Las hojas de los árboles se mecían suavemente, la primavera estaba en su mayor apogeo, las risas de un niño pequeño se escuchan en el lugar, resonando por los rincones de la casa tranquila.
Un pequeño quejido se escuchó en la habitación del mayor de los hijos de aquella casa.
- Quizá... cortar mi cabeza fue demasiado.
Mingjue se levantó de su cama y observó el lugar que lo rodeaba. Podía reconocer algunos objetos, pero era extraño. Hasta ahora en todas sus vidas, regresaba al día en el que se quedó dormido en su trono ¿Por qué ahora es diferente? La habitación no se parecía a la suya, no ve su armadura, ni su espada cerca ¿Dónde estaba?, bajó de la cama y se sorprendió por que no se bajó de ella con la misma facilidad de antes.
Miró sus manos y sus pies, sus manos no tenían callos, sus pies eran considerablemente más pequeños. Buscó su ropa y se encontró con la sorpresa de que esta era mucho más pequeña.
Se vistió sin pensar mucho en ello. Su prioridad era salvar a Jiang Cheng, no sabe como hacerlo, pero aún así estaba agradecido por tener otra oportunidad. No sabe si es la última, debía estar alerta, no podía fallar una vez mas y correr el riesgo de no volver y perder a Wanyin para siempre.
- ¡Da-Ge!
"Esa voz" el corazón de Mingjue se hizo pequeño, hasta ahora recordaba la voz juvenil de su hermano, pero no escuchó hasta ahora su voz de cuando era niño. No tardó en encontrarlo con sus ojos y su corazón se hizo más pequeño aún.
- Mamá nos está llamando para comer, ¡papá llegará hoy!
El Nie salió de su sorpresa cuando aquel niño lo tomó por el borde de su túnica y comenzó a tirar de ella.
Mingjue no recordaba muy bien su infancia, pero si recordaba las infaltables meriendas en el jardín de su madre. Cuando llegó al pabellón de la mujer que le dio la vida una imagen se superpuso en su mente. Cuando ella murió nadie se encargó de este lugar, era desolado y claramente estaba abandonado, muy diferente a lo que sus ojos ven ahora.
La fragancia de las flores llegó a su nariz, recuerda perfectamente el aroma, era el que caracterizaba a su madre.
- Sang-Er, ven aquí.
Mingjue por un momento se olvidó de como caminar, la voz melodiosa de su madre era algo que había olvidado. Esto era real, su madre estaba viva y podría verla. Mientras más se acercaba, su corazón latía más rápido.
- ¿Hijo, tu hermano menor te despertó?
Huaisang negó inmediatamente, la madre de ambos Nie solo sonreía con dulzura mientras pellizcaba un poco la mejilla de su hijo menor.
- No, mamá...
Una madre no es ajena a las emociones de sus hijos, en este mundo y en muchos otros. Por supuesto que Madame Nie sospechó de inmediato. Su hijo mayor la miraba como si fuera a desaparecer, si eso no era una alerta, entonces ¿Qué era?
- Ven hijo
Mingjue miró a su madre y antes de darse cuenta ya estaba abrazándola, sollozaba y trataba de hacer el menor ruido posible "Llorar no es de fuertes, perdón"
- Ming-Er, ¿tuviste pesadillas?
Como buen hijo lo negó de inmediato y se limpió las lágrimas. Fue rápido y tomó su lugar en la mesa, la merienda comenzó y entonces su madre le preguntó si deseaba algo especial para su cumpleaños.
- ¿Mi cumpleaños?
- Si, es tu cumpleaños numero nueve. Papá estará en él, lo prometió.
Mingjue se sentía inquieto por alguna razón. No recordaba del todo lo que pasó ese día, decidió ignorar el sentimiento y se dispuso a tener una conversación amena con su familia. La noche llegó y con ella la hora de cenar. Tal como su hermano menor lo anunció, su padre estaba sentado en la mesa junto a ellos. Verlo todavía le inspiraba respeto y admiración, se pregunta, si alguna vez en sus nueve vidas... fue lo más parecido a su padre.
