El Suceso Misterioso.

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En una pequeña ciudad, tan común como cualquiera,ubicada en los suburbios, vive una joven de 17 años llamada Thammy, una chica promedio,nada fuera de lo común. Thammy estaba concentrada estudiando para su examen de mañana.

—¡Esto no puede ser posible! —exclamó Thammy mientras golpeaba su puño contra la mesa.

—¡Acabo de olvidar hacer todas mis tareas de mañana por este estúpido examen! Si sigo así, no podré tener mis vacaciones de verano.

Toc, toc. Sonó la puerta de la habitación de Thammy.

—Hola, querida. ¿No has terminado aún? Son la 1 a.m. y no has bajado a cenar, cariño —preguntó la madre de Thammy, preocupada.

—No, mamá, no he podido terminar aún. Todavía me faltan muchas cosas por hacer. Hoy no cenaré, me dormiré tarde.

—Cariño, estoy algo preocupada por ti. ¿Tienes problemas en la escuela? Puedes hablarlo conmigo si necesitas.

—Lo siento, mamá, necesito espacio para esto, ¿está bien?

—Está bien, cariño. No te tomes más de 1 o 2 horas —dijo su madre antes de cerrar la puerta de la habitación.

—Estare bien, solo tengo que seguir —se dijo Thammy a sí misma, continuando con su trabajo, deseosa por obtener buenos resultados para el día de mañana.

Thammy tenía que terminar más tareas pendientes, algunas de las cuales debía entregar con días de atraso. Contra la espada y la pared, después de una hora logró terminar sus estudios. Relajada y exhausta, decidió acostarse en su cómoda cama, no sin antes abrir la ventana de su habitación para ventilar.

—No hay satisfacción más grande que ser responsable. Ahh… —suspiró mientras se quedaba dormida lentamente.

Pero, al cabo de unos minutos, sucedió algo muy extraño. Unos ruidos empezaron a provenir del patio de la casa de Thammy, interrumpiendo su sueño.

—Uhmm… ¿qué podría ser a esta hora? —se preguntó.

Los ladridos del perro de Thammy empezaron a resonar en el patio. Thammy vivía en una zona cercana al bosque, con gran distancia entre las casas de los vecinos, por lo que era evidente que algo estaba rondando específicamente por su casa.

Thammy se asomó por la ventana de su habitación, curiosa. Al buscar el origen del ruido, logró ver una sombra a la distancia.

—¿Uh? Eso es... una persona —dijo al percibir una silueta.

La silueta, al notar su presencia, huyó rápidamente.

—¡Eso era un ladrón, seguro! —dijo en tono molesto.

—Mañana alertaré a mamá de que hay alguien merodeando por aquí por las noches. ¡No puede ser!

Thammy, confundida, intentó dormir de nuevo. Con la alerta de que alguien estaba merodeando por su casa con intenciones desconocidas, se sumió lentamente en un sueño profundo para prepararse para la escuela. Durante su sueño no dejaba de aparecer en su mente el reciente suceso.

—uhh… Buenos días mundo. —dijo Thammy en un tono cansando.

—es hora de ponerme en marcha, este día debe salir perfecto. ¡esas vacaciones serán mías!

Thammy se preparaba contenta para el que sería su último día de escuela, entusiasmada y nerviosa a la vez, se ponía su uniforme.Thammy se ajustó la camiseta del uniforme con una mueca. El gris y azul no combinaban con su estilo, pero no tenía más opción que seguir las reglas. Sus pensamientos volvieron a la sombra que había visto la noche anterior, inquietándola mientras se amarraba las botas. Se apresuró a salir de la habitación, bajando las escaleras rápidamente para encontrar a su madre sentada en la cocina, con una taza de café en la mano.

Almas CelestesWhere stories live. Discover now