prologo

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Era una fría mañana en Alemania, la nieve caía lentamente como el sonido de los pájaros, el invierno había sido crudo, Un chileno miraba el lago congelado del parque, sintiendo la brisa

– ¿que voy a hacer?.. – decía aquel latino sacando de su bolsillo una carta, la última carta de su amado. — ¿que voy a hacer sin ti weimar?, ni siquiera se si pueda sobrevivir en este invierno — se decía así mismo recordando los últimos momentos con su amado prometido antes de que este desaparezca.

Tras un rato, se comenzó a mover, dando pasos débiles, dirigiéndose a una cafetería cercana, tras entrar fue atendido por la mesera.

–  Was werden Sie verlangen, Sir? (¿Que pedir, señor?) – preguntaba la mesera mirando a chile Dictadura

– Bitte einen Kaffee mit Milch (Cafe con leche, porfavor) – respondió el chileno mirando la ventana, recordando que su querido weimar le había enseñado a amar el café como amaba la leche.

así transcurrieron unos minutos, la mesera le entrego su orden y se fue, chile Dictadura tomaba el café con leche con cuidado debido a lo caliente, no paraba de pensar en el, en su sonrisa, su voz, sus acaricias, sus promesas, aquellas que no fueron cumplidas.

Chile Dictadura se encontraba demasiado destrozado, habían pasado meses de la desaparición de weimar, sin respuestas, no había explicación de su paradero, que sucedió con el, todo aquello hundía al latino, que pensaba en las promesas que le habia dejado el alemán, que ahora estábamos vacías.

El chileno noto que un hombre alto y robusto había entrado a la cafetería, chile Dictadura sentía algo, sentia una conexión con aquel individuo, sentía que ya lo conocía aunque era la primera vez que lo veía, chile Dictadura sacó su libreta y comenzó a dibujarlo para no olvidarlo, el hombre se sentó a unas mesas frente al chileno, chile Dictadura comenzo a dibujarlo, tenia un cabello blanco, unos dientes puntiagudos, una mirada penetrante.

Chile Dictadura noto que aquel germano tenía un collar parecido al que le habia regalado a su amado weimar, pero suponía que era una casualidad, así dejando de pensar para terminar su cafe con leche. Chile Dictadura lo terminaba de pagar pero sentía que alguien lo observaba, pero cada vez que volteaba no había nadie mirándolo, por lo que se fue apresurado, le parecía algo extraño, ese día solo estuvo el y ese hombre extraño en la cafetería, en la cual siempre había estado llena de gente

Cafe con lecheStories to obsess over. Discover now