- ¿Cómo ha ido el día cariño? ¿Los niños se portaron bien? – Comentó el padre mirando a sus pequeños hijos.
- Siempre se portan bien, son unos hijos maravillosos cielo. – Respondió orgullosamente la madre.
El ambiente familiar era el mejor, Mingjue se dio cuenta del cambio enorme que había pasado cuando sus padres fallecieron.
Esa noche, mientras estaba recostado en su habitación se preguntaba si podría salvar a sus padres, estaba decidido a salvar a Wanyin, pero también quiere darle una vida más feliz a su hermano menor. Estaba decidido, salvaría a sus padres primero, después de todo, según sus recuerdos, no podrá ver a Jiang Cheng hasta cumplir los trece años, ahora que lo piensa un poco, en toda su vida, nunca vio al Jiang de niño, seguramente se vería adorable.
La noche hizo efectos en el pequeño niño, pensaría después en lo que haría para salvar a su madre y como sería su encuentro con el amor de su vida siendo un niño.
- Bienvenido líder Nie. – Mingjue entró a la habitación exageradamente decorada, símbolo de los Jin sin duda.
Miró alrededor tranquilamente y sin querer cruzó miradas con Jiang Wanyin, hizo un simple saludo y todo terminó ahí.
En su primera vida Mingjue murió a manos de Jin Guangyao, nunca olvidará la traición de ese pequeño hombre, no esperaba despertar de nuevo, su cuerpo se sobresaltó al sentir de nuevo la sangre corriendo por sus venas y el aire llenar sus pulmones.
- Señor, tiene una invitación de Lanling Jin – Zonghui decía las mismas palabras que en su primera vida.
Mingjue recibió la invitación y la revisó al detalle. Era exactamente igual a la de antes. "Regresé en el tiempo".
- El joven Jin Guangyao ha venido como de costumbre para su tratamiento mi señor.
No, claro que no. Esta vez no caería en las artimañas de esa rata.
- Envíalo de vuelta, no quiero verlo y dile también que no regrese.
Zonghui se retiró casi inmediatamente después de recibir las órdenes. Desde ese día el Jin no fue visto por Qinghe Nie.
- Da-Ge
Su hermano menor se veía nervioso, ¿Qué travesura habrá hecho para estar así ?
- Qué pasa Di-di.
- Bueno, el día que menciona la invitación, es el mismo día en el que le rendimos honor a la memoria de nuestra madre... me preguntaba... si podíamos ir ahí primero.
Mingjue aceptó de buena gana, después de todo, en esa reunión no habría nada interesante además de un escándalo.
El día llegó más pronto que tarde, estaba preparando su caballo para partir cuando uno de los sirvientes le avisó que el líder Jiang estaba en la entrada, esperándolos.
- ¿Qué lo trae por aquí?
Jiang Cheng montaba un caballo, se veía imponente desde su lugar. Mingjue hasta ahora no había notado que no era el único que podía transmitir un respeto que daba miedo.
- Líder Nie. – El Jiang hizo el saludo respectivo antes de continuar. – Su hermano me invitó para recordar a su difunta madre.
Mingjue no recordaba que Huaisang fuera cercano a Jiang Cheng, mucho menos no haberlo visto en la secta Jin ese día.
- Hoy es cuando se dará la fiesta en Lanling Jin, creo que usted preferirá ir ahí primero.
Jiang Cheng lo miró sin mucha emoción y antes de que siquiera hablara Huaisang llegó corriendo.
- ¡A-Cheng!
"¿Desde cuando ustedes dos se llevan tan bien?"
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Esta vez será diferente
FanfictionCansado de fallar en todas sus vidas, Mingjue usará todo lo que sabe para mantener vivo a Jiang Cheng. "Así tenga que destruir el mundo, estarás a salvo" ¿Se volverá un villano? ¿Qué estrategias usará?
