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— Ten, escucha esto.

Fueron las primeras palabras que el mayor le dirigió a Song en los 10 minutos que él llevaba en el pequeño estudio. Song sabía perfectamente que esos "20 minutos" serían una larga madrugada de trabajo.

Lo bueno es que mañana tenían el día libre.

Song rápidamente tomó los auriculares que Kim le ofreció y se los colocó, ignorando completamente los pensamientos que inundaron su cabeza desde que había visto al mayor. Dio un clic en la pista que, rápidamente, se empezó a reproducir a través de los mismos.

Hongjoong se levantó de su silla, encaminándose hasta el dispensador de agua y bebiendo de ella cuando tomó un vasito de plástico. Se puso detrás del asiento de Mingi, esperando que terminara de escuchar lo que antes había sido trabajado por él, bebiendo poco a poco de su vaso de agua.

— Está bueno, me gusta.

Habló el menor, dejó los auriculares en la mesa nuevamente, dándose la vuelta y encontrándose con Kim, quien tenía una gran sonrisa dibujada en su rostro.

Mingi no pudo evitar que su vista se posara unos segundos sobre el escote del mayor; poseía una blusa blanca a rayas, los primeros botones estaban desabotonados, dejando muy poco a la imaginación y la prenda estaba dentro de unos vaqueros ajustados, provocando que la curvatura de su cintura se marcara aún más.

Se sintió nervioso, así que con un leve rubor en sus mejillas, carraspeó. Desvió nuevamente su mirada hasta la computadora, tecleando algunas cosas mientras hablaba por lo bajo.

Hongjoong solo frunció ceño, pensando en lo raro que se estaba comportando el menor.

— Cre-Creo que sí le agregas esto se escucharía mucho mejor, Hongjoong-ah.

Con su izquierda lograba escuchar lo que reproducía uno de los auriculares. Meneo un poco su cabeza gustoso ante lo que sus oídos escuchaban y le tendió los auriculares al mayor, quien rápidamente los tomó entre sus manos.

La cabeza de Hongjoong se meneaba ante el ritmo, su dedos simulando tocar algo en el aire y sus ideas fluían por cada segundo que transcurría.

— Me gusta, tal vez si agregamos algo más, sonaría
muchísimo mejor...

Hongjoong, al estar detrás de Mingi, tuvo que inclinarse para tener acceso a la computadora. Los auriculares ahora descansaban en su cuello y sus pechos chocaron en el hombro de Mingi, quien solo se mantuvo quieto en su lugar, tenso.

Mierda...

— Min.

Observó un segundo por el rabillo de su ojo y rápidamente apartó la mirada, su rostro se coloreó en rojo intenso y un ola de calor lo golpeó con fuerza, casi dándole una cachetada. De repente sentía demasiado calor.

— Mingi.

El menor trataba de mantener su mirada hacia el frente y en el trabajo en la computadora, intentando distraer su cabeza de todos los escenarios que se imaginaba por minuto, pero le resultaba imposible. Los senos abultados contra su hombro y el borde del brasier blanco haciéndose notar por la postura lo desconcentraron, hasta el punto que no podía quitar su mirada de allí.

No hasta que el grito de Hongjoong lo sacó de su burbuja.

— ¡Song Mingi!

Gritó algo fuerte, logrando llamar la atención de Song luego de tantos llamados, provocando un saltito en el más alto.

— ¡Deja de mirarme las tetas y concéntrate!

— ¡Entonces tú deja de apoyarlas en mi hombro!

Ahora ambos se miraban con un rubor en sus mejillas. El labio de Kim fue atrapado por sus caninos y de repente, se sintió avergonzado; realmente no se había dado cuenta lo escotada que estaba su blusa cuando quito los primeros botones. Simplemente quería sentirse más cómodo cuando entró al estudio.

ESTUDIO: Minjoong.Stories to obsess over. Discover now