Todas mis compañeras estaban despiertas y saliendo de la habitación. Divisé a Nicolás en la puerta, habia olvidado por completo que vendría a verme.
- ¿Lista? - sonreí.
Con Tara aquí no tendría tiempo al lado de Nicolás, así que, aprovecharía cada momento que sea posible.
- Lista.
- ¿A dónde vas bff? - ya empieza a joder.
- A clases.
- ¿Me llevan? Yo no conozco - Nicolás me sonrió y él asintió.
Mientras caminamos por el internado hasta llegar al aula de matemáticas, Ximena nos estuvo siguiendo todo el camino.
- Esa es huele pedos, ¿o qué? - Susurró Tara.
Nicolás y yo partimos en risa.
- No, es mi hermanastra.
Ay Dios. Rodé los ojos.
- ¿Pierinne? - Ximena la hermanastra huele pedos de Nicolás me hablaba.
- Dime.
- ¿Podemos hablar?
- No - giré de nuevo hacía Tara y Nicolás - entremos.
Nos ubicamos en nuestros asientos al final y mientras que el profesor hablaba de los triángulos en geometría me llegó un mensaje de whatsapp.
Ximena: qué tienes?
Pier: Me dices que me aleje de Nicolás sin razón alguna y quieres que esté bien?
Ximena: todo tiene su razón, en el receso te explico.
Pier: okay.
En el receso, les comenté a Nicolas y Tara que hablaría con Ximena y que vayan a comer algo por mientras.
- Habla ya.
- Bien, lo que pasa es que - se puso nerviosa - Me gusta Nicolás, Pierinne.
- ¿De qué hablas? - la miré sorprendida - no puede ser -empecé a reír - ¿Cómo cojones te enamoras de tu hermanastro? - me dolía mi abdomen de tanto reír.
- Simplemente pasó - esbozó una sonrisa - por eso quiero que te alejes de él.
- Lo siento, Ximena. Eso no pasará, Nicolás es mi amigo y te guste o no, tiene sentimientos hacia mi. No es mi culpa que te hayas enamorado de tu hermanastro.
- Pero...
- Ve tú como cortas tus sentimientos, porque no me alejaré de Nicolás.
Fui en busca de Nicolás y Tara pero antes decidí llamar a mi mamá.
Empezó a timbrar.
- ¿Diga?
- ¿Mamá?
- ¿Qué pasó cariño?
- Mamá, ¿recuerdas el chico del que te hablé?
- uhm... Sí.
- bien, tiene una hermanastra loca que está enamorada de él.
- JAJAJAJAJAJAJAJAJA.
-¡Mamá! En serio, Nicolás empieza a gustarme y la primera zorra es su hermanastra.
- No te preocupes cariño, si le gustas de verdad, no le hará caso a la psicópata que tiene por hermanastra.
- ¿Tu crees mamá?
- Sí cariño, te llamaré si es posible más tarde, aquí viene mi jefe debo colgar, te amo.
- Yo aún más mamá, gracias.
Colgué la llamada.
Cuando me reuní con Tara y con Nicolás, les conté todo lo que conversé con Ximenita la huele pedos.
- Debes estar bromeando - Nicolás no podía hablar.
- No Tara, ella me lo dijo. ¿Nicolás?
- ¿Uh?
- ¿Sabías algo de esto?
- No, pero ya no quiero saber nada más - su cara era una expresión de asco y miedo al mismo tiempo.
-Está bien.
- Tara, ¿Te importa darnos un momento a solas? - le preguntó.
- Sí, no se preocupen - me guiñó el ojo.
Cuando Tara ya estaba lejos, fuimos a sentarnos al mismo banco de la otra noche.
- ¿Por qué lo hiciste?
- ¿Hacer qué? - lo miré extrañada.
- Hablar con Ximena.
- ¿Que tiene?
- No debiste Pierinne.
Reí - ¿Por qué?
- Nos hará daño y no quiero. Ahora soy yo el que te pide que te alejes.
- ¿Qué? No hablas en serio.
- Es lo único que nos queda, no quiero alejarme de ti, pero no puedo dejar que sospeche y te haga daño.
- No lo hará, ya verás.
- No la conoces, por eso la niego como familiar mío - rió - ha hecho mucho daño a mis amigos y gente cercana, todo por su maldita obsesión.
- Podemos hacer que no se entere...
- ¿Cómo así?
- Fingir que ya no nos hablamos pero, hacerlo sin que ella se de cuenta.
- Sin dudarlo, me fijé en la chica correcta, linda e inteligente.
