrimonio ni siquiera engendró un hijo que le pueda recordar a su difunto esposo, aunque fue por su decisión ahora se lamentaba de ello.
Quizá si hubiera algo así como un remanente de él ahora, no haría lo que estaba por hacer.
Pero tal cosa no existe.
No hay razón para dar marcha atrás.
Es hora de que el asesino de su amante sea el protagonista de una obra de horror.
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Fatídica canción de amor
RomanceEl amor es una cosa tan extraña. No todos tienen el derecho de experimentarlo. Tras la muerte de su esposo ella se venga de su asesino de una forma cruel, habiendo completado su venganza renace años antes de toda tragedia con la oportunidad de rehac...
