Capitulo 1: Los Sueños

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Hace una tarde nublada en Buenos Aires, los pájaros revolotean por los cielos cubiertos de nubes opacas y sombrías. En este día un joven llamado Nico Bianco de 12 años de edad se estaba preparando la valija para irse de viaje de egresados, este día el no lo sabia pero seria el comienzo de una historia de vida inolvidable que cambiaria el porvenir de su vida.

Nico se encuentra en su habitación, son las 6 de la tarde y en su casa, antigua, grande, solitaria recorre una brisa que lo hace sobre pensar los dias venideros. Corre el 14 de noviembre día que todo joven anhela cuando termina la primaria, las fiestas, los diplomas y lo mejor? el viaje de egresados, Nico esta feliz y nervioso ya que seria su primera vez solo, y lejos de casa.

La madre de Nico que vive con el, le grita que baje a la cocina para tomar un café caliente con leche y comer unas ricas galletitas de chocolate. El viaje iniciaría recién a las 2am, saliendo desde el colegio de Nico que queda a unas cuadras de su casa. Ya merendando, nace una conversación de esas incomodas, inapropiadas en momentos de alegría como lo es este viaje tan anhelado.

-¿sabias algo sobre lo de tu papa y Cristina? -exclamo su madre con nervios, refiriéndose a la chica de recepción de la oficina del despacho donde trabaja Marco, el padre de Nico.

Ambos descontinuaron la charla y Nico en cuanto termino su merienda, subió veloz hacia su cuarto a terminar de preparar su valija y tratar de dormir un poco para estar fresco para la salida del micro. Hay preguntas que hacen que pensemos de mas, y que nos pongamos a dudar al respecto de como y porque los demás hacen las cosas, la pregunta que le hizo la madre a Nico lo dejo perplejo ya que no la comprendía, aun.

Pasa la noche lenta y sombría, una leve llovizna limpia las veredas y moja las paredes de las casas del barrio, los azulejos comprenden lo que significaba y se ocultan tras sus paredes de porcelana. El primer encuentro entre Nico y el resto de su vida ocurrirían en el momento que el cierre los ojos al dormir. Esos momentos de descanso son los que definen como uno se comporta en tiempos de cambio y de cansancio.

-¿Dónde estoy? ¿Qué es aquí? ¿sigo en casa? -se preguntaba Nico mientras entreabría sus ojos.

No sabia donde se encontraba, a su alrededor habían -¿puertas? ¿Dónde estoy? -seguía exclamando asustado nuestro protagonista.

Se encontraba en un cuarto oscuro, a su al rededor solo lo rodean paredes y puertas, decenas de ellas, una distinta de la otra. Había un pasillo repleto de puertas al rededor de Nico, no comprendía donde podía estar, sin embargo, al final del pasillo se logra apreciar entre tantas puertas, una distinta, una que era de color rojo. Nico se empezó a acercar lentamente a la puerta y noto que, no llegaba mas, se acercaba y la puerta se alejaba. Era una especie de bucle.

Nico noto que la puerta estaba alejada de sus posibilidades, que no podía llegar a ella, asi que, se acerco a una de las puertas que lo rodeaban. Se veía opaca, gastada, con un marco enredado en telas de araña y polvo. Nico no titubeó y trato de abrirla, se esforzaba y se esforzaba con la manija que estaba dura hasta que pudo, logro abrir la puerta gastada.

Entro en ella y lo único que podía distinguir era una pieza oscura, a su alrededor, muchos muebles y decoraciones antiguas, tapadas con mantas y cortinas. Se distinguían ventanas, estaban tapeadas con maderas y clavos. Nico trato de identificar donde podía estar pero no lo entendía, no lograba recordar que lo pudo llevar a tener ese sueño, si lo recordaba de algún momento de su vida, si lo había visto en algún lado, pero no. Solo era una habitación oscura y un montón de muebles viejos.

Nico seguía pensando como despertar de el sueño, no podía de ninguna forma, pellizcándose, mordiéndose, pero nada funcionaba. Empezó a caminar por la habitación viendo que tenia, encontró polvo, polvo y mas polvo, nada útil, ninguna pista. De golpe toda la esperanza del niño emergió cuando escucho pasos y ruidos provenientes de un pasillo que habia al costado de la habitación. 

No habia forma de llegar a el, Nico empezó a rasgar la pared a ver si lograba romperla, comenzó a patearla a ver si la penetraba. Del otro lado del paredón se escuchaban ruidos de manos y golpes, Nico volvió en si y golpeo con mas fuerzas para romper la pared, en el momento que lo logro y le hizo un agujero, asomo la mirada por el orificio. Sintió un escalofrió aterrador en sus hombros, una brisa cosquilleaba su cuello y un hedor putrefacto y vomitivo empezó a apoderarse del ambiente, era él.

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⏰ Última actualización: Jan 08, 2025 ⏰

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