Capítulo 1: La estrella que cae... hacia mí

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### Capítulo 1: La estrella que cae... hacia mí

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Jeon Jungkook, 19 años. PCI, telescopio inseparable desde los 12, y una obsesión que roza lo poético con las Pléyades. Las Siete Hermanas. El cúmulo que brilla como si guardara secretos de amor eterno.

Esa noche (bueno, madrugada), Jungkook apenas había dormido. Una supernova en una de sus estrellas favoritas estaba por "morir" (o al menos, explotar en datos astronómicos que lo tenían emocionado). El telescopio estaba apuntado al cielo desde el balcón del departamento que compartía con Yoongi y Hoseok.

Yoongi entró arrastrando los pies, con el cabello revuelto y cara de "por qué sigo siendo amigo de este loco".

-Jungkook, por dios. Es tu primer día de universidad y estás en pijama a las 5 de la mañana mirando estrellas que se mueren. ¿No puedes esperar a que se mueran en YouTube o algo?

Jungkook levantó la vista, ojos brillantes y ojeras épicas.

-Hyung, no entiendes. Es como... ver nacer y morir una parte del universo. No me lo puedo perder.

Yoongi suspiró, dejándose caer en la cama al lado de él.

-Maldito el día que te regalé ese telescopio en tu cumpleaños 12. Te dije "mira las estrellas", no "vive en ellas".

Jungkook hizo un puchero.

-No seas malo. Sabes que siempre he sentido que hay alguien allá arriba... alguien que me va a amar de verdad. Como si mi alma estuviera conectada a esas estrellas.

Yoongi rodó los ojos, pero con cariño.

-Claro que hay alguien, pero no ahí arriba -señaló el telescopio-. Abajo, en la Tierra, tonto. Alguien que te saque de la cama antes de que Namjoon hyung llegue y nos mate a los dos por llegar tarde.

Justo en ese momento, Hoseok salió de su habitación con una sonrisa radiante, se lanzó sobre Yoongi y lo abrazó por detrás, besando su mejilla.

-¡Buenos días, mis estrellitas! -canturreó Hobi-. Jungkookie, levántate ya o tu hermano mayor va a llegar con sermón incluido.

Jungkook frunció el ceño, molesto.

-Hobi hyung, no me trates como bebé. Odio cuando me tratan así, tú y mamá son iguales...

Pero antes de que pudiera seguir quejándose, se levantó tambaleante y salió al balcón a tomar aire fresco, murmurando sobre lo injusto que era que nadie entendiera su conexión con el cosmos.

Mientras tanto, en las Pléyades...

**En el planeta Na, cuarta estrella del cúmulo - Cuartel General de la Fuerza Espacio Universo Unidpa Paz y Amor**

El Comandante Supremo despedía a su hijo, el Comandante en Jefe V - Kim Taehyung.

Taehyung, con su cabello dividio en dos colores perfectos: mitad rosa suave como algodón de azúcar, mitad melón fresco y brillante. Un rasgo típico de su planeta, donde todos llevaban arcoíris en la cabeza como símbolo de diversidad y luz.

Padre e hijo se comunicaban telepáticamente, sus ojos brillando con tonos dorados.

*Hijo, vas a llevar paz a Gaya. Proteger ese planeta de su terrible final. Si lo haces bien, ascenso asegurado.*

*Appa, te juro que estarás orgulloso de mí.*

El padre sonrió con nostalgia.

*¿Te aprendiste todos los animales de Gaya? Estuve ahí hace mil años en mi juventud. Es un planeta escuela... vas a aprender mucho.*

Taehyung arrugó la nariz, lágrimas asomando.

*¿Es cierto que comen animalitos? Entonces no son tan buenos como dicen...*

*Tu misión es transformarlos. Traer amor, paz, respeto. Unión.*

Un abrazo fuerte.

*¿Y Omma? ¿No viene a despedirse?*

*Sabes cómo es tu Omma... siempre ayudando a alguien que lo necesita. Igualita a ti.*

De repente, una figura apareció detrás de ellos en un destello.

*¡Baba! No hables de mí a mis espaldas.*

Era Omma, hermosa y feroz, con el cabello arcoíris completo.

Taehyung corrió a abrazarla.

*Omma, Omma, cálmate. No dijo nada que no sepas. Te voy a extrañar, señora regañona de Appas y hermosa. Te amo.*

Un último abrazo grupal.

*No te preocupes, Ma. Voy a tener a alguien que me cuide. Mi primo Jin y nuestro amigo Nam de la fuerza especial de Shinchaconi van a estar conmigo en la misión.*

Y con un último destello plateado, Taehyung desapareció rumbo a la Tierra.

**De regreso en la Tierra - Primer día de universidad**

Jungkook llegó tarde, despeinado, con el telescopio guardado en su mochila como si fuera su bebé. Se sentó en la última fila de la clase de Astronomía Introductoria (obvio que la eligió primero).

Y entonces... entró él.

Un chico alto, sonrisa boxy que iluminaba todo el salón, cabello mitad rosa, mitad melón (¿tinte? ¿o era real?). Ojos profundos como el espacio mismo.

Kim Taehyung.

Se sentó justo al lado de Jungkook, mirándolo directamente.

-Hola... ¿tú eres el que ama las Pléyades, verdad? -susurró con una voz suave, casi musical.

Jungkook parpadeó, corazón latiendo fuerte.

-¿Cómo... sabes eso?

Taehyung sonrió más amplio, como si supiera un secreto del universo.

-Porque yo vengo de ahí. Y creo... que te estaba buscando.

Jungkook se quedó congelado.

Yoongi, desde el otro lado del salón (porque también se inscribió para "vigilarlo"), murmuró:

-Maldición... ahora sí se volvió loco.

Pero Jungkook ya no escuchaba. Solo veía estrellas... y una de ellas acababa de caer directo en su corazón.

**Fin del capítulo

mi universo  de amor Taekook  VkookHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora