Izuku Midoriya:
El aire soplaba con tanta fuerza que incluso podía cambiar la dirección de mis lágrimas, todo por no poder salvar a un niño al que All For One utilizó.
A pesar de lo ocurrido no podría ver con rencor a nadie más que a mí. Debía salvar a las personas, pero una murió frente a mí sin poder hacer algo para evitarlo.
Antes de poder gritar del dolor, una voz tan conocida pasó a un lado de mí.
—Parece un sueño desde que acabó la guerra...
—Uraraka-San... —La llamé, sólo para que me mirara. Sus lágrimas recorrieron esas mejillas que solían ser rosadas.
Cuando por fin me miró directamente, su voluntad y sonrisa se quebraron, haciéndome reaccionar al instante para atraparla entre mis brazos.
—¡Pude salvarla, estaba delante de mis propios ojos! ¡Pero no, Himiko murió y yo!.. y yo sólo estoy aquí, queriendo que todo fuera un simple sueño...
No pude soportar ver a mi mejor amiga desmoronarse. Desde que Himiko Toga apareció en su vida no dejaba de hablar sobre ella; la forma en la que se presentó se convirtió no sólo en su conversación favorita, sino también en su recuerdo recurrente.
—Deku-kun, extraño a Himiko... —sollozó en mi pecho.
Por mi parte, sólo pude acariciar su cabello e intentar calmar la tormenta en su interior. Sabía que era en vano decir palabras de aliento, porque en esta situación sólo quería llorar y desahogarse, igual que yo.
Shigaraki pasó por mi mente como un flash de una cámara, y mi agarre en el cuerpo de Uraraka se incrementó.
Ambos lloramos como sí fuera suficiente para salvarlos.
*
Los años pasaron después del incidente con la liga de villanos. Mi vida se convirtió en una rutina emocionante, ayudando a la nueva generación de héroes en la U.A. y acompañado de mis profesores, siempre con la mente en alto a pesar de haber dejado mi vida de héroe.
Uraraka pudo seguir su vida como heroína después de tantos años y creó una organización para ayudar a los niños que no entienden su Quirk, como sí en cada niño que salvará, pudiera ayudar a Himiko para que la culpa se desvaneciera... pero no fue así.
—Midoriya Sensei, ¿Aún estás aquí? —preguntó Uraraka un día, entrando a mi oficina.
—Sí, sólo estoy revisando unos pendientes. Es increíble como los dones han evolucionado después de habernos graduado. Muchas alumnas siguen tu ejemplo y el de Pinky.
En cuanto la ví sentarse a un lado de mí, sosteniendo en su antebrazo una pequeña bola de algodón, se me hizo un nudo en la garganta.
—Uraraka... ¿Volviste a ir a la clínica?
Ella notó mi abrupto cambio en mi tono y apretó los dientes junto a la bolita de algodón.
—No pude evitarlo... Yo... Aún sigo pensando en ella... —respondió con un dejo de tristeza.
—Está bien, a veces voy al cementerio a verlo. ¿Haz podido ir?
—No podría verla... —volvió su vista hacia abajo.
Sólo suspiré. No sabía qué más decir, dejé el papeleo a un costado de mi escritorio y retiré mis anteojos para poder verla a los ojos.
—Tranquila, lo has hecho bien en estos ocho años y sé que ella adoraría la sangre que has dado —dije con una sonrisa triste.
—Hoy doné más que otras veces... Aún así, la culpa no se va...
Ver a Uraraka en ese estado era deplorable. Pero no sabía qué más hacer... Quería buscar una forma de ayudarla, entenderla, darle consuelo... Después de todo, ella es mi primer mejor amiga.
Mi pecho se sentía tan vacío y tenía ganas de llorar. No fue hasta que un mensaje me hizo levantar la vista hacia mi móvil, viendo un mensaje en la pantalla de inicio que cambió mi expresión:
«¡Hola Deku!, Está listo el aparato que me pediste, ¿Cuándo podrías recibirlo? ¿Y cómo está el tío Might? ☺️»
★
Nota de autor:
Hola personitas! Este es mi primer fanfic que publico así que espero les guste. Al inicio quería hacerlo "BakuDeku" pero la inspiración llegó y quise hacerlo TogaChako. En fin, los quiero y no olviden votar 🩷⚠️ adiooos.
ESTÁS LEYENDO
My destiny for you || Togachako
FanfictionUraraka llora la perdida de Toga, ocasionando en ella un deseo recurrente de salvarla. Mientras tanto, Izuku creé no ser un héroe por no ayudar a Tenko cuando pudo. Esta historia narra desde ambas perspectivas como quisieran ayudar a sus contraparte...
