Cuento navideño aprovechando la época.
Había una vez en la víspera de navidad en un algún lugar del mundo un niño cuyo nombre era Ciro y que como todo niño de su edad esperaba ansioso a la espera del señor gordo, de barba blanca y traje rojo conocido cono santa.
Apresar de que pudiese parecer el pequeño ciro no estaba dormido tal y como le habían indicado sus abuelos, estaba muy emocionado y no podía conciliar el sueño por lo que no le quedó de otra más dar una y otra y otra vuelta sobre su cama, pero nada servía Haci que tras meditarlo un poco se decidió, iba a ver a santa esa noche.
Con cautela y silencio intentando no despertar a sus abuelos, camino hacia la sala de su casa para ocultarse detrás del sillón y esperar a que santa llegara, espero y espero pero pasaban los minutos y al cabo de un rato se aburrió, pensó que santa sabía que el no estaba dormido y que por eso nunca llegaría, asustado se levantó para regresar a su habitación pero, en ese momento un ruido lo alarmó, parecía ser la chimenea, asustado corrió devuelta hacia el sillón a ocultarse y como pudo observar como de la chimenea no paraba de salir ollin, devia ser santa, no había ninguna duda, de aquella chimenea como podía, talvez por su gran tamaño, salió un hombre alto como un roble de vestimenta roja, grandes y relucientes botas negras y un gran gorro, era algo más flaco de lo que pensaba pero no importaba, ese en definitiva era santa.
El pequeño ciro observo como de la chimenea santa sacaba un gran saco y de este sacaba algunos regalos de colores para colocarlos debajo del árbol, intrigado del porque no podía lograr ver su rostro salió del sillón para acercarse a aquel gran hombre.
--b, buenas noches señor santa--
El niño hablo detrás de santa, al escucharlo pareció sorprenderse y poco a poco fue volteando la mirada para ver a aquel travieso niño que espero a conocerle, por su parte el niño fue cambiando su cara de una sonrisa a una cara de terror al darse cuenta de algo aterrador, santa no tenía rostro, Ciro podía verle asustado y con ganas de correr, ¿Porque santa no tenía rostro? ¿Acaso siquiera es este santa? Aquel hombre como pareciendo entender lo que sucedía intento tocar su cabeza de ciro que tras ver la acción salió huyendo despavorido hacia su habitación, quería gritar pero no podía, solo rezando para que aquella criatura que posiblemente se hacía pasar por santa para comerse a los niños como el se marchara rápidamente.
Al llegar a su habitación salto hacia su cama y se oculto debajo de sus sabanas temblando de miedo, poco a poco pudo escuchar como unas pesadas pisadas se dirigian hacia el, asta que pararon de repente, quitando de su cara la sábana echo un vistazo a su habitación para observar que no hubiera nada sin embargo al hacerlo observo unos gigantescos ojos amarillos observándolo.
Ciro salto de su cama chocando contra el respaldo y haciéndose bolita le pidió a aquella criatura con la apariencia de santa que lo le hiciese daño, temblaba y temblaba pensando que dirían sus abuelos al ver que había desaparecido de su cama de repente, aunque para sus sorpresa y contrario a sus pensamientos una gentil mano le acaricio la cabeza, miro hacia el frente para observar a la criatura el cual lo acariciaba.
--tranquilo, no te haré daño, fuiste muy desobediente ¿Sabes? Deverias estar dormido ahora-- ciro estaba confundido--
--¿eres santa?-- pregunto el niño
--el mismo, solo que talvez no sea como tú pensabas--
Ciro ahora lo entendía, al observar su rostro con la luz que entraba por las ventanas observo el rostro de santa el cual no podía describir como era exactamente, parecía conocido pero a la vez extraño, aunque ya viendolo bien no daba miedo, ciro entendido su error pidió disculpas aunque a santa no pareció importarle, ambos regresaron a la sala y tras que santa regañara a ciro recordándole que no deveria de estar despierto le daria como regalo un pequeño tren de madera se metería a la chimenea regresando.por donde venía, ciro entendió su error por lo que regreso a dormir y tras esa noche nunca más se volvería a quedar despierto la víspera de navidad.
Fin.
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Los Cuentos Del Oso
Randomaquí subire cuentos y historias cortas que se me ocurran, serán de todo tipo menos +18, espero les gusten y también espero sus ideas para un nuevos cuentos para esta sección.